Crónica Candamo 36-37.
VII Jornadas de Recreación Histórica

A pesar de los ruegos de madre. A pesar de sus lágrimas y de que se aferraba a padre con todas sus fuerzas no puede evitar que se lance a la calle. Le dice para convencerla que sus compañeros se están partiendo la cara con los fascistas y que ahí está su puesto, en la barricadas, aportando su granito de arena para la revolución.
Hemos pasado unos días angustiosos sin recibir noticias de él. Encerrados en casa de mi tía Marisa que parece haberse mudado junto a la radio. Mi madre parece ausente y es la prima Estrellina quien ha tomado las riendas de la casa y se hace cargo de los guajes. De la calle sólo nos llega el sonido de disparos y explosiones.
Hoy nos ha visitado al fin padre. Se presenta sucio y cansado. Un tosco vendaje igual de sucio en una de sus manos. Trae bajo el brazo algo de comida y chocolate para los más pequeños. Revolotean como pajarillos piando a su alrededor. Mientras los mayores hablan, la Estrellina se afana en la cocina para guisar las viandas que ha traído padre. Yo me acerco silencioso a la sala para oír las nuevas que nos trae padre. A través de la puerta entreabierta lo puedo ver despanzurrado en el butacón, jugueteando con una mano con un pistolón y con un vaso de vino en la otra. Desgrana a las dos mujeres las vicisitudes de los ataques al cuartel de Simancas donde se atrincheran los fascistas. La cantidad de compañeros fallecidos y la escasez de medios con los que cuentan. No obstante es optimista y cree que pronto van a poder darles su merecido. Después de comer y una buena siesta regresa a la lucha.
De las calles nos llegan gritos de júbilo. Ya no se oyen explosiones, si disparos, pero suenan diferentes a los de otros días. Salimos al balcón y vemos pasar un tropel de gente exultante. Se ríen, se abrazan, cantan,… Los puños crispados sobre sus cabezas sobre las que ondean algunas banderas rojas y negras de la CNT. ¡Simancas ha caído!.
No existe el descanso. Ahora toca dar una patada el trasero a los facciosos que todavía resisten en Oviedo. Padre ha llegado precipitadamente, no cabe en sí de gozo y parece que va a comerse el mundo. La visita es rápida. Aseo, ropa limpia… Engulle el plato de lentejas mientras trata de contarnos que se va a Oviedo. Madre vuelve a romper a llorar y yo, coitado de mi, le digo que quiero unirme a la lucha. “Todavía eres muy joven” me dice sonriendo. Creo que un atisbo de orgullo ha brillado en sus ojos.
La normalidad, si se le puede llamar así, regresa a Gijón. Las jornadas pasan envueltas en rumores sobre lo que sucede en Oviedo. De padre no sabemos absolutamente nada.
No sé que día es. No consigo recordarlo después de tantos años como han pasado, lo que si estoy seguro que nos enteramos a principios de septiembre. Nos enteramos a través de Quico, el hermano del novio de Estrellina. Estaba allí cuando padre fallece.
Avanzan, comienza Quico, en abigarrado grupo detrás de un blindado contra las posiciones enemigas. Sobre sus cabezas silban las balas. El blindado consigue hacer brecha en las alambradas y los milicianos se lanzan aullando sobre las trincheras defendidas por guardias civiles y soldados. No pueden frenar a las milicias y optan por abandonarlas. Nuestros bravos milicianos consideran poco botín el premio y nuevamente a la carrera atacan la segunda línea de defensa que los traidores han pergeñado. A Quico se le quiebra más, si cabe, la voz. Sabemos que ahora va a vomitar la mala noticia, aquello por lo que realmente viene a visitarnos.
Cuando tan sólo han recorrido unos pocos metros las ametralladoras comienzan a tabletear. A su alrededor caen compañeros mordidos por el plomo. Entre éstos, padre. Madre se desmaya y se forma en torno a ella un pequeño revuelo. Yo no puedo articular palabra.
Quico acaba el relato confirmando que después de cuantiosas bajas han tenido que rendirse a la evidencia y retirarse. No pudieron recuperar su cadáver ni tampoco el de docenas de compañeros.
Se marcha. Va a ser una guerra muy larga y jodida.

Sergio Balchada

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Candamo 36 -37.
VII Jornadas de Recreación Histórica

Los asedios de Oviedo y Gijón.

Los próximos 14 a 16 de septiembre se celebran las VII Jornadas de Recreación Histórica Candamo 36-37, en Grullos, Candamo (Asturias), organizadas por el Grupo de Recración Histórica Frente del Nalón y rememorando los asedios de Oviedo y Gijón durante la Guerra Civil Española.

Las jornadas se han organizado con una programación variada de actos entre los que se encuentran las recreaciones de combates, el museo vivo, visitas guíadas, un concurso de modelismo, encuentro de vehículos clásicos, proyecciones, mercadillo, conferencias y verbena de época. Las Recreaciones Históricas, en esta ocasión, serán tres: la primera el viernes 14 por la tarde, en la que se recreará la sublevación de Gijón, el 20 de julio de 1936; el sábado 15 por la mañana se recreará el asalto al cuartel de Simancas, el 25 de agosto del mismo año y, como colofón, el mismo sábado por la tarde se recreará la ofensiva sobre Oviedo del 4 de septiembre también de 1936.

Unos actos muy variados, que conforman un magnífico programa para un gran fin de semana de Recreación Histórica de Guerra Civil Española.

Unos días para recordar y homenajear, siempre desde el respeto, a todos cuantos combatieron y sufrieron la guerra en Asturias.



Crónica La Batalla del Ebro. XI Recreación (Memorial Enric Jara)

La narración de Josep María Estartit del Bon 903 de la 42ª división del asalto a los AUTS. Julio 25 – Agosto 5 de 1938.

Esta es la carta, la última misiva a su hermano, ficticia, que un combatiente republicano del ejército del Ebro escribió en los primeros días de la batalla en torno a los Auts. 
Fue hallada y guardada como souvenir de guerra por un alférez del 17 de Burgos con manchas de su sangre. 
Su hermano convaleciente en el hospital de retaguardia supo que algo le había pasado a Josep María cuando dejó de recibir cartas de él a mediados de julio. Al principio se enfadó. Luego supo que estaba en el fregado del Ebro. Como tanta otra gente. Ya le escribiría mas adelante. El se moría de aburrimiento y su hermano en la mayor ofensiva de los leales. Se lo tenía que contar. Nunca llegó a leerlo.

Estimado Manel:
Hoy me viene mejor que nunca escribirte, me ayudará a olvidarme del nudo que me aprieta las tripas desde hace ya unos días. Algo gordo se esta preparando y pienso además que importante. Llevamos tres días agazapados a nuestra orilla del río Ebro sin casi movernos para no ser descubiertos entre las riberas, sin movernos apenas y sin fumar. Ya sabes tú lo que me cuesta esto último pero las ordenes son las ordenes. Como entenderás no puedo contar mucho pero la cosa parece viene gorda ya que los de intendencia nos dicen que no paran de ver gente y material desde aquí hasta retaguardia. Tampoco dan más detalles pero nosotros que tenemos mucha guerra ya sabemos lo que significa. Ahora te he de dejar pues ni un candil nos dejan encender. Se echa la noche encima y este calor y los mosquitos dan ganas de que uno desobedezca y se eche a dar un baño en el río. Cuanto me acuerdo de nuestros veranos en Calonge tú. Quien volviera a esos años felices.

Ayer estuve todo el día raro. Por eso no escribí. Nervioso como los compañeros. Fumamos en corrillos bajo las arboledas. Se oye un murmullo pero no hacemos ruido.
No me lo tomes a mal hermano pero preferiría estar donde estas tú, con tus dolores y heridas que con esta congoja. Mis sospechas son un rumor que corre todo el frente. Estamos a punto de algo gordo y nosotros vamos los primeros. La aviación facciosa nos pasa por encima pero no nos bombardean. Señal de que no se han dado cuenta que si no ya los conoces. Nos han prohibido dispararles para no delatar nuestra posición. No puedo estar más tiempo quieto, son cuatro días más. Si ves a Miguel Ángel, salúdale de mi parte y cuídate tú también.

Hermano, hoy por fin dimos el salto. Te escribo porque pese al enorme cansancio, las emociones, el calor que hemos pasado, los tiros y explosiones, la lucha, he de sacarme todo esto del pecho.
El comisario nos dijo cuando cruzamos al amanecer en esas barcas, ¡había una de Calonge tú!, que han traído de toda nuestra Cataluña: camaradas hoy la República avanza para echar a los facciosos de la tierra catalana y con el objetivo de desbaratarles los planes en Levante. ¡Quizá te vea pronto en Valencia!
Ha sido increíble, les hemos pillado por sorpresa y hemos ido como un aluvión de Mequinensa. Solo hemos visto pocos muertos. Nuestras avanzadillas los han cogido por sorpresa. Han sido nadadores de nuestra tierra Manel, gente dura. A lo largo de la mañana nos hemos desplegado toda la 42ª división en un estrecho espacio y hemos tomado los Auts. Estábamos pletóricos. Nunca antes en la guerra, excepto en aquellos primerísimos días, habíamos avanzado tanto. No somos los mismos.

Hoy te vuelvo a escribir. No se si alguna vez terminaré esta carta. No hemos parado construyendo atrincheramientos. Hoy parece que nos hemos llevado nosotros todas las bombas de los facciosos aunque dicen que hemos cruzado en todo el frente hasta Amposta. ¿Te haces idea hermano de lo que es esto?. Somos lo mejor del ejército de la República. Eso dice el comisario que anda ufano entre los bombardeos. Eso si, en el asalto nadie le vio disparar. Es un hombre muy politizado de Reus.

Ahora estoy en una cueva. Estamos al abrigo de la artillería, en cuevas y refugios, todo el batallón 903. Descansando. En grupos ayer bajamos al río a bañarnos. Que gusto tú. La ensalada de tiros y los obuses se oyen cerca pero es a los pobres del 902 y 901 que están en primera línea, a pocos kilómetros de aquí. 
Hemos tenido pocas bajas. Si esto va así nos plantamos en Teruel pronto. Se que queda lejos pero, ¿te haces idea de la operación?. Hay un cambio enorme desde la batalla de Aragón donde fuimos retrocediendo desordenadamente y hasta con vergüenza. Hoy la disciplina y organización son bien diferentes Manel.

Perdona hoy la letra. Tengo las manos doloridas de golpes y arañazos. Nos tocó hoy rechazar contra ataques facciosos. Parece que están todos enfrente nuestro aunque sabemos que esto es general. Dicen que hemos tomado Gandesa pero nosotros no avanzamos. Estamos aquí con el río a nuestras espaldas y entre peñascosa desnudos y tierra seca. El único pueblo cercano es Fayón. Aquí las gentes hablan nuestra lengua pero lo hacen bien raro. A veces no entiendo a los paisanos. Hay algunos escondidos mas abajo cerca del río. Les cogimos de sorpresa a ellos también.

Ayer me quedé dormido con la pluma en la mano. Alguien me la cogió y hoy solo tengo un lapicero. Perdona la letra Manel. Entre esto y el cansancio. Estoy manchado de sangre de los arañazos. Combatimos bien. Sudados y sucios de polvo.
Estamos en Punta Quemada. Y ahora aun más porque creo que no ha habido un metro sin batir. No han parado con la artillería. La nuestra hace fuego pero no a los de enfrente nuestro. ¿Porque no les tiran a los que tenemos enfrente?
Siempre lo mismo. Bombardeo y asalto. Parece hemos cogido una buena tunda. Nuestra zona esta un poco mas atrás pero viendo los sanitarios llevando a toda esa gente de vuelta al río nos da una idea. A veces querría ir en una camilla de esas a donde estás tú. Estamos nerviosos. He de apagar el candil. Bona nit.

Llevamos ya más de una semana igual desde que pasamos. La carta de ayer Manel quedó empapada de sudor y la tuve que echar. Me la dejé en el bolsillo. El agua que tenemos escasa se nos va en sudar. Sudar de calor y de miedo. Ya no tenemos reservas y no nos dan cuartel. Carles y su hermano no se han retirado de la posición antes de que cayera frente al enemigo. Que habrá sido de ellos. El Sargento castellano nuestro murió de un tiro a la espalda. Mientras yacía en el suelo juraba de esa manera que solo ellos saben hacer. Igual por eso nadie intentó sacarle del cráter del obús mientras corríamos por nuestras vidas saltando de cráter en cráter. Huele ya mal, a pólvora ya y carne putrefacta. Las moscas tú. Son más que todos nosotros juntos en cada metros cuando baja el sol. Durante el día ni se atreven ellas tampoco. Me dedico a observarlas. Solo así me distraigo. Recordaros solo me entristece. Casi no hablamos entre nosotros. Hemos pasado de la euforia al abatimiento. Pero dicen que no hay retirada posible.

Hoy los he visto de frente; sus caras. Tenían tanto miedo como nosotros pero se echaban encima. Creo que he matado a varios. Me he quedado varias veces sin munición. He vaciado todas las cartucheras de los caídos que me he cruzado. No se cuanto más aguantaremos así.

Hoy más de lo mismo. Estamos agotados y dicen que no recibiremos refuerzos, que el esfuerzo principal esta en Gandesa, ¿pero es que no la habíamos tomado ya?.
La aviación se ha cebado en nosotros, ¿porque no se irán a Gandesa?. Todo el día agazapados rechazándolos en la distancia. Hoy nos tanteaban. Al teniente dice que nos toman la medida. Parece que mañana es el día en que nos asaltarán pero es que no han parado de hacerlo desde el segundo día. Hay muchas caras que ya no veo. Era un buen consejo el tuyo el de no hacer amistades en el batallón. Se echa menos en falta a la gente. 
Un payés del Urgell no para de llorar. Ha perdido a sus amigos hoy. Él no lo sabe pero los demás vimos quedar su posición tapada bajo un manto de tierra y piedras tras un ataque aéreo. Nadie le dice nada. Le quisimos decir que habían sido cogido prisioneros pero el teniente lo prohibió. Era malo para la moral de combate dijo. No nos rendimos. Sabemos que no es verdad. En los primeros días vimos como cogieron a unos muchachos que andaban sin munición cuando nos retirábamos.

Hermano, hoy creía que era el último día. Del 903 no quedamos ni la mitad. El acoso es constante. Nuestra situación insostenible. Hasta el teniente anda abatido. Nos han encajonado con el río a nuestras espaldas. Ya no llega la munición abundante como hasta ahora. ¿Querrá decir que nos dan por perdidos?.
A la noche se sigue oyendo ruido. Mucho ruido aquí. Y cuando para aquí se oye más allá. Todo arde, hasta el Río.

Han abierto las compuertas del Pirineo y la riada se ha llevado los puentes. Un desastre. Si ya teníamos poca munición ahora dicen que no nos podrá llegar nada. Los que estaban abajo en el río, muchos, se han ido con él. Hasta los buenos nadadores. Imagínate. 
Por no tener no tenemos ni agua. Algunos beben del río pero dicen que lo han envenenado. Yo mas bien creo que es el fondo que se ha revuelto. Lo que nos faltaba. La gente con cagalera. Yo prefiero la sed. Maldita sed.
Más de lo mismo, sed y lucha en las trinchera. Hoy les hemos rechazado varios ataques pero no podemos más. Mataron a un chico joven que se volvía como sonámbulo para atrás. Decía que se iba a su casa. Que no le gustaba la guerra. Se lo llevaron hacia el río. Oímos un tiro. Todos supimos que había pasado. 
Los mandos andan muy tensos. Se habla de que nos deberíamos de retirar. Las órdenes son otras. Me voy a dormir. Si no vuelvo dales un abrazo la madre y nuestras hermanas. Otro abrazo para Montse. Me acuerdo mucho de ella.

Te escribo hoy desde un agujero. Llevo toda la mañana aquí. Me tiemblan las manos. No oigo nada. Tengo un regusto en la boca que no se va y ya ni siento la sed. Soy parte de ella. Creo que no saldré de aquí. De tanto en tanto la tierra tiembla con un ruido que creo que me ha dejado sordo, ya no lo oigo, solo lo siento.
Estoy solo. me asomé antes y no quedaba nada de nuestro atrincheramiento hasta donde llega la vista. He visto algunos cuerpos. No me preocupo por ellos. No se mueven. Alguno debe de quedar pues se oyen paqueos nuestros. Yo no disparo. Casi no tengo fuerzas ni para escribir. Para mi sorpresa los facciosos no avanzan. ¿Será que quieren que nos muramos de sed?.
Tengo todas las cuartillas en el macuto. No se cuando te las mandaré. No tengo mucho mas papel. ¿Será una señal?.
Igual que el cepillo y la pasta dentífrica. De que me vale eso aquí. No tengo ni hambre pero he enflaquecido ya que me he apretado el cinturón un par de veces.
A la noche saldré para bajar hacia el río. Nos siguen bombardeando. No aguanto más. Por lo menos el sol no quema pero el calor abrasa. Solo quiero volver a veros.

El cuerpo de Josep María Estartit fue hallado por zapadores de la 17 de Burgos agazapado y cubierto de tierra. Estaba abrazado a un cuaderno sucio y no llevaba arma. Uno más. Otro más. Habían caído como chinchillas. Para la 17 de Burgos no era más que un capítulo más. Los moverían a los dos días como reserva para continuar por otros dos meses y medio más. Así todos los días. Era el nunca acabar. Fue la batalla del Ebro.

Etxegarai

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La Batalla del Ebro. XI Recreación (Memorial Enric Jara)

El próximo 28 de julio se celebra en Fayón la Recreación Histórica de la Batalla del Ebro, en su décimo primera edición, coincidiendo con el 80 aniversario de esta batalla. Los actos de este evento consistirán en el cruce del río y desembarco y la recreación de los combates en las trincheras, en este caso, de los duros combates que se libraron por la toma de los cercanos Auts. Como ya es típico, se contará con el montaje de la Feria de Militaria y también se podrá visitar el Museo, que permanecerá abierto todo el día.

Como cada año, se rendirá homenaje a todos los que combatieron en la que fue la batalla más dura y sangrienta de la Guerra Civil, además de la mayor operación anfibia de la historia militar española.

La ofensiva republicana se planeó para intentar volver a unir las dos zonas que aún controlaba la República, y que habían sido cortadas con la llegada de las tropas sublevadas al mediterraneo en Vinaroz (Castellón). También se pretendía, con esta operación, liberar presión del frente de Valencia, amenazado por el avance sublevado y residencia, desde noviembre del 36, del Gobierno de la Segunda República Española.

Por todo ello, a primeras horas del 25 de julio de 1938, se desencadenó la ofensiva. Durante las primeras fases, la operación fue de gran éxito para el bando republicano, pero rápidamente el avance quedó estancado y los sublevados pudieron recibir refuerzos y resistir. Detenido el avance, comenzaron tres meses de una guerra de desgaste con sagrientos combates y en muy duras condiciones. Finalmente, el 30 de octubre, el bando sublevado lanzó su contraofensiva final, consiguiendo, para el 16 de noviembre de 1938, desalojar totalmente a las tropas republicanas de la orilla sur del río, haciéndolas cruzar de nuevo a sus posiciones iniciales y reconstruyendo la linea defensiva superada el 25 de julio.

Tras la batalla, en la que se enfrentaron unos 200.000 combatientes, quedaron en el terreno más de 15.000 muertos y se produjeron cerca de 100.000 bajas entre ambos bandos.

“Gernika Udabarri Haretan. 1937ko apirilaren 8ko errekreazio historikoa / Recreación histórica del 8 de abril de 1937”

Con motivo del 20º aniversario del Museo de la Paz de Gernika (2018), el próximo día 8 de abril, se llevará a cabo una recreación en Gernika (Foru plaza, frente al museo) organizada por el Museo de la Paz de Gernika sobre la vida diaria en la retaguardia de 1937.

Podrás ver diferentes personajes y escenarios de la época que nos acercará a nuestra historia más reciente, con visitas guiadas y explicaciones por los diferentes escenarios. El horario será de 11:30-15:00 y 16:00-18:30.
La recreación contará con la participación de Gernikazarra, Museo Memorial Cinturón de Hierro de Berango, Frentes de Euzkadi y Lubakikoak entre otros.


Cartel Gernika Udabarri Haretan. Recreación histórica del 8 de abril de 1937. 2018

Cartel

Crónica “Candamo 36-37”
VI Jornadas de Recreación Histórica


Asturias a 22 de febrero de 1937.

Querida Madre
Ahora que la calma ha vuelto a caer sobre las hermosas montañas de Asturias aprovecho para escribirte unas líneas. ¿Estáis bien todos en casa? Dile a mis hermanos pequeños que me encuentro bien, combatiendo como un jabato por una buena causa y que pronto iré por casa a abrazarlos. Os añoro a todos y espero que pronto regresemos a Bilbao. ¿Padre ha conseguido curar sus dolores de tripa?
Aquí poco hay que contar. Ocupamos el tiempo en ejercitarnos en la instrucción, bromear con los compañeros en la taberna, pasear por el campamento y visitar a algún camarada herido mientras se recupera en el hospital.
Ayer tarde la suerte volvió a acompañarme y he conseguido salir intacto del campo de batalla. Una vez más hemos sabido, los comunistas vascos, comportarnos como verdaderos hombres y demostrar nuestra valía a los traidores fascistas. Hemos soportado lo indecible para defender para la causa leal las posiciones conquistadas en la loma de Pando y, cuando la situación se iba tornando más y más crítica, llegaron en nuestro auxilio los camaradas asturianos del Sangre de Octubre para expulsar a los fascistas definitivamente.
Nuestro batallón consiguió aproximarse a las posiciones enemigas sin que sus soldados lo advirtiesen y una vez alcanzado este objetivo nos lanzamos en furioso ataque contra los parapetos consiguiendo con nuestra bravura expulsar a los facciosos. Enseguida nos hicimos fuertes pero fue tal el ímpetu de los rebeles que nos vimos obligados a replegarnos a un último atrincheramiento donde nos hicimos fuertes y resistimos a costa de la pérdida de muchos de nuestros camaradas. Los muchachos del Sangre de Octubre consiguieron arrancar un grito unánime de júbilo cuando, con la tricolor en vanguardia, rompieron el cerco de moros y legionarios que prometía engullirnos sin remisión. Fue una jornada histórica.
Como justo premio a nuestro esfuerzo esa noche disfrutamos de un espectáculo de fama internacional a cargo del gran Rodrigo de Triana, Lauro de Odón y Luciana de Estambul y sus bailes exóticos. Fue esta actuación la que mayor expectación levantó entre los soldados del pueblo. En un extraño giro de esos que os guarda el destino, asistieron al evento algunos soldados contrarios y tal fue también su entusiasmo por las voluptuosas formas de las bailarinas, que casi convertimos aquel oasis de diversión en un campo de batalla cuando los ánimos se alteraron por conseguir el favor y las atenciones de las señoritas. Finalmente el capitán nos hizo desistir y logró enderezarnos a todos.
Madre, enseguida estaré de vuelta en casa y os llevaré algunas cosas que he conseguido para que os llevéis a la boca.
Su hijo que le quiere.


Sergio Balchada

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Candamo 36-37.
Jornadas de Recreación Histórica

El próximo fin de semana del 22 al 24 de septiembre, se celebran en Grullos, Candamo (Asturias), las Jornadas de Recreación Histórica Candamo 36-37, en su sexta edición, organizadas por el Grupo de Recreación Histórica Frente del Nalón.

Recreación Histórica, Museo Vivo, Visita Guiada al fortín de la Peña, Conferencia y Verbena, además de la feria de militaria, serán los actos programados para este año.

En esta edición, la tarde del sábado 23, se recrearán los combates acaecidos en la Batalla de Loma del Pando, durante la ofensiva republicana de febrero de 1937 en esta zona.

Al comenzar la Guerra Civil Española, Asturias quedó desde un principio afecta al régimen republicano a excepción de una pequeña porción oriental y de la ciudad de Oviedo.

Cercada en un principio, la ciudad logró resistir el cerco establecido por las tropas republicanas, hasta que fue liberada por las columnas del bando sublevado, llegadas desde Galicia, en octubre de 1936.

En febrero de 1937 llegan a suelo asturiano dos Brigadas Vascas con la misión de auxiliar a las milicias astures y doblegar Oviedo. Tras los duros combates en la Loma del Pando, la ciudad es cercada de nuevo, aunque por poco tiempo, solo hasta el contraataque de los sublevados. La ciudad ovetense permaneció del lado rebelde hasta la caída definitiva del frente norte con la derrota republicana, en octubre de 1937.




Crónica X Recreación Histórica de la Batalla del Ebro, “Memorial Enric Jara”

Me llamo Cándido y pertenezco al 903º batallón de la 226 Brigada Mixta. Estoy escribiendo desde una trinchera a la luz de un pequeño farol encubierto para no delatarme al enemigo. Quiero contar brevemente lo que he vivido hoy.
Hemos llegado Divisiones de muchos puntos de la España leal con la misión de cambiar el rumbo de la guerra. Se trata de posicionarse en la margen derecha del rio Ebro. Antes de la operación, el comisario nos ha estado aleccionando sobre la importancia que para la España republicana significaba la operación que íbamos a ejecutar: nada menos que cruzar el Ebro y sorprender a las tropas rebeldes que se encontraban al otro lado del rio.
Tras la arenga, nos dirigimos al borde del agua donde nos hemos ido embarcando en unos inestables botes, remando con suavidad para no delatarnos, íbamos aproximándonos a la orilla opuesta. Las caras de mis camaradas reflejaban la angustia del momento, no solo por el hecho de entrar en combate, sino porque muchos de ellos no sabían nadar, entrando en pánico cada vez que el bote se bamboleaba más de lo normal.
Llegados a los cañaverales, comenzamos a distribuirnos entre los arbustos y árboles de la ribera; mientras, unos compañeros se deshacían de los centinelas pasándoles a cuchillo por sorpresa. Un miliciano que estaba junto a mí me comentaba que los que cortaban el cuello eran hombres de campo acostumbrados a degollar cerdos y ovejas.
Tras esto, avanzamos hasta una primera línea de trincheras, llamada Punta Quemada, pero fuimos descubiertos por el enemigo entablando combate. Los que ocupaban las trincheras parecían regulares y nos freían a morterazos y granadas consiguiendo detener nuestro avance. Malamente, nos acomodamos en el terreno para intentar un nuevo asalto más tarde.
Al de unas horas apareció la aviación con la intención de ablandar las posiciones enemigas y debilitar su defensa. Cuando acabó su trabajo salimos nuevamente a intentar desalojar a los fascistas de sus posiciones. El combate fue duro, hubo intercambio de disparos y las granadas volaban alrededor nuestro provocando multitud de bajas entre nuestras filas. Al final, llegó la orden de asalto, iba con el pánico en el cuerpo, no sabiendo lo que me deparaba esa cuesta final, mientras disparaba mi fusil y me arrastraba por el polvo. Cuando salté a la trinchera veía entre el humo multitud de cadáveres y unos pocos soldados ofreciendo resistencia a nuestra tropa. Al poco rato vi ondear la bandera republicana en la posición… ¡Habíamos ganado!
Ahora, en la serenidad de la noche, viendo los cuerpos agotados y heridos de mis camaradas, pienso si este triunfo será como dice nuestro comisario, el inicio del camino de la Republica hacia la victoria. Cuando veo los rostros cansados y la mirada triste de mis compañeros pese al éxito obtenido, me invade una profunda congoja. El tiempo nos llevará a la gloria o nos sumergirá en el infierno.

Plácido Ugarte

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10ª Recreación Histórica de la Batalla del Ebro “Memorial Enric Jara”

El próximo 29 de julio se celebra en Fayón la Recreación Histórica de la Batalla del Ebro, en su décima edición. Los actos de este evento consistirán en el cruce del río y desembarco y la recreación de los combates en las trincheras. Como ya es típico, también se podrá visitar el Museo, que permanecerá abierto todo el día, y en el que además se contará con la Exposición Fotográfica de F. Boix “Los primeros tiros”.

Como cada año, se rendirá homenaje a todos los que combatieron en la que fue la batalla más dura y sangrienta de la Guerra Civil, además de la mayor operación anfibia de la historia militar española.

La ofensiva republicana se planeó para intentar volver a unir las dos zonas que aún controlaba la República, y que habían sido cortadas con la llegada de las tropas sublevadas al mediterraneo en Vinaroz (Castellón). También se pretendía, con esta operación, liberar presión del frente de Valencia, amenazado por el avance sublevado y residencia, desde noviembre del 36, del Gobierno de la Segunda República Española.

Por todo ello, a primeras horas del 25 de julio de 1938, se desencadenó la ofensiva. Durante las primeras fases, la operación fue de gran éxito para el bando republicano, pero rápidamente el avance quedó estancado y los sublevados pudieron recibir refuerzos y resistir. Detenido el avance, comenzaron tres meses de una guerra de desgaste con sagrientos combates y en muy duras condiciones. Finalmente, el 30 de octubre, el bando sublevado lanzó su contraofensiva final, consiguiendo, para el 16 de noviembre de 1938, desalojar totalmente a las tropas republicanas de la orilla sur del río, haciéndolas cruzar de nuevo a sus posiciones iniciales y reconstruyendo la linea defensiva superada el 25 de julio.

Tras la batalla, en la que se enfrentaron unos 200.000 combatientes de ambos bandos, quedaron en el terreno más de 15.000 muertos y se produjeron cerca de 100.000 bajas entre los dos bandos.




Crónica “Burdin Hesia Larrabetzu 1937-2017”

El pasado sábado 10 de junio se celebró, en Larrabetzu (Bizkaia), la ruta guiada a las posiciones del Cinturón de hierro en la zona, dentro de las Jornadas “Burdin Hesia Larrabetzu 1937-2017”. Hubo gran asistencia de visitantes que disfrutaron de una instructiva y entretenida jornada acompañada de un tiempo excelente.
El acto consistía en un paseo por algunos puntos del pueblo y de los montes cercanos. Los asistentes fueron acompañados de un guía que iba explicando cada punto de interés y se contó con la presencia de recreadores que ocuparon dichos puntos de interés, ayudaron al guía en las explicaciones e interactuaron con los visitantes. Además, toda la ruta estaba organizada a modo de visita teatralizada, haciendo sentir a los asistentes partícipes de la situación vivida en el pueblo de Larrabetzu en 1937.
Rebuscando en hemerotecas de viejas publicaciones de guerra, encontramos esta crónica al respecto:

“Por nuestro corresponsal de guerra en la zona:
Extraño suceso en el frente de Larrabetzu.

Larrabatzu, diez y media de la mañana del 10 de junio de 1937.

Todo empezó, en la plaza del pueblo, donde un teniente de la XII Brigada, las tropas que ocupan el pueblo, descubrió un extraño grupo de personas vestidos con aún más extraños atuendos. Decían ser un grupo que venía a visitar las posiciones del Cinturón de Hierro en Larrabetzu y su guía, que participaban en una ruta organizada para ello. El teniente, perplejo, llamó al sargento administrativo del Estado Mayor de la Brigada para informarle de la situación, y de la pretensión de los visitantes. Ambos, sin salir de su perplejidad, decidieron acceder a enseñar al extraño grupo el sistema defensivo en la zona, ya que estaban allí.
Junto al teniente y el sargento del Estado Mayor de la Brigada, en la misma plaza del pueblo, los raros civiles pudieron observar como eran un puesto médico, un puesto de comunicaciones del Ejército de Euzkadi y una posición de Artillería con varias piezas de las que se explicó su funcionamiento.
Tras esto, el teniente pidió al sargento que les condujera a las posiciones en el pueblo y sus cercanías para que las conocieran las personas que habían venido de visita.
En primer lugar, se encaminaron hacia un caserío en las afueras del pueblo, que cuenta en su arquitectura con un pequeño bunker adosado a la pared del mismo y un muro aspillerado que lo une con el caserío contiguo, todo ello a modo de posición defensiva. Los recibieron las tropas del Batallón Abellaneda, nacionalista vasco del PNV, que estaban allí desplegadas. Los participantes en la ruta, como ellos la llamaban, pudieron visitar la posición acompañados por los gudaris.
Más tarde, la excursión acompañada ya, por seguridad ante la cercanía del frente, por las tropas del Abellaneda, se dirigió hacia la serrería del pueblo. Es esta una nave cercana al centro del pueblo que cuenta también con un alto muro aspillerado adosado a su estructura. Un impresionante muro con dos alturas de aspilleras, que lo convierten en una sólida posición defensiva.
La comitiva partió hacia la zona ocupada por el Batallón Celta de la CNT, que compartía posiciones con la II Brigada Asturiana, posiciones que ya se situan en el monte cercano y que serían la siguiente parada. Todos juntos se pusieron en camino hacia allí.
Al acercarse el grupo a las posiciones anarquistas, por un error de identificación, se produjo tiroteo entre las dos tropas que, afortunadamente, no produjo ningún herido entre los combatientes ni entre los civiles.
Tras esta violenta toma de contacto, y tras unos gritos que identificaron a cada batallón, la situación se calmó y los participantes en la “ruta” pudieron observar y hablar con los integrantes del Batallón Celta y de la Brigada Asturiana, visitando también la posición, que consiste en una amplia galería de cemento con aspilleras que termina, en uno de sus extremos, en una posición abierta en la que se ha situado una ametralladora. A la luz de las velas, los asistentes recorrieron la galería y observaron desde donde disparan defendiéndose los combatientes, ante el ataque de los facciosos.
Tras esta última visita, todos los combatientes junto a los civiles visitantes, se encaminaron de nuevo a la plaza del pueblo. Allí, tras formar las tropas y expresar unas palabras de agradecimiento a todas las personas que habían acudido a esta cita, a esta ruta desde otro tiempo, se dio por finalizada la jornada.
Las tropas volvieron a sus posiciones para estar alertas en espera del previsible y ya inminente ataque enemigo, y los extraños visitantes volvieron a sus mundos, allá donde estuvieran.”

Sin duda un gran día en el que los recreadores pudimos disfrutar de lo que nos gusta hacer, y en el que además, lo pudimos compartir con todas las personas que se acercaron para participar en la ruta. Para Lubakikoak, un día disfrutado en la buena compañía de nuestros amigos de Frentes de Euzkadi, de Aitor Miñambres del Museo Memorial Cinturón de Hierro, de nuestros compañeros Miguel Ángel Mendoza y Juan Manuel Guerrero, de todos los demás compañeros y compañeras recreacionistas y de los miembros del Partido Comunista de Euskadi, que nos permitieron disfrutar de las piezas de artillería.

Dani García

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