Crónica “Berangoko Burdin Hesiaren Oroimenaren Museoa VII. Urteurrena / Museo Memorial del Cinturón de Hierro de Berango VII Aniversario”

Con motivo de la celebración del 7º aniversario de la fundación del Museo Memorial del Cinturón de Hierro que, con tanto éxito, dirige Aitor Miñambres, fuimos invitados a asistir al evento que se organizó el día 22 de septiembre. El acto consistía en la realización de un museo viviente que representase la vida en retaguardia durante el periodo de la guerra civil en Bizkaia. Para ello se montaron una serie de displays representando diferentes situaciones de la guerra. Junto a nuestros amigos de Frentes de Euzkadi, la asociación Lubakikoak fue una de las invitadas a participar en dicha jornada. Se nos pidió recrear un puesto de la “ertzaña” de 1937 en fechas cercanas a la caída de Bizkaia.
Para ello varios componentes de dicha asociación, uniformados como policías autonómicos de aquellas fechas: pantalón azul “mil rayas”, camisa caqui, correajes y emblemas del Gobierno Vasco, recrearon un puesto policial de guerra.
La “ertzaña”, como se le denominaba en aquella época, fue una policía al servicio del Gobierno de José Antonio Aguirre, dependiente de la consejería de Gobernación, bajo las órdenes de Telesforo de Monzón, creada tras la aprobación del estatuto de autonomía vasco de 1936. Entre sus funciones tenía asignada labores de seguridad y orden, participando, incluso, en las evacuaciones de civiles. Disponía de varias compañías de fusileros e incluso una motorizada.
El stand preparado por nuestra asociación dispuso de varios “ertzañas” ataviados de época, un oficial e incluso un asociado recreando a un miembro de la sección motorizada. También se colocaron diversos materiales para la realización de salvoconductos y permisos. Así mismo, se trasladó hasta el recinto una ambulancia Chevrolet, original de época, propiedad de uno de los asociados.
Junto a nuestro grupo de recreadores participaron otras asociaciones vascas dedicadas al recreacionismo histórico como Frentes de Euzkadi e Intxota Kultur Taldea que desplegaron sus fondos para representar la artillería vasca, la sanidad militar de Euzkadi o la asistencia social. Como curiosidad también se representó un pequeño altar con su capellán de campaña repartiendo bendiciones a gudaris y asistentes.
El director del museo memorial acompañó por los diferentes puestos al numeroso público que se acercó a Berango atraídos por la curiosidad, dando las consabidas explicaciones de lo que representaban.
Una jornada avalada por el éxito que esperamos sea inicio de otras actividades del Museo Memorial dentro del ámbito del recreacionismo.

Plácido Ugarte

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Crónica “Candamo 36-37”
VIII Jornadas de Recreación Histórica

Ya son dos días desde que salimos del cuartel de Lugo para socorrer a nuestros compañeros de Oviedo, los cuales estaban sitiados por los frentes populistas, cuando llegamos a las afueras de la zona de la capital asturiana.
Mientras avanzábamos a la cabeza de la columna, un miliciano alcanzó a vernos, intentamos abatirlo, pero huyo en una bicicleta. El sargento Outerial informó al teniente, y nos ordenó avanzar en prevengan. Después de minutos avanzando, divisamos las primeras casas y hórreos, con lo que extremamos la atención. Al torcer la esquina de la primera vivienda nos empezaron a hacer fuego, tras lo que nos cubrimos detrás de un hórreo y un muro de una huerta cercana, devolviendo el fuego, mientras el resto de la columna llegaba a nuestra posición.
Tras valorar la situación entre el capitán y nuestro teniente, nos ordenaron tanto a nuestra escuadra, como a las otras avanzar para tomar la posición desde la que los marxistas nos disparaban. Avanzando en cabeza de mi sección empezamos a cubrir el avance de nuestros compañeros, una vez estábamos las escuadras desplegadas, sometimos la posición a un fuego graneado, tras lo cual, los milicianos se retiraron al ver nuestra superioridad. Ante esto tomamos rápidamente la posición y conseguimos abatir un par de los que se retiraban.
Cuando estábamos abriendo fuego, de una de las casas, salió una niña pequeña (entiendo que al desconocer a que se deberían esos ruidos que sonaban en la calle) y tras ella salió su madre, debido a la tensión del momento los soldados no se dieron cuenta y entre los cabos y el sargento Outerial, gritando ¡alto el fuego!, conseguimos que dejaran de abrir fuego, salvándolas de morir en el cruce de disparos, aunque con ello perdiéramos la oportunidad de acabar con los rojos, preferíamos eso a que murieran inocentes.
Tras mandarlas hacia nuestra retaguardia, proseguimos con el avance durante unos cuantos metros y no vimos a ningún miliciano más, pero durante este trayecto localizamos lo que a la postre era la casa que usaban como oficina del “comité de guerra´’, aunque a nuestra llegada habían procedido a quemar muchos papeles vitales para ellos. Seguimos avanzando hasta que vimos otra posición; mientras las otras escuadras nos cubrían el avance, apareció un vehículo blindado del enemigo, con lo que tuvimos que saltar a un parapeto que nos imposibilitó apoyar a nuestros compañeros, y tuvimos que ver impasibles como la ametralladora del vehículo barría a nuestros camaradas, matando a muchos de ellos.
Parecía todo perdido, pero por suerte para nosotros, la otra columna que avanzaba muy cercana a la nuestra, y en la que estaba nuestra sección de artillería, apareció y consiguió abatir del maldito vehículo.
Tras revisar el interior del blindado, recuperar la ametralladora de éste y atender a los heridos, tuvimos que desmontar el parapeto enemigo, debido a que al encontrarse entre dos edificios, y con el vehículo destruido en el medio, imposibilitaba el paso del cañón, el cual nos vendría bien más adelante ya que topamos con otro parapeto nuevamente en nuestro avance.
El parapeto se encontraba junto a una campa elevada que le protegía un lateral, y por detrás del nido de sacos, en una colina baja, un hórreo fortificado que cubría y dominaba todo el lugar.
Los milicianos que nos acompañaban, milicia que estaba formada por los Caballeros de la Coruña y mandados por un teniente de la guardia civil, subieron a la campa elevada para disparar al hórreo y así cubrirnos. Tras un intercambio de fuego con el parapeto, finalmente llegó la pieza de artillería mandada por el Sargento Zarate, que batió la posición hasta que acabó con los milicianos allí apostados.
Pero se nos presentó un problema al intentar acabar con el Hórreo, ya que al encontrarse en posición elevada, y el cañón tratarse de un modelo de tiro tenso, según nos dijo el sargento Zarate, no se le podía batir.
Mientras los sargentos hablaban con los oficiales intentando encontrar una solución, el cabo Castro (cabo de la pieza de artillería) y yo, convenimos que lo mejor que se podía hacer era proteger la pieza de artillería con un parapeto usando los sacos de la antigua posición roja, y utilizando unos troncos y piedras de un cercado cercano, haríamos una pequeña rampa para elevar el cañón.
Tras hablarlo con los sargentos y estos con los oficiales, aceptaron nuestra propuesta. El alférez Torres posicionó sus ametralladoras, los milicianos del teniente de la guardia civil se colocaron en la elevación, y entre ambas unidades batieron el hórreo, dándonos la cobertura necesaria a varios miembros (entre ellos yo) de las distintas secciones, para que desmontásemos parte del parapeto, y montáramos otro nuevo para el cañón. Esta acción provoco heridos, en mi sección resulto herido el soldado Novoa, Dios lo guarde a tan valeroso soldado y compañero, y algunos muertos más.
Tras conseguir acabar el parapeto, el soldado Varela (sirviente de la de pieza de artillería) que fue el artífice de la idea de la rampa, con la ayuda de Lendoiro (otro miembro de mi sección que había sido agregado recientemente), trajeron lo necesario para hacer la rampa.
Una vez dispuesto todo, El sargento Zarate comenzó a batir el Hórreo, a la vez que las ametralladoras cubrían nuestro avance. En la unidad de asalto avanzamos el sargento Outerial, los soldados Mendez , García, Lendoiro y yo. Una vez conseguimos llegar a la distancia de carga y tras comprobar como los milicianos del Teniente Ivan Roma habían conseguido reptar al muro del final del terraplén, esperamos a que la pieza artillera destruyera el fortín en el que se había convertido el Hórreo. Al 5 disparo, destruyó el frontal de este, lo que aprovechamos las dos secciones para tomar el fortín.
Creyendo que ya había acabado todo, descubrimos como más adelante, había otro parapeto, el cual, lo montaron mientras nos había mantenido frenados el Hórreo, dando tiempo a que fortificaran la carretera. Cabe decir que de nada les sirvió, porque aunque los militares habíamos sufrido muchas bajas dejándonos mermados, los Caballeros mantenían un buen número, y estaban con el ánimo muy alto, por lo que procedieron a atacar el baluarte, y tras un intercambio de disparos, lo tomaron.
Tanto los milicianos rojos, como los militares del regimiento de cazadores que habían seguido del lado del gobierno marxista se retiraron, sin tratar de frenarnos pero con paqueo esporádico, lo que nos puso en alerta. Ante esto el capitán ordenó que los milicianos rodearan la zona mientras nosotros avanzábamos por la carretera y ascendíamos a una loma cercana, dejando atrás a la sección de artillería, la cual tendría que localizar un camino mejor para acompañarnos, debido a la pronunciada pendiente.
Para nuestra sorpresa en cuanto asomamos la cabeza por el terraplén, empezamos a recibir un denso fuego, al que respondimos lo mejor que pudimos, dadas la condiciones de estar pocos en la cima de la loma. Durante el fuego cruzado pude observar como un capitán se dirigía a alguien en los parapetos indicándole que debían retirarse, pero al ver que no le hacían caso (aunque el oficial le apunto con su arma), se retiraron un número importante de soldados, dejando a algunos milicianos. Al ver esto e informarle a mi sargento, este ordenó un asalto que se realizó entre mi mermada sección y la 2ª. La idea era avanzar y pegarnos al terreno, y que nuestra posición en la rampa la cubrieran la sección de ametralladoras para darnos fuego de cobertura. La idea era buena pero no contamos con que los milicianos de enfrente nos dispararan con tal intensidad que solo podíamos reptar como serpientes, mientras la sección de ametralladoras montaba la posición como podían.
En este avance fue gravemente herido mi querido hermano Daniel, quien se había unido a nosotros después de que toda su sección cayera muerta tras el ataque del vehículo blindado. Pero si quería salvarlo antes tenía que acabar con esas defensas; así que empezamos a disparar y el fuego de los milicianos bajo la intensidad al tener que cubrirse, pero no en precisión, ya que provocaron varios heridos más antes de que la sección 4 del alférez Torres asaltara la posición con la cobertura de ametralladoras y fusiles.
Para nuestra sorpresa, los que consideramos que habían sido los milicianos más duros de lo que llevábamos de combates, había sido una escuadra formada íntegramente por mujeres, y que habíamos confundido con hombres debido a que junto a ellas había dos hombres, los cuales descubrimos después, que no se habían retirado, ya que si lo hubieran intentado les habríamos cazado como a conejos.
De las 10 mujeres que estaba compuesta la unidad, conseguimos capturar con vida a 4 de ellas, no sin antes una de ellas (la que más tarde supe que se llamaba Lucia, gracias a que la identificamos), forcejeara con un soldado, tratando de derribarlo y dispararle, pero por suerte para este, había más miembros de su sección que lo socorrieron y redujeron a la miliciana sin abatirla.
Una vez que se quedó media sección del 4º con las prisioneras para llevarlas a la retaguardia y custodiarlas, seguimos el avance hacia la Ermita del pueblo, topando allí la posición final. Se les dijo que se rindieran, que éramos más y con más material, pero no atendieron a razones y comenzaron a dispararnos con todo lo que tenían, haciendo lo propio nosotros. Entre el fuego de nuestras distintas secciones, la de artillería que se había conseguido reincorporar y la llegada de los Caballeros de la Coruña que aparecieron por uno de los flancos, conseguimos hacer una tenaza sobre los rojos acabando finalmente con su posición.
Habíamos conseguido tomar otro pueblo en nuestro avance hacia Oviedo, ¡¡pero a qué precio!! Tantos buenos patriotas habían caído heridos o muertos, el sargento Outerial muerto, mi hermano Daniel, Novoa y Lendoiro y yo heridos, además de muchos otros en las distintas escuadras…

Extracto del libro de Mario Souto

Mario Luque

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Berangoko Burdin Hesiaren Oroimenaren Museoa VII. Urteurrena / Museo Memorial del Cinturón de Hierro de Berango VII Aniversario

Berango, 1937ko Udaberrian.

Con motivo del séptimo cumpleaños del Museo Memorial del Cinturón de Hierro de Berango/Burdin Hesiaren Oroimenaren Museoa se celebra el próximo domingo 22 una recreación de la retaguardia berangotarra durante la contienda.

Entre las 11 y las 15 horas los visitantes al evento podrán disfrutar de varios displays a cargo de las asociaciones de recreación histórica Lubakikoak y Frentes de Euskadi. Además la jornada se completará con dos visitas guiadas a los restos de las fortificaciones del Cinturón que atesora el municipio vizcaíno a cargo del director del museo Aitor Miñambres. Os esperamos.

Cartel Berangoko Burdin Hesiaren Oroimenaren Museoa VII. Urteurrena / Museo Memorial del Cinturón de Hierro de Berango VII Aniversario - 2019

Cartel

Candamo 36-37.
VIII Jornadas de Recreación Histórica

Frente a frente en el Nalón. La lucha por Pravia.

Los próximos 13 a 15 de septiembre se celebran las VIII Jornadas de Recreación Histórica Candamo 36-37, en Grullos, Candamo (Asturias), organizadas por el Grupo de Recración Histórica Frente del Nalón y rememorando la lucha por Pravia durante la Guerra Civil Española.

Como todos los años, las Jornadas han sido organizadas con una programación variada de actos como son dos recreaciones de combates, el museo vivo, el mercadillo de antigüedades y no menos importantes, bailes y un espectáculo de variedades ambientados en la época que estamos recreando.

Las recreaciones de combates serán “La toma del cuartel de Santa Clara” el viernes a las 20.00 horas y “La Toma de Pravia” el sábado a las 19.00 horas.

Una vez más esta cita será un gran fin de semana de Recreación Histórica de Guerra Civil Española además de unos días para recordar y homenajear, siempre desde el respeto, a todos cuantos combatieron y sufrieron la guerra en Asturias y a los compañeros de Recreaciones que nos han dejado y a los que echaremos en falta.



Batalla del Ebro. XII Recreación

El próximo 27 de julio se celebra en Fayón la Recreación Histórica de la Batalla del Ebro, en su décimo segunda edición. Los actos de este evento consistirán en el cruce del río y desembarco y la recreación de los combates en las trincheras. Como ya es típico, se contará con el montaje de la Feria de Militaria y también se podrá visitar el Museo, que permanecerá abierto todo el día.

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Crónica “La Batalla Olvidada”
VIII Jornadas Promoción Histórico Cultural del Alto Tajuña

Un año más la pequeña localidad de Abánades de Tajuña retrocedió en el tiempo para ofrecer a todo aquel curioso que se dejó caer por allí, cómo se desarrollaron los hechos bélicos que afectaron directamente a toda la comarca en el año 1938.
Uniformes de ambos contendientes volvieron a pasearse por sus calles y plazas. Junto a ellos se dejan ver algunos reporteros gráficos llegados de diferentes puntos del mapa y paisanos. El colofón vendrá el domingo con la recreación de la batalla.
La jornada del sábado arrancó en el Museo Histórico Municipal con la presentación del libro: “Los mapas de Cipriano Mera. Cartografía del IV Cuerpo de Ejército” y la conferencia “El IV Cuerpo de Ejército al ataque”. Por la tarde tuvo lugar el pase del cortometraje “Taro” del director Dani Rebner.
Llegada la noche y después de la cena llegó el turno de la verbena de época amenizada por la banda Barba Dixie Band, Original Jazz. Increíbles por cierto. La velada también contó con una “improvisada” clase de baile y el concurso de trajes de época. El premio del mentado concurso recayó en una pareja ataviada de maestros de la República.
El domingo amaneció con aires de batalla. A lo largo de la mañana se podía ver el trajín de soldados de las dos Españas por las calles de la población. En el frontón se fueron concentrando las diferentes unidades participantes en la batalla: “El Avance sobre el Tajuña” ocurrida en la primavera de 1938. Una vez formadas y revistadas las tropas, cada cual fue tomando posiciones para dar inicio a la batalla. La expedición de Lubakikoak se puso en la piel de soldados del 154ª Batallón de la 39 BM. La representación de la batalla puso a prueba el estado de forma de los recreadores. Algunas de las fuerzas republicanas se vieron obligadas a cruzar el río Tajuña para envolver a los defensores del puente que el Estado Mayor pretende apoderarse. Mientras tanto el resto de las fuerzas del Ejército Popular presiona sobre el puente para desalojarlo y apoyar a sus camaradas. Finalmente tras un duro intercambio de disparos y bombas de mano los republicanos se ven obligados a retroceder, aunque mantienen en su poder los parapetos avanzados que disponía el enemigo.
Como es costumbre la batalla finalizó con un fraternal abrazo entre los participantes y la degustación de una paella gentileza de la organización.
Desde Lubakikoak queremos agradecer a los organizadores: Asociación Frente de Madrid, Ayuntamiento de Abánades y a la Asociación de Amigos de los Espacios Históricos de Abánades la acogida y las atenciones prestadas durante el fin de semana.

Sergio Balchada

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La Batalla Olvidada.
VIII Jornadas Promoción Histórico Cultural del Alto Tajuña

Este fin de semana (15 y 16 de junio) se celebra en la localidad de Abánades de Tajuña (Guadalajara) las octavas jornadas de “La Batalla Olvidada”. Asociaciones y grupos recreacionistas de todo el Estado se dan cita en el evento para dar vida nuevamente a las operaciones militares que se desarrollaron en la villa y sus alrededores durante la primavera de 1937.
Lubakikoak también tomará parte en el evento que ya es todo un referente cultural en la comarca del Alto Tajuña.

Crónica “Balmaseda Hartu Izanaren / La Toma de Balmaseda”

El pasado domingo 18 tuvo lugar en la Kuktur Etxea de Balmaseda la presentación del libro “Memoria Histórica de Balmaseda (1925-1940)” a cargo de sus autores Javier Barrio Marro y Juan Tomás Sáez Iturbe “Pikizu”. El libro editado por el Ayuntamiento de Balmaseda y Harresi Kulturala Elkartea.
A lo largo de aproximadamente una hora sus autores fueron desgranando los entresijos de la publicación. Las numerosas entrevistas que a lo largo de estos años han realizado a los testigos de aquella época, han ayudado a conformar el texto y recuperar la memoria de nuestros mayores, que como es obvio y natural, lamentablemente se van perdiendo.
Como complemento a la presentación, en la plaza de San Juan tuvo también lugar una recreación histórica sobre la toma de la villa por las tropas sublevadas el 29/06/1937. Dicha recreación corrió a cargo de la Asociación Frentes de Euskadi, Lubakikoak Elkartea así como por el Museo memorial del Cinturón de Hierro de Berango/Berangoko Burdin Hesiaren Oroimenaren Museoa.
Pare ello se montaron tres displays: Un hospital de campaña, un puesto de mando del Ejército de Euskadi y una pequeña posición defensiva que cuenta con una ametralladora.
Desde las 11 horas los vecinos de Balmaseda tuvieron ocasión de visitarlos y satisfacer su curiosidad charlando con los recreadores dispuestos en los diferentes displays.
Posteriormente, tras la presentación del libro, Juan Tomás Sáez Iturbe “Pikizu” fue explicando a todos los asistentes el momento histórico que se estaba reviviendo. Los recreadores también dieron unos apuntes sobre los diferentes displays. A continuación se pasó a representar la toma de la villa. Una amalgama de gudaris y milicianos de diferentes unidades en retirada permanecen en el casco urbano coordinando la evacuación de la población civil así como en tareas de orden público.
Los últimos civiles tratan de huir pero la aviación enemiga entra en escena, y una de las bombas arrojadas por ésta impacta en la plaza produciendo algunos heridos que rápidamente son trasladados al puesto médico. Apenas unos minutos después una avanzadilla enemiga hace aparición por una de las calles adyacentes. Se trata de una escuadra de soldados del 3ª batallón del Regimiento Flandes Nº 5. Después de un intercambio d disparos con los defensores la escuadra se retira para regresar con los refuerzos necesarios para lograr expulsar a milicianos y gudaris de sus posiciones.
Sin embargo el cuerpo médico se niega a abandonar a su suerte a los heridos y son tomados prisioneros. Las tropas Nacionales forman en la plaza y el alférez provisional al mando anuncia a los vecinos la ocupación de la villa.
Aplauso de la concurrencia y la consabida sesión de fotos con los espectadores que así lo solicitaron. Fue el broche a una jornada dominical de la que disfrutaron a grandes y a pequeños.

Sergio Balchada

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Crónica Candamo 36-37.
VII Jornadas de Recreación Histórica

A pesar de los ruegos de madre. A pesar de sus lágrimas y de que se aferraba a padre con todas sus fuerzas no puede evitar que se lance a la calle. Le dice para convencerla que sus compañeros se están partiendo la cara con los fascistas y que ahí está su puesto, en la barricadas, aportando su granito de arena para la revolución.
Hemos pasado unos días angustiosos sin recibir noticias de él. Encerrados en casa de mi tía Marisa que parece haberse mudado junto a la radio. Mi madre parece ausente y es la prima Estrellina quien ha tomado las riendas de la casa y se hace cargo de los guajes. De la calle sólo nos llega el sonido de disparos y explosiones.
Hoy nos ha visitado al fin padre. Se presenta sucio y cansado. Un tosco vendaje igual de sucio en una de sus manos. Trae bajo el brazo algo de comida y chocolate para los más pequeños. Revolotean como pajarillos piando a su alrededor. Mientras los mayores hablan, la Estrellina se afana en la cocina para guisar las viandas que ha traído padre. Yo me acerco silencioso a la sala para oír las nuevas que nos trae padre. A través de la puerta entreabierta lo puedo ver despanzurrado en el butacón, jugueteando con una mano con un pistolón y con un vaso de vino en la otra. Desgrana a las dos mujeres las vicisitudes de los ataques al cuartel de Simancas donde se atrincheran los fascistas. La cantidad de compañeros fallecidos y la escasez de medios con los que cuentan. No obstante es optimista y cree que pronto van a poder darles su merecido. Después de comer y una buena siesta regresa a la lucha.
De las calles nos llegan gritos de júbilo. Ya no se oyen explosiones, si disparos, pero suenan diferentes a los de otros días. Salimos al balcón y vemos pasar un tropel de gente exultante. Se ríen, se abrazan, cantan,… Los puños crispados sobre sus cabezas sobre las que ondean algunas banderas rojas y negras de la CNT. ¡Simancas ha caído!.
No existe el descanso. Ahora toca dar una patada el trasero a los facciosos que todavía resisten en Oviedo. Padre ha llegado precipitadamente, no cabe en sí de gozo y parece que va a comerse el mundo. La visita es rápida. Aseo, ropa limpia… Engulle el plato de lentejas mientras trata de contarnos que se va a Oviedo. Madre vuelve a romper a llorar y yo, coitado de mi, le digo que quiero unirme a la lucha. “Todavía eres muy joven” me dice sonriendo. Creo que un atisbo de orgullo ha brillado en sus ojos.
La normalidad, si se le puede llamar así, regresa a Gijón. Las jornadas pasan envueltas en rumores sobre lo que sucede en Oviedo. De padre no sabemos absolutamente nada.
No sé que día es. No consigo recordarlo después de tantos años como han pasado, lo que si estoy seguro que nos enteramos a principios de septiembre. Nos enteramos a través de Quico, el hermano del novio de Estrellina. Estaba allí cuando padre fallece.
Avanzan, comienza Quico, en abigarrado grupo detrás de un blindado contra las posiciones enemigas. Sobre sus cabezas silban las balas. El blindado consigue hacer brecha en las alambradas y los milicianos se lanzan aullando sobre las trincheras defendidas por guardias civiles y soldados. No pueden frenar a las milicias y optan por abandonarlas. Nuestros bravos milicianos consideran poco botín el premio y nuevamente a la carrera atacan la segunda línea de defensa que los traidores han pergeñado. A Quico se le quiebra más, si cabe, la voz. Sabemos que ahora va a vomitar la mala noticia, aquello por lo que realmente viene a visitarnos.
Cuando tan sólo han recorrido unos pocos metros las ametralladoras comienzan a tabletear. A su alrededor caen compañeros mordidos por el plomo. Entre éstos, padre. Madre se desmaya y se forma en torno a ella un pequeño revuelo. Yo no puedo articular palabra.
Quico acaba el relato confirmando que después de cuantiosas bajas han tenido que rendirse a la evidencia y retirarse. No pudieron recuperar su cadáver ni tampoco el de docenas de compañeros.
Se marcha. Va a ser una guerra muy larga y jodida.

Sergio Balchada

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Candamo 36 -37.
VII Jornadas de Recreación Histórica

Los asedios de Oviedo y Gijón.

Los próximos 14 a 16 de septiembre se celebran las VII Jornadas de Recreación Histórica Candamo 36-37, en Grullos, Candamo (Asturias), organizadas por el Grupo de Recración Histórica Frente del Nalón y rememorando los asedios de Oviedo y Gijón durante la Guerra Civil Española.

Las jornadas se han organizado con una programación variada de actos entre los que se encuentran las recreaciones de combates, el museo vivo, visitas guíadas, un concurso de modelismo, encuentro de vehículos clásicos, proyecciones, mercadillo, conferencias y verbena de época. Las Recreaciones Históricas, en esta ocasión, serán tres: la primera el viernes 14 por la tarde, en la que se recreará la sublevación de Gijón, el 20 de julio de 1936; el sábado 15 por la mañana se recreará el asalto al cuartel de Simancas, el 25 de agosto del mismo año y, como colofón, el mismo sábado por la tarde se recreará la ofensiva sobre Oviedo del 4 de septiembre también de 1936.

Unos actos muy variados, que conforman un magnífico programa para un gran fin de semana de Recreación Histórica de Guerra Civil Española.

Unos días para recordar y homenajear, siempre desde el respeto, a todos cuantos combatieron y sufrieron la guerra en Asturias.