Crónica La Batalla del Ebro. XI Recreación (Memorial Enric Jara)

La narración de Josep María Estartit del Bon 903 de la 42ª división del asalto a los AUTS. Julio 25 – Agosto 5 de 1938.

Esta es la carta, la última misiva a su hermano, ficticia, que un combatiente republicano del ejército del Ebro escribió en los primeros días de la batalla en torno a los Auts. 
Fue hallada y guardada como souvenir de guerra por un alférez del 17 de Burgos con manchas de su sangre. 
Su hermano convaleciente en el hospital de retaguardia supo que algo le había pasado a Josep María cuando dejó de recibir cartas de él a mediados de julio. Al principio se enfadó. Luego supo que estaba en el fregado del Ebro. Como tanta otra gente. Ya le escribiría mas adelante. El se moría de aburrimiento y su hermano en la mayor ofensiva de los leales. Se lo tenía que contar. Nunca llegó a leerlo.

Estimado Manel:
Hoy me viene mejor que nunca escribirte, me ayudará a olvidarme del nudo que me aprieta las tripas desde hace ya unos días. Algo gordo se esta preparando y pienso además que importante. Llevamos tres días agazapados a nuestra orilla del río Ebro sin casi movernos para no ser descubiertos entre las riberas, sin movernos apenas y sin fumar. Ya sabes tú lo que me cuesta esto último pero las ordenes son las ordenes. Como entenderás no puedo contar mucho pero la cosa parece viene gorda ya que los de intendencia nos dicen que no paran de ver gente y material desde aquí hasta retaguardia. Tampoco dan más detalles pero nosotros que tenemos mucha guerra ya sabemos lo que significa. Ahora te he de dejar pues ni un candil nos dejan encender. Se echa la noche encima y este calor y los mosquitos dan ganas de que uno desobedezca y se eche a dar un baño en el río. Cuanto me acuerdo de nuestros veranos en Calonge tú. Quien volviera a esos años felices.

Ayer estuve todo el día raro. Por eso no escribí. Nervioso como los compañeros. Fumamos en corrillos bajo las arboledas. Se oye un murmullo pero no hacemos ruido.
No me lo tomes a mal hermano pero preferiría estar donde estas tú, con tus dolores y heridas que con esta congoja. Mis sospechas son un rumor que corre todo el frente. Estamos a punto de algo gordo y nosotros vamos los primeros. La aviación facciosa nos pasa por encima pero no nos bombardean. Señal de que no se han dado cuenta que si no ya los conoces. Nos han prohibido dispararles para no delatar nuestra posición. No puedo estar más tiempo quieto, son cuatro días más. Si ves a Miguel Ángel, salúdale de mi parte y cuídate tú también.

Hermano, hoy por fin dimos el salto. Te escribo porque pese al enorme cansancio, las emociones, el calor que hemos pasado, los tiros y explosiones, la lucha, he de sacarme todo esto del pecho.
El comisario nos dijo cuando cruzamos al amanecer en esas barcas, ¡había una de Calonge tú!, que han traído de toda nuestra Cataluña: camaradas hoy la República avanza para echar a los facciosos de la tierra catalana y con el objetivo de desbaratarles los planes en Levante. ¡Quizá te vea pronto en Valencia!
Ha sido increíble, les hemos pillado por sorpresa y hemos ido como un aluvión de Mequinensa. Solo hemos visto pocos muertos. Nuestras avanzadillas los han cogido por sorpresa. Han sido nadadores de nuestra tierra Manel, gente dura. A lo largo de la mañana nos hemos desplegado toda la 42ª división en un estrecho espacio y hemos tomado los Auts. Estábamos pletóricos. Nunca antes en la guerra, excepto en aquellos primerísimos días, habíamos avanzado tanto. No somos los mismos.

Hoy te vuelvo a escribir. No se si alguna vez terminaré esta carta. No hemos parado construyendo atrincheramientos. Hoy parece que nos hemos llevado nosotros todas las bombas de los facciosos aunque dicen que hemos cruzado en todo el frente hasta Amposta. ¿Te haces idea hermano de lo que es esto?. Somos lo mejor del ejército de la República. Eso dice el comisario que anda ufano entre los bombardeos. Eso si, en el asalto nadie le vio disparar. Es un hombre muy politizado de Reus.

Ahora estoy en una cueva. Estamos al abrigo de la artillería, en cuevas y refugios, todo el batallón 903. Descansando. En grupos ayer bajamos al río a bañarnos. Que gusto tú. La ensalada de tiros y los obuses se oyen cerca pero es a los pobres del 902 y 901 que están en primera línea, a pocos kilómetros de aquí. 
Hemos tenido pocas bajas. Si esto va así nos plantamos en Teruel pronto. Se que queda lejos pero, ¿te haces idea de la operación?. Hay un cambio enorme desde la batalla de Aragón donde fuimos retrocediendo desordenadamente y hasta con vergüenza. Hoy la disciplina y organización son bien diferentes Manel.

Perdona hoy la letra. Tengo las manos doloridas de golpes y arañazos. Nos tocó hoy rechazar contra ataques facciosos. Parece que están todos enfrente nuestro aunque sabemos que esto es general. Dicen que hemos tomado Gandesa pero nosotros no avanzamos. Estamos aquí con el río a nuestras espaldas y entre peñascosa desnudos y tierra seca. El único pueblo cercano es Fayón. Aquí las gentes hablan nuestra lengua pero lo hacen bien raro. A veces no entiendo a los paisanos. Hay algunos escondidos mas abajo cerca del río. Les cogimos de sorpresa a ellos también.

Ayer me quedé dormido con la pluma en la mano. Alguien me la cogió y hoy solo tengo un lapicero. Perdona la letra Manel. Entre esto y el cansancio. Estoy manchado de sangre de los arañazos. Combatimos bien. Sudados y sucios de polvo.
Estamos en Punta Quemada. Y ahora aun más porque creo que no ha habido un metro sin batir. No han parado con la artillería. La nuestra hace fuego pero no a los de enfrente nuestro. ¿Porque no les tiran a los que tenemos enfrente?
Siempre lo mismo. Bombardeo y asalto. Parece hemos cogido una buena tunda. Nuestra zona esta un poco mas atrás pero viendo los sanitarios llevando a toda esa gente de vuelta al río nos da una idea. A veces querría ir en una camilla de esas a donde estás tú. Estamos nerviosos. He de apagar el candil. Bona nit.

Llevamos ya más de una semana igual desde que pasamos. La carta de ayer Manel quedó empapada de sudor y la tuve que echar. Me la dejé en el bolsillo. El agua que tenemos escasa se nos va en sudar. Sudar de calor y de miedo. Ya no tenemos reservas y no nos dan cuartel. Carles y su hermano no se han retirado de la posición antes de que cayera frente al enemigo. Que habrá sido de ellos. El Sargento castellano nuestro murió de un tiro a la espalda. Mientras yacía en el suelo juraba de esa manera que solo ellos saben hacer. Igual por eso nadie intentó sacarle del cráter del obús mientras corríamos por nuestras vidas saltando de cráter en cráter. Huele ya mal, a pólvora ya y carne putrefacta. Las moscas tú. Son más que todos nosotros juntos en cada metros cuando baja el sol. Durante el día ni se atreven ellas tampoco. Me dedico a observarlas. Solo así me distraigo. Recordaros solo me entristece. Casi no hablamos entre nosotros. Hemos pasado de la euforia al abatimiento. Pero dicen que no hay retirada posible.

Hoy los he visto de frente; sus caras. Tenían tanto miedo como nosotros pero se echaban encima. Creo que he matado a varios. Me he quedado varias veces sin munición. He vaciado todas las cartucheras de los caídos que me he cruzado. No se cuanto más aguantaremos así.

Hoy más de lo mismo. Estamos agotados y dicen que no recibiremos refuerzos, que el esfuerzo principal esta en Gandesa, ¿pero es que no la habíamos tomado ya?.
La aviación se ha cebado en nosotros, ¿porque no se irán a Gandesa?. Todo el día agazapados rechazándolos en la distancia. Hoy nos tanteaban. Al teniente dice que nos toman la medida. Parece que mañana es el día en que nos asaltarán pero es que no han parado de hacerlo desde el segundo día. Hay muchas caras que ya no veo. Era un buen consejo el tuyo el de no hacer amistades en el batallón. Se echa menos en falta a la gente. 
Un payés del Urgell no para de llorar. Ha perdido a sus amigos hoy. Él no lo sabe pero los demás vimos quedar su posición tapada bajo un manto de tierra y piedras tras un ataque aéreo. Nadie le dice nada. Le quisimos decir que habían sido cogido prisioneros pero el teniente lo prohibió. Era malo para la moral de combate dijo. No nos rendimos. Sabemos que no es verdad. En los primeros días vimos como cogieron a unos muchachos que andaban sin munición cuando nos retirábamos.

Hermano, hoy creía que era el último día. Del 903 no quedamos ni la mitad. El acoso es constante. Nuestra situación insostenible. Hasta el teniente anda abatido. Nos han encajonado con el río a nuestras espaldas. Ya no llega la munición abundante como hasta ahora. ¿Querrá decir que nos dan por perdidos?.
A la noche se sigue oyendo ruido. Mucho ruido aquí. Y cuando para aquí se oye más allá. Todo arde, hasta el Río.

Han abierto las compuertas del Pirineo y la riada se ha llevado los puentes. Un desastre. Si ya teníamos poca munición ahora dicen que no nos podrá llegar nada. Los que estaban abajo en el río, muchos, se han ido con él. Hasta los buenos nadadores. Imagínate. 
Por no tener no tenemos ni agua. Algunos beben del río pero dicen que lo han envenenado. Yo mas bien creo que es el fondo que se ha revuelto. Lo que nos faltaba. La gente con cagalera. Yo prefiero la sed. Maldita sed.
Más de lo mismo, sed y lucha en las trinchera. Hoy les hemos rechazado varios ataques pero no podemos más. Mataron a un chico joven que se volvía como sonámbulo para atrás. Decía que se iba a su casa. Que no le gustaba la guerra. Se lo llevaron hacia el río. Oímos un tiro. Todos supimos que había pasado. 
Los mandos andan muy tensos. Se habla de que nos deberíamos de retirar. Las órdenes son otras. Me voy a dormir. Si no vuelvo dales un abrazo la madre y nuestras hermanas. Otro abrazo para Montse. Me acuerdo mucho de ella.

Te escribo hoy desde un agujero. Llevo toda la mañana aquí. Me tiemblan las manos. No oigo nada. Tengo un regusto en la boca que no se va y ya ni siento la sed. Soy parte de ella. Creo que no saldré de aquí. De tanto en tanto la tierra tiembla con un ruido que creo que me ha dejado sordo, ya no lo oigo, solo lo siento.
Estoy solo. me asomé antes y no quedaba nada de nuestro atrincheramiento hasta donde llega la vista. He visto algunos cuerpos. No me preocupo por ellos. No se mueven. Alguno debe de quedar pues se oyen paqueos nuestros. Yo no disparo. Casi no tengo fuerzas ni para escribir. Para mi sorpresa los facciosos no avanzan. ¿Será que quieren que nos muramos de sed?.
Tengo todas las cuartillas en el macuto. No se cuando te las mandaré. No tengo mucho mas papel. ¿Será una señal?.
Igual que el cepillo y la pasta dentífrica. De que me vale eso aquí. No tengo ni hambre pero he enflaquecido ya que me he apretado el cinturón un par de veces.
A la noche saldré para bajar hacia el río. Nos siguen bombardeando. No aguanto más. Por lo menos el sol no quema pero el calor abrasa. Solo quiero volver a veros.

El cuerpo de Josep María Estartit fue hallado por zapadores de la 17 de Burgos agazapado y cubierto de tierra. Estaba abrazado a un cuaderno sucio y no llevaba arma. Uno más. Otro más. Habían caído como chinchillas. Para la 17 de Burgos no era más que un capítulo más. Los moverían a los dos días como reserva para continuar por otros dos meses y medio más. Así todos los días. Era el nunca acabar. Fue la batalla del Ebro.

Etxegarai

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Crónica “Guerra Civil, Arqueología y Memoria Histórica”
Zientzia Astea 2017, Vitoria-Gasteiz

Guerra Civil, Arqueología y Memoria Histórica, Zientzia Astea 2017, Vitoria-Gasteiz (Araba) - 01

Guerra Civil, Arqueología y Memoria Histórica.
Zientzia Astea 2017, Vitoria-Gasteiz (Araba)

El pasado sábado 11 de noviembre, Lubakikoak volvió a formar parte de la Zientzia Astea de la EHU-UPV en el Museo BIBAT de Vitoria-Gasteiz (Araba), al estar presente en el txoko de “Guerra Civil, Arqueologia y Memoria Histórica”, en el que se mostraba al público el conocimiento generado sobre la guerra civil española desde la ciencia arqueológica. La parte que correspondió a nuestro compañero fue la de mostrar a los asistentes tanto la indumentaria vestida, como los pertrechos y armas utilizadas por los combatientes, durante la contienda en Frente Vasco.
Desde Lubakikoak, gracias un año más al equipo arqueólogos y arqueólogas de la EHU-UPV, por el trabajo de recuperación de nuestra Historia y nuestra Memoria que realizan.

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Crónica “Candamo 36-37”
VI Jornadas de Recreación Histórica


Asturias a 22 de febrero de 1937.

Querida Madre
Ahora que la calma ha vuelto a caer sobre las hermosas montañas de Asturias aprovecho para escribirte unas líneas. ¿Estáis bien todos en casa? Dile a mis hermanos pequeños que me encuentro bien, combatiendo como un jabato por una buena causa y que pronto iré por casa a abrazarlos. Os añoro a todos y espero que pronto regresemos a Bilbao. ¿Padre ha conseguido curar sus dolores de tripa?
Aquí poco hay que contar. Ocupamos el tiempo en ejercitarnos en la instrucción, bromear con los compañeros en la taberna, pasear por el campamento y visitar a algún camarada herido mientras se recupera en el hospital.
Ayer tarde la suerte volvió a acompañarme y he conseguido salir intacto del campo de batalla. Una vez más hemos sabido, los comunistas vascos, comportarnos como verdaderos hombres y demostrar nuestra valía a los traidores fascistas. Hemos soportado lo indecible para defender para la causa leal las posiciones conquistadas en la loma de Pando y, cuando la situación se iba tornando más y más crítica, llegaron en nuestro auxilio los camaradas asturianos del Sangre de Octubre para expulsar a los fascistas definitivamente.
Nuestro batallón consiguió aproximarse a las posiciones enemigas sin que sus soldados lo advirtiesen y una vez alcanzado este objetivo nos lanzamos en furioso ataque contra los parapetos consiguiendo con nuestra bravura expulsar a los facciosos. Enseguida nos hicimos fuertes pero fue tal el ímpetu de los rebeles que nos vimos obligados a replegarnos a un último atrincheramiento donde nos hicimos fuertes y resistimos a costa de la pérdida de muchos de nuestros camaradas. Los muchachos del Sangre de Octubre consiguieron arrancar un grito unánime de júbilo cuando, con la tricolor en vanguardia, rompieron el cerco de moros y legionarios que prometía engullirnos sin remisión. Fue una jornada histórica.
Como justo premio a nuestro esfuerzo esa noche disfrutamos de un espectáculo de fama internacional a cargo del gran Rodrigo de Triana, Lauro de Odón y Luciana de Estambul y sus bailes exóticos. Fue esta actuación la que mayor expectación levantó entre los soldados del pueblo. En un extraño giro de esos que os guarda el destino, asistieron al evento algunos soldados contrarios y tal fue también su entusiasmo por las voluptuosas formas de las bailarinas, que casi convertimos aquel oasis de diversión en un campo de batalla cuando los ánimos se alteraron por conseguir el favor y las atenciones de las señoritas. Finalmente el capitán nos hizo desistir y logró enderezarnos a todos.
Madre, enseguida estaré de vuelta en casa y os llevaré algunas cosas que he conseguido para que os llevéis a la boca.
Su hijo que le quiere.


Sergio Balchada

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Crónica Falencia / Hitzaldia “Anarquistas galegos en Euskadi: O Batallón Bakunin”

El pasado día 16 de septiembre nuestro compañero Sergio Balchada ofreció una conferencia en el Fato Cultural Daniel Castelao de Trintxerpe, Pasaia (Gipuzkoa), sobre los anarquistas galegos en Euskadi durante la Guerra Civil Española. Muchos de ellos eran residentes en Trintxerpe y pertenecientes al sindicato, afecto a la CNT, Avance Marino y formaron parte del Batallón Bakunin, nº1 de la CNT en el frente vasco. Sobre el Bakunin y su devenir en la guerra se basó la conferencia, acompañando a sus integrantes hasta caida del Frente Vasco y sus últimos combates en Cantabria antes de la rendición en Santoña.
La conferencia se desarrolló durante una hora y media, ante una reducida pero selecta audiencia, y finalizó con un tiempo para preguntas que se alargó ante la participación de los asistentes. Tras esto, un grupo de hijas de milicianos galegos, se acercaron para preguntar y compartir la información que tenían sobre sus familiares con nuestro compañero.
Desde Lubakikoak queremos agradecer al Fato Cultural Daniel Castelao por la labor que realiza para no perder la Memoria de tantas personas que combatieron convencidas en defensa de sus ideas.

Dani García

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Crónica X Recreación Histórica de la Batalla del Ebro, “Memorial Enric Jara”

Me llamo Cándido y pertenezco al 903º batallón de la 226 Brigada Mixta. Estoy escribiendo desde una trinchera a la luz de un pequeño farol encubierto para no delatarme al enemigo. Quiero contar brevemente lo que he vivido hoy.
Hemos llegado Divisiones de muchos puntos de la España leal con la misión de cambiar el rumbo de la guerra. Se trata de posicionarse en la margen derecha del rio Ebro. Antes de la operación, el comisario nos ha estado aleccionando sobre la importancia que para la España republicana significaba la operación que íbamos a ejecutar: nada menos que cruzar el Ebro y sorprender a las tropas rebeldes que se encontraban al otro lado del rio.
Tras la arenga, nos dirigimos al borde del agua donde nos hemos ido embarcando en unos inestables botes, remando con suavidad para no delatarnos, íbamos aproximándonos a la orilla opuesta. Las caras de mis camaradas reflejaban la angustia del momento, no solo por el hecho de entrar en combate, sino porque muchos de ellos no sabían nadar, entrando en pánico cada vez que el bote se bamboleaba más de lo normal.
Llegados a los cañaverales, comenzamos a distribuirnos entre los arbustos y árboles de la ribera; mientras, unos compañeros se deshacían de los centinelas pasándoles a cuchillo por sorpresa. Un miliciano que estaba junto a mí me comentaba que los que cortaban el cuello eran hombres de campo acostumbrados a degollar cerdos y ovejas.
Tras esto, avanzamos hasta una primera línea de trincheras, llamada Punta Quemada, pero fuimos descubiertos por el enemigo entablando combate. Los que ocupaban las trincheras parecían regulares y nos freían a morterazos y granadas consiguiendo detener nuestro avance. Malamente, nos acomodamos en el terreno para intentar un nuevo asalto más tarde.
Al de unas horas apareció la aviación con la intención de ablandar las posiciones enemigas y debilitar su defensa. Cuando acabó su trabajo salimos nuevamente a intentar desalojar a los fascistas de sus posiciones. El combate fue duro, hubo intercambio de disparos y las granadas volaban alrededor nuestro provocando multitud de bajas entre nuestras filas. Al final, llegó la orden de asalto, iba con el pánico en el cuerpo, no sabiendo lo que me deparaba esa cuesta final, mientras disparaba mi fusil y me arrastraba por el polvo. Cuando salté a la trinchera veía entre el humo multitud de cadáveres y unos pocos soldados ofreciendo resistencia a nuestra tropa. Al poco rato vi ondear la bandera republicana en la posición… ¡Habíamos ganado!
Ahora, en la serenidad de la noche, viendo los cuerpos agotados y heridos de mis camaradas, pienso si este triunfo será como dice nuestro comisario, el inicio del camino de la Republica hacia la victoria. Cuando veo los rostros cansados y la mirada triste de mis compañeros pese al éxito obtenido, me invade una profunda congoja. El tiempo nos llevará a la gloria o nos sumergirá en el infierno.

Plácido Ugarte

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Crónica Homenaje a Baltasar Delgado “Tarín” en Txibiarte

La tarde del pasado día 15 de julio, en el monte Txibiarte (Amurrio, Araba), se llevó a cabo un sencillo pero sentido homenaje al miliciano Baltasar Delgado “Tarín”. Precisamente fue herido en este monte en diciembre de 1936, en los ataques que finalmente conquistaron para la República los montes Txibiarte y Sobrehayas, encuadrado en el batallón UGT Nº3 “González Peña”. Una pequeña representación de Lubakikoak Elkartea participó en el evento, gracias a la invitación de los organizadores Burdin Hesia Ugaon-El Cinturon de Hierro en Miraballes y Grupo de Recreación Frentes de Euzkadi.
Iñaki García Uribe, de Burdin Hesia Ugaon-El Cinturon de Hierro en Miraballes, fue el maestro de ceremonias acompañado de la alcaldesa de Amurrio, Josune Irabien, y del miliciano, con la friolera de 104 años, Mateo Balbuena que llegó a ser teniente del batallón comunista Leandro Carro.
Después de las consabidas palabras recordando acerca del combatiente socialista y, por extensión, a todos aquellos luchadores que por la libertad lo empeñaron todo, incluso la vida, miembros de la asociación Frentes de Euzkadi y de Lubakikoak, ataviados como milicianos socialistas de entonces y recreando a una escuadra del batallón González Peña, hicieron los honores y realizaron unas salvas en honor del finado.
Al finalizar los actos, el público allí congregado pudo disfrutar de una merendola y de buena conversación. Agradecer una vez más la invitación cursada tanto por Frentes de Euzkadi como por Burdin hesia Ugaon-El Cinturon de Hierro en Miraballes. Salud!!

Sergio Balchada

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Crónica “Burdin Hesia Ugaon” VI. Historia Astea /
VI Semana Histórica “Cinturón de Hierro en Ugao”

2º año del glorioso movimiento, después de la victoriosa ruptura del Cinturón de Hierro por parte de nuestros compañeros del tercio, nos dirigimos a la toma del pueblo de Miravalles, donde nos han informado los baserritarras cercanos, se encuentra un batallón guipuzcoano, el “Loyola”.
Después de entrar en el pueblo y encontrarlo libre de tropas enemigas y con la población huida al ser zona de combate, decidimos ir hacia el monte, donde intuimos que podrían encontrarse los gudaris. Siguiendo las indicaciones del teniente y con el cristoforo con nosotros, emprendimos el ascenso dispuestos a luchar hasta el fin, cuando de repente oímos una fuerte explosión, en ese momento nos paramos pensando que podría ser nuestra artillería o alguna granada; al ver que no seguían otras explosiones a la anterior, proseguimos la marcha, empezamos a oír voces y una discusión y fuimos subiendo lentamente, para cogerlos por sorpresa.
De repente oímos una 2ª explosión y a la orden del teniente, asaltamos la posición, los dos gudaris que discutían huyeron, perseguidos de cerca de dos compañeros mientras que el resto nos quedábamos rodeados de una gente extraña que se encontraba allí. Por lo que pudimos saber, se trataban de “turistas”, y que era una cosa “normal” subir al monte en fin…, el caso es que nos presentamos explicándoles quienes éramos y como nos vestíamos (cara a que cuando bajaran, supieran a quien tenían en frente y saber que estaban a salvo).
Mientras ocurría todo esto, interrogué a dos mujeres que se hallaban con el grupo y pude saber que toda esta congregación comenzó su viaje en el pueblo, donde les pusieron al cargo de la situación (la caída de Bilbao) y que no se asustaran por si oían alguna explosión, de repente sonó una sirena antiaérea y, junto a un grupo de lugareñas, se fueron del pueblo para evitar el ataque aéreo. Entonces subieron al monte buscando la protección del bosque y fue cuando dieron con el bunker, momento en el cual oyeron la fuerte explosión que nosotros también alcanzamos a oír mientras subíamos; de una zona cercana, les salieron al paso dos gudaris (al parecer zapadores), tosiendo y discutiendo sobre que si se había pasado con la carga de dinamita a la hora de hacer una construcción. Como es normal, estos como nosotros después, se sorprendieron de ese gentío y hasta les quisieron hacer trabajar, para poder frenar nuestro imparable avance por las vascongadas!!!, pero al enseñarles otra explosión atacamos, abortando sus intentos y poniéndolos en fuga.
El teniente, decidió seguirles la pista por otro camino, como preocupación mandamos a Garmendia a que explorase la zona y así evitar posibles emboscadas, este nos informó que vio otra vez a ese grupo tan pintoresco de gente en otro bunker junto con un par de gudaris.
Les estuvo espiando y pudo averiguar sus técnicas de construcción de bunkers y del armamento que tenían, después de las explicaciones se fueron hacia otro bunker por lo que pudo oír y volvió a nuestra zona a informarnos. Con toda esa información que teníamos, nos preparamos para asaltarles con granadas y tomarles la posición, así que avanzamos por una trinchera que parecía haber sido abandonada recientemente y nos acercamos al máximo.
Al oír tiros y creyendo que nos habían visto atacamos con granadas de mano, pero de repente nos increparon que porque atacábamos por ese lado!!! Habrase visto, decirnos el enemigo por donde atacar!!! Después de un poco de discusión, el teniente les indicó que debían girar el bunker hacia nuestra zona o no los atacaríamos hasta que lo hicieran. Ante nuestra negativa a atacar en ese momento, nos dijeron para jugárnosla a una partida de mus y accedimos, a sabiendas de que los compañeros Daniel y Zenekorta eran los campeones de su pueblo y en varios cercanos.
Según nos comentaron estos gudaris, en el pueblo se iba a proceder a una triste acción, la evacuación de los niños hacia Inglaterra para impedir que caigan en nuestras manos…como si no les fuésemos a educar en los buenos y cristianos valores!!!
Al final nos juntamos tanto nosotros como los gudaris y nos despedimos de los turistas… también decidimos proseguir con nuestro avance más tarde.

Mario Luque

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Crónica del Homenaje a los gudaris guipuzcoanos enterrados en Gernika

El pasado día 17 de junio se celebro un acto de homenaje organizado por la Diputación Foral de Gipuzkoa a los 82 gudaris guipuzcoanos enterrados en la fosa común del cementerio de Zallo de Gernika-Lumo.
El acto ha reunido a 300 personas en el cementerio de Gernika-Lumo, entre las que se encontraban Markel Olano, Diputado foral de Gipuzkoa, han tomado la palabra también el diputado general de Bizkaia, Unai Rementeria, y el alcalde de Gernika-Lumo, José María Gorroño, el presidente de Sabino Arana Fundazioa, Juan Mari Atutxa entre otras autoridades.
Las investigaciones han determinado que la mayoría de gudaris pertenecían a los batallones Loiola, Amaiur, Itxarkundia y Saseta, cuyo origen estaba en Gipuzkoa. Tras la toma de Irún y la conquista del resto del territorio por los franquistas, establecieron sus cuarteles en Gernika-Lumo. Los cuatro batallones pertenecían a EAJ/PNV. Durante la contienda fueron enterrados varios de ellos en diferentes nichos en el cementerio de Gernika. No obstante, en la misma fosa también hay gudaris de otros batallones, así como de otras filiaciones políticas (CNT, EAE/ANV y ELA/STV).
En 1947, el alcalde de entonces ordenó desenterrarlos y que fuesen expulsados del cementerio, el empleado del cementerio Julián Elorrieta, sin embargo, desobedeció la orden y los enterró en una fosa común dentro del cementerio permaneciendo en el anonimato desde entonces. Finalmente, La investigación iniciada en el año 1995 por los compañeros de Gernikazarra Historia Taldea permitió localizar los restos permitiendo realizar un merecido homenaje 80 años mas tarde.
Cómo ya se ha citado, son 82 los gudaris enterrados en dicha fosa común, en su mayoría guipuzcoanos, provenientes de 28 localidades del territorio: Antzuola, Aretxabaleta, Arrasate, Bergara, Eskoriatza, Oñati, Eibar, Elgoibar, Deba, Soraluze, Azkoitia, Azpeitia, Zestoa, Getaria, Zarautz, Zumaia, Legazpi, Urretxu, Zumarraga, Donostia, Gabiria, Errenteria, Pasaia, Astigarraga, Andoain, Hernani, Usurbil y Hondarribia.
En el homenaje, también han participado una sección de gudaris de Euzko Gudarostea representados por los grupos de Recreación Frentes de Euzkadi, Museo Cinturón de Hierro de Berango y Lubakikoak.

Ion Ibarguengoitia

Fotografías de Mauro Saravia


    Fuente

  • Gernikazarra Historia Taldea.

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Crónica “Burdin Hesia Larrabetzu 1937-2017”

El pasado sábado 10 de junio se celebró, en Larrabetzu (Bizkaia), la ruta guiada a las posiciones del Cinturón de hierro en la zona, dentro de las Jornadas “Burdin Hesia Larrabetzu 1937-2017”. Hubo gran asistencia de visitantes que disfrutaron de una instructiva y entretenida jornada acompañada de un tiempo excelente.
El acto consistía en un paseo por algunos puntos del pueblo y de los montes cercanos. Los asistentes fueron acompañados de un guía que iba explicando cada punto de interés y se contó con la presencia de recreadores que ocuparon dichos puntos de interés, ayudaron al guía en las explicaciones e interactuaron con los visitantes. Además, toda la ruta estaba organizada a modo de visita teatralizada, haciendo sentir a los asistentes partícipes de la situación vivida en el pueblo de Larrabetzu en 1937.
Rebuscando en hemerotecas de viejas publicaciones de guerra, encontramos esta crónica al respecto:

“Por nuestro corresponsal de guerra en la zona:
Extraño suceso en el frente de Larrabetzu.

Larrabatzu, diez y media de la mañana del 10 de junio de 1937.

Todo empezó, en la plaza del pueblo, donde un teniente de la XII Brigada, las tropas que ocupan el pueblo, descubrió un extraño grupo de personas vestidos con aún más extraños atuendos. Decían ser un grupo que venía a visitar las posiciones del Cinturón de Hierro en Larrabetzu y su guía, que participaban en una ruta organizada para ello. El teniente, perplejo, llamó al sargento administrativo del Estado Mayor de la Brigada para informarle de la situación, y de la pretensión de los visitantes. Ambos, sin salir de su perplejidad, decidieron acceder a enseñar al extraño grupo el sistema defensivo en la zona, ya que estaban allí.
Junto al teniente y el sargento del Estado Mayor de la Brigada, en la misma plaza del pueblo, los raros civiles pudieron observar como eran un puesto médico, un puesto de comunicaciones del Ejército de Euzkadi y una posición de Artillería con varias piezas de las que se explicó su funcionamiento.
Tras esto, el teniente pidió al sargento que les condujera a las posiciones en el pueblo y sus cercanías para que las conocieran las personas que habían venido de visita.
En primer lugar, se encaminaron hacia un caserío en las afueras del pueblo, que cuenta en su arquitectura con un pequeño bunker adosado a la pared del mismo y un muro aspillerado que lo une con el caserío contiguo, todo ello a modo de posición defensiva. Los recibieron las tropas del Batallón Abellaneda, nacionalista vasco del PNV, que estaban allí desplegadas. Los participantes en la ruta, como ellos la llamaban, pudieron visitar la posición acompañados por los gudaris.
Más tarde, la excursión acompañada ya, por seguridad ante la cercanía del frente, por las tropas del Abellaneda, se dirigió hacia la serrería del pueblo. Es esta una nave cercana al centro del pueblo que cuenta también con un alto muro aspillerado adosado a su estructura. Un impresionante muro con dos alturas de aspilleras, que lo convierten en una sólida posición defensiva.
La comitiva partió hacia la zona ocupada por el Batallón Celta de la CNT, que compartía posiciones con la II Brigada Asturiana, posiciones que ya se situan en el monte cercano y que serían la siguiente parada. Todos juntos se pusieron en camino hacia allí.
Al acercarse el grupo a las posiciones anarquistas, por un error de identificación, se produjo tiroteo entre las dos tropas que, afortunadamente, no produjo ningún herido entre los combatientes ni entre los civiles.
Tras esta violenta toma de contacto, y tras unos gritos que identificaron a cada batallón, la situación se calmó y los participantes en la “ruta” pudieron observar y hablar con los integrantes del Batallón Celta y de la Brigada Asturiana, visitando también la posición, que consiste en una amplia galería de cemento con aspilleras que termina, en uno de sus extremos, en una posición abierta en la que se ha situado una ametralladora. A la luz de las velas, los asistentes recorrieron la galería y observaron desde donde disparan defendiéndose los combatientes, ante el ataque de los facciosos.
Tras esta última visita, todos los combatientes junto a los civiles visitantes, se encaminaron de nuevo a la plaza del pueblo. Allí, tras formar las tropas y expresar unas palabras de agradecimiento a todas las personas que habían acudido a esta cita, a esta ruta desde otro tiempo, se dio por finalizada la jornada.
Las tropas volvieron a sus posiciones para estar alertas en espera del previsible y ya inminente ataque enemigo, y los extraños visitantes volvieron a sus mundos, allá donde estuvieran.”

Sin duda un gran día en el que los recreadores pudimos disfrutar de lo que nos gusta hacer, y en el que además, lo pudimos compartir con todas las personas que se acercaron para participar en la ruta. Para Lubakikoak, un día disfrutado en la buena compañía de nuestros amigos de Frentes de Euzkadi, de Aitor Miñambres del Museo Memorial Cinturón de Hierro, de nuestros compañeros Miguel Ángel Mendoza y Juan Manuel Guerrero, de todos los demás compañeros y compañeras recreacionistas y de los miembros del Partido Comunista de Euskadi, que nos permitieron disfrutar de las piezas de artillería.

Dani García

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Crónica del “Erresistenzia 80 urte Monte San Pedro”

El pasado sábado 27 de mayo miembros de la asociación hemos colaborado en la puesta en valor de las trinchera excavadas por arqueólogos de la UPV-EHU, recreando a gudaris del batallón nacionalista Araba en un día cualquiera en el frente.
De la mano del arqueólogo Josu Santamarina, el numeroso público asistente fue recorriendo las diferentes trincheras y nidos de ametralladoras mientras atendía a las explicaciones de éste, en las que iba desgranando las vicisitudes de la campaña arqueológica y lo que pudo ser el día a día de sus ocupantes, según los restos que fueron apareciendo en el lugar.
Finalmente, los asistentes concluyeron la visita en el display montado por los recreadores en uno de los fortines excavado y acondicionado por los arqueólogos de la UPV-EHU. Allí, Santamarina continuó con las explicaciones y dio paso al miembro de Lubakikoak Sergio Balchada, que se dedicó a exponer a que unidad se recreaba, la indumentaria de los mismos, así como a responder a las cuestiones que les fueron surgiendo a los visitantes. Alternó dichas explicaciones con nuestro querido amigo Aitor Miñambres,director del Museo Memorial del Cinturón de Hierro de Berango, que se caracterizó como teniente del batallón Araba.
Agradecemos una vez más la colaboración de Miguel Ángel Mendoza y de Juan Manuel Guerrero, que participaron como gudaris junto a nuestros compañeros.

Sergio Balchada

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