Hitzaldia “Anarkismoa eta bere parte hartzea Gipuzkoako defentsan” / Conferencia “El anarquismo y su participación en la defensa de Gipuzkoa”

El viernes 20 octubre, a las 19.00 horas, y dentro del ciclo de conferencias “1936/07/18ko Estatu Kolpea Gipuzkoa eta Nafarroan / El Golpe de Estado del 18/07/1936 en Gipuzkoa y Navarra”, nuestro compañero Sergio Balchada, miembro de Lubakikoak, ofrecerá la conferencia con el título “El anarquismo y su participación en la defensa de Gipuzkoa. El Sindicato Avance Marino. Los anarquistas gallegos en Gipuzkoa”.

Este ciclo de conferencias están organizadas por la Asociación por la Memoria Histórica Islada Ezkutatuak en colaboración con el Ayuntamiento de Lasarte-Oria y la Diputación Foral de Gipuzkoa. Se celebran en la Sala Antonio Mercero del Ayuntamiento de Lasarte-Oria.



Cartel Hitzaldia Anarkismoa eta bere parte hartzea Gipuzkoako defentsan / Conferencia El anarquismo y su participación en la defensa de Gipuzkoa

Cartel Hitzaldia / Conferencia


Crónica Falencia / Hitzaldia “Anarquistas galegos en Euskadi: O Batallón Bakunin”

El pasado día 16 de septiembre nuestro compañero Sergio Balchada ofreció una conferencia en el Fato Cultural Daniel Castelao de Trintxerpe, Pasaia (Gipuzkoa), sobre los anarquistas galegos en Euskadi durante la Guerra Civil Española. Muchos de ellos eran residentes en Trintxerpe y pertenecientes al sindicato, afecto a la CNT, Avance Marino y formaron parte del Batallón Bakunin, nº1 de la CNT en el frente vasco. Sobre el Bakunin y su devenir en la guerra se basó la conferencia, acompañando a sus integrantes hasta caida del Frente Vasco y sus últimos combates en Cantabria antes de la rendición en Santoña.
La conferencia se desarrolló durante una hora y media, ante una reducida pero selecta audiencia, y finalizó con un tiempo para preguntas que se alargó ante la participación de los asistentes. Tras esto, un grupo de hijas de milicianos galegos, se acercaron para preguntar y compartir la información que tenían sobre sus familiares con nuestro compañero.
Desde Lubakikoak queremos agradecer al Fato Cultural Daniel Castelao por la labor que realiza para no perder la Memoria de tantas personas que combatieron convencidas en defensa de sus ideas.

Dani García

Ir a Eventos

Falencia / Hitzaldia “Anarquistas galegos en Euskadi: O Batallón Bakunin”

El próximo sábado día 16 a las 12 horas nuestro compañero Sergio Balchada, miembro de Lubakikoak Elkartea, impartirá una charla en La Tenencia de Alcaldía de Trintxerpe. Sergio nos desgranará las vicisitudes de los anarquistas gallegos que se integraron en las filas del batallón CNT Nº 1 Bakunin para combatir al fascismo. Trabajadores del mar que, desde mediados de los años 20, residían precisamente en Trintxerpe o en las poblaciones aledañas, aglutinados en su mayoría en el sindicato afecto a la CNT Avance Marino.

Agradecemos desde aquí la invitación de la asociación Fato Cultural Galego Daniel Castelao de Trintxerpe, que desde hace 40 años se ocupa de poner en valor la cultura gallega en Euskadi.



Cartel Falencia / Hitzaldia "Anarquistas galegos en Euskadi: O Batallón Bakunin"

Cartel Falencia / Hitzaldia


La Casa del Salvador de Amurrio: De Reformatorio a Cuartel de Milicias

La Casa Reformatorio del Salvador fue una obra promovida por el presidente del Tribunal de Menores de Bilbao, Gabriel María de Ibarra, ante la necesidad que existía de una institución que acogiese a los menores en estado de delincuencia,corrupción o rebeldía del aspirante (Madinabeitia, 1979) de Bilbao y de Vitoria. Para ello, se procura financiar la obra acudiendo a las clases pudientes de la buena sociedad de ambas capitales de provincia, creándose para ello una especie de asociación protectora donde cada cual aporta una cantidad de dinero. Una vez rematadas las instalaciones, el capital que los socios protectores continúan donando se ocupa en el mantenimiento del reformatorio y en la manutención de sus moradores.

Colocación de la primera piedra de la Casa Reformatorio del Salvador de Amurrio en 1917

Colocación de la primera piedra de la Casa Reformatorio del Salvador de Amurrio en 1917.
Fotografía en: http://aztarna.es

Su construcción da comienzo en 1917 y tres años después abren al fin sus puertas. La dirección del mismo está a cargo de la congregación de religiosas de los Hermanos Terciarios de Nuestra Señora de los Dolores.

La impronta de carácter religioso de la institución viene marcada desde sus primeros pasos:
Su denominación es Casa Reformatorio del Salvador. Se llama Casa para denotar el calor y el afecto del hogar. Se llama Reformatorio para expresar su objeto social, o sea la reforma protectora de niños delincuentes, corrompidos o indisciplinados. Se llama del Salvador, porque es precisamente una escuela de salvación y porque sus fundadores entendieron que no podían escoger para esta empresa nombre más adecuado que un nombre de Cristo. (Madinabeitia, 1979).

El centro, una vez en marcha, será considerado uno de los más modernos y con la mejor normativa jurídica de la época, además de ser el primero en el Estado con sus características. Cuenta con una granja, huertas, talleres, una vaquería y diversas instalaciones deportivas y de recreo. También destaca por su innovación como rasgo propio que lo desvincula de los demás centros de menores: un laboratorio de psicología experimental. Además de una educación cultural, en el centro se enseña a los menores un oficio en los diferentes talleres para, una vez reformado, tengan ocasión de ganarse la vida de una forma honrada.

Milicianos del Batallón Bakunin en Amurrio

Milicianos del Batallón Bakunin en Amurrio (Araba).
Fotografía propiedad de Jacinto Pérez

La Casa-Reformatorio, llegado el año 1936, va a cambiar radicalmente sus funciones y a acoger a nuevos inquilinos: Milicianos del batallón CNT Nº 1 Bakunin.

En octubre de 1936 el batallón Bakunin es enviado al frente de Álava, concretamente al sector Amurrio-Orozko, estableciendo el cuartel en el Reformatorio de Amurrio, población cercana a las posiciones que principalmente ocuparán, hasta abril del año siguiente, en los montes Txibiarte y Sobrehayas. Ante la inminente llegada de los milicianos ácratas, los religiosos del reformatorio son reubicados en algunas casas de la población cercada de Llodio/Laudio.

El frente alavés se ha estabilizado a finales de septiembre, además de Bizkaia y un reducido pedazo de Gipuzkoa, el gobierno de José Antonio Aguirre tenía jurisdicción sobre una importante franja del norte de Araba: Dando comienzo en Arceniega continua por el límite de la provincia con Burgos para regresar más adelante a Vizcaya por Lendoño de Arriba; continua por Orduña, por la vía del ferrocarril, hasta Lezama y el cruce de Berganza (Aguirregabiria, Tabernilla; 2008).

El batallón está comandado por Isaac Olmos (Peñafiel, Valladolid) y como comandante intendente Julio Martínez “Lenin”. En sus filas cuenta con un numeroso contingente de pecadores gallegos bregados en los combates desarrollados en Gipuzkoa durante el verano. En su mayoría son vecinos de Pasaia y de villas aledañas, aunque también cuentan con algunos paisanos que llegaron a las costas vascas huyendo de Galicia.

Además de la quema de los santos de la ermita de San Prudencio de Lezama para hacer café y chocolate, los milicianos del Bakunin destrozaron la biblioteca del Reformatorio, donde se atesoraban gran número de libros de temática religioso y piadosa (Azkue, 2004).

Al poco tiempo de establecerse en Amurrio, concretamente el 13 de octubre, tuvo lugar un episodio luctuoso en el cual se vieron involucrados milicianos del batallón Bakunin. Nos referimos al asesinato de cinco guardias de asalto que habían llegado al cuartel desde Bilbao. Se trataba de los cabos Jesús Echevarría Prado, Ceferino Fernández Llamas y Domingo Monje Vázquez y los guardias Augusto Rodríguez Ruiz y José María López Pérez.

Oficialidad del Batallón Bakunin CNT nº1

Oficialidad del Batallón Bakunin CNT nº1.
Fotografía en: http://aztarna.es

Los cinco se personaron en el cuartel de El Reformatorio, presentando credenciales conforme llegaban, como Instructores de Infantería del batallón; inmediatamente son alojados en una habitación de uno de los oficiales en espera de la llegada del comandante, que estaba ausente. Llegado éste, da cuenta de la reunión que acaba de abandonar con el teniente coronel Aizpuru, a la sazón jefe del sector, donde se le ha informado de que los guardias de asalto que duermen en su habitación pertenecen a la 5ª columna y tiene órdenes superiores de ejecutarlos. Esa misma noche la oficialidad del batallón Bakunin dilucida quien será el brazo ejecutor; quien nos relata los hechos, Sebastián Mendivil, que había excusado su presencia, se entera por la mañana temprano de la suerte corrida por los guardias. Fueron paseados (Mendivil,1992).

Tras unos días, dos de las esposas de los guardias preguntan por sus maridos y se les dice que hace poco se han pasado al enemigo. La mentira piadosa no convenció a las mujeres; en Amurrio era un secreto a voces que se comentaba en las tabernas, y nada discretamente por cierto. (Aguirregabiria,Tabernilla; 2008).

A principios de febrero de 1937 reciben, los milicianos del batallón Bakunin, la visita de la reportera tolosarra Cecilia García de Guilarte en calidad de reportera del periódico CNT del Norte. Tras visitar las posiciones defendidas en Txibiarte, la reportera y su acompañante tienen tiempo de compartir, en el reformatorio, la cena con los combatientes que permanecen como reserva en el cuartel (CNT del Norte, 02/02/37).

Revista Horizontes del 25 de marzo de 1937

Revista Horizontes nº4 del 25 de marzo de 1937

Los milicianos del Bakunin también tuvieron tiempo de inaugurar el Hogar del Miliciano el 14/03/1937. Espacio para la cultura y el esparcimiento, donde milicianos y los chiquillos de Amurrio y los pueblos de alrededor pueden acudir para disfrutar de su biblioteca y de las diversas actividades y juegos que allí se organizan. La revista Horizontes se hace eco de esta inauguración en su número 4, correspondiente al 25/03/1937.

La inauguración es cubierta por el periódico CNT del Norte, hasta el cuartel acuden autoridades políticas y civiles delante de las cuales desfila el batallón, al que se acaba de hacer entrega de una bandera que los represente: en la que a pesar de destacar el rojo y negro, aparecían hermanados los colores de todas las organizaciones antifascistas. (CNT del Norte 17/03/2017). Los actos estuvieron amenizados en todo momento por la banda de música La Libertad, afecta a la CNT.

El tedio en el frente, salpicado con algún ligero paqueo e intercambio artillero, se ve roto el 24 de marzo de 1937; ese día en Bilbao el Gobierno Vasco presidido por el lehendakari José Antonio Aguirre colisiona con el sindicato anarquista. La CNT había adquirido los talleres del periódico El Noticiero Bilbaíno, dotado de unas instalaciones modernas, para editar su rotativo CNT del Norte. Los sindicalistas supieron entonces de una maniobra por parte del gobierno vasco, en connivencia con el Partido Comunista, que pretendía llevar a cabo una redistribución de los talleres de impresión con la intención de ceder, a éstos últimos, los utilizados por los anarquistas y editar así Euzkadi Roja. Y la CNT pasaría a ocupar los de El Nervión, donde la maquinaria era vieja y de mala calidad. La compra de dichas instalaciones se concreta el 23 de febrero. (Chiapuso-Aberasturi, 2009).

A pesar de ello, y valiéndose del Departamento de Hacienda, se suspenden las tiradas de varios rotativos, entre ellos El Noticiero Bilbaíno, y el 23 de marzo dotaciones de la ertzaña acceden a las instalaciones sitas en Gran Vía donde, ante la pasividad de los allí presentes, los responsables del periódico cenetista son sacados del edificio y conducidos a la Dirección General de Seguridad. En consecuencia, ante estos hechos los batallones de la CNT no permanecen ociosos y se declaran en rebeldía, consideran un atropello y una traición lo acontecido. En Amurrio Isaac Olmos, comandante del Bakunin, no da crédito a lo que ven sus ojos: fuera del cuartel de El Reformatorio, el edificio es cercado por dos batallones nacionalistas; en su interior las dos compañías que permanecen de descanso, se prestan a repeler un posible ataque ocupando ventanas y accesos con las armas a punto.

Hubo largas discusiones entre los comandantes nacionalistas y Olmos, el comandante del Bakunin, quien amenazaba con retirar del frente las dos compañías si los nacionalistas no se volvían a Bilbao. (Chiapuso-Aberasturi,2009).

Ramón Ibarrola, que combatió en el batallón nacionalista Araba, estuvo aquella jornada rodeando el cuartel de los anarquistas junto a efectivos del batallón nacionalista Gordexola (Núñez,1997):
Entonces nos ordenaron de La Muera de Orduña que estábamos en el cuartel nosotros, coger de madrugada y rodeamos el cuartel del Bakunin en Amurrio. (…). Nada, ni un tiro. Lo rodeamos todo, había un campo de fútbol al lado. Y no se si era para las 2 o las 3 de la tarde ya estábamos de vuelta en La Muera. (Entrevista a Ramón Ibarrola, 14/03/2011).

Casa Reformatorio del Salvador de Amurrio en la actualidad

Casa Reformatorio del Salvador de Amurrio (Araba) en la actualidad.
Fotografía de Sergio Balchada

Finalmente, el batallón Bakunin abandonará definitivamente las instalaciones del Reformatorio en mayo del 37, el día 12 de dicho mes releva al batallón asturiano 212 Mario en la cumbre del monte Sollube. La Casa Reformatorio del Salvador de Amurrio recuperó, tras los avatares de la contienda, su función primigenia por muchas décadas después, hasta su cierre a finales de los años 70 del siglo XX.

Sergio Balchada


Bibliografía

  • Aguirregabiria, Josu M.; Tabernilla, Guillermo. El Frente de Álava. I Parte. De la Sublevación a Vísperas de la Batalla de Villarreal. Bilbao, 2008.
  • Azkue, Koldo. Araba, oi Araba! La Lucha en Araba por la Libertad de Euskal Herria. Bilbao, 2004.
  • Chiapuso, Manuel; Jiménez de Aberasturi, Luis Mª. Los Anarquistas y la Guerra en Euskadi. San Sebastián, 2009.
  • Madinabeitia, José. El Libro de Amurrio. Diputación Foral de Álava, 2ª edición, 1979.
  • Mendivil Urquijo, Sebastián. Miliciano, Militar y Fugitivo. Memorias de un Baracaldés. Bilbao, 1992.
  • Núñez Uribe, Félix. Amurrianos Ilustres. Ayto. De Amurrio, 1997.
  • Vargas Alonso, F. Manuel. Anarquismo y Milicias de la CNT en Euskadi. Eusko Ikaskuntza, 1996.

Otras Fuentes

  • Periódico CNT del Norte.
  • Compañero Olmos. Blog elgajedeloficio.wordpress.com
  • Entrevista a Ramón Ibarrola, gudari del batallón Araba, realizada en Laudio el 14/03/2011.

Ir a la lista de Artículos publicados

El día de Barcelona.

(Crónica del inicio de una revolución)

El día de Barcelona
César Galiano Royo
Fundación Anselmo Lorenzo, 2008

Julio de 1936. En poco más de treinta horas y apenas sin armas, los anarquistas y otras fuerzas populares aplastan la sublevación fascista en Barcelona y se adueñan de la ciudad y de toda Cataluña. Durruti, Ascaso, García Oliver y demás miembros del legendario grupo Los Solidarios dirigen a los combatientes de la CNT desde la primera línea de fuego. A partir de una extensa y minuciosa documentación, el autor nos adentra, minuto a minuto, en el tenso ambiente de la espera y acude a los diferentes escenarios donde tuvo lugar la batalla. El desenlace del enfrentamiento no sólo significó una victoria del pueblo sobre el fascismo, fue el inicio de la única revolución anarquista que cuenta la Historia.

Ir al listado alfabético

Aquel verano del 36
(I parte)

El 17 de julio de 1936 salta la chispa, en los territorios africanos españoles, de un pronunciamiento militar que se viene rumiando desde que prácticamente ha nacido la II República y que, posiblemente debido al triunfo del Frente Popular en el mes de febrero de 1936, ha producido el temor suficiente para que los dubitativos se adhieran de una vez por todas a la conspiración y los conjurados aceleren los preparativos para asestar el golpe. El 18 de julio esa chispa salta a la península.

El gobierno republicano conoce los movimientos de muchos de los implicados pero, o bien no sabe abordar la situación con la entereza y la fuerza necesarias ya que considera que se trata de una nueva sanjurjada, o bien hace oídos sordos a quienes auguran que aquella “asonada” va muy en serio creyendo, erróneamente como hoy sabemos, que pueden aplastarla con suma facilidad.

Lejos de las altas instancias gubernamentales o de los despachos, cafés o cuarteles donde se conjura contra el gobierno, muchos ciudadanos viven ajenos a estas circunstancias. Incluso no saben del estallido de la guerra de forma inmediata, y es obvio, puesto que por aquel entonces carecían de los medios a nuestro alcance hoy día para poder mantenerse informados; además, en muchos casos, los núcleos de población rural permanecen prácticamente aislados o pobremente comunicados con los centros urbanos de mayor entidad, donde resulta más sencillo acceder a la información.

Tropas del requeté alavés en Unzá (Araba)

Tropas del requeté alavés en Unzá (Araba).
Fotografía en: Diario de Noticias de Álava

A todo esto debemos sumarle el hecho de que los vecinos de estas entidades de entorno rural están mucho menos politizados que las masas de obreros fabriles residentes en las ciudades; y por lo tanto son ajenas en gran medida a ideologías y eslóganes revolucionarios y/o políticos. Por otro lado opciones más conservadoras se constituyen como las predominantes.

Dejando a un lado manuales, biografías o ensayos que nos hablan de las grandes personalidades políticas o militares que protagonizan este período, hemos querido abordar el asunto desde la perspectiva de la gente de a pie, desde el prisma de cualquier ciudadano alejado de los focos y de los escenarios principales, y narrar lo que sucedió en su entorno los primeros días de caos e indecisiones. A través de diversas entrevistas efectuadas en los últimos años a personas que sobrevivieron a la tragedia fratricida, vamos a conocer de primera mano sus impresiones sobre los hechos desplegados ante sus ojos; cuando y como llegaron a sus oídos los ecos de la contienda; cual fue su comportamiento inicial; sus acciones,… Algunos apenas son unos niños, otros en cambio militan en alguno de los partidos o sindicatos que se oponen a los sublevados y a algunos otros les sorprende el aluvión de acontecimientos. Demos comienzo entonces.


Manuel Ibarrola, natural de Laudio (Araba), está cumpliendo el servicio militar en Santander durante aquellos días en el Regimiento Valencia Nº 21. No obstante, cuando da comienzo la guerra se encuentra en Alcalá de Henares (Madrid), siguiendo órdenes de su capitán Francisco Álvarez, donde debe recoger un caballo de éste en los cuarteles que hasta hace poco ha ocupado el Regimiento de Caballería Calatrava y transportarlo a Santander:

En Alcalá de Henares si, ya, ya en la guerra ya con todo y claro entonces yo pues me encontré solo en Madrid, no había salido de casa. La primera vez que había salido era a las fiestas del 9 de mayo en Orduña.

Su única idea es regresar a Santander, pero para ello necesita hacerse con la cebada que el equino precisa para afrontar el largo viaje en tren hacia el norte y en los cuarteles no hay quien pueda ayudarle, todo son carreras e idas y venidas.

Y fui ante un jefe de estación y claro iba de militar yo, un cuartel de intendencia buscaba yo en Madrid, fíjate para encontrar un cuartel de intendencia en Madrid… Y se portó muy bien el hombre y me dijo: “Vaya usted al palacio real en tal dirección y allí al lado del palacio real está el cuartel de eso, del Pacífico”. Y efectivamente, voy al palacio real y estaban allí dos centinelas a la entrada, (…) me dieron 20 kgs de cebada para el caballo y yo a pasarlas como Dios, pasando hambre. Y así me pasó hasta que llegué a Santander.

Una vez entregado el caballo y tras echar un vistazo a la situación, piensa que la mejor opción es solicitar un pequeño permiso y regresar a su casa a la espera del devenir de los acontecimientos. Se presenta entonces ante el capitán Francisco Álvarez:

Y yo le dije: “Oiga mi capitán si me daría permiso para ir a Castro que ahí tengo un familiar” Pues yo ya sabía que no se podía, andaba mal el asunto y me dijo: “No se, eso va a ser difícil. Yo quisiera llevarle a Burgos”. Quería que vaya yo con él a Burgos. Pero yo le insistí “Oiga mi capitán es que he pasao mal por ahí durmiendo entre paja en el tren”. Porque había que ir con el caballo. “Bueno, bueno vaya usted donde el brigada que le haga un pase”.
Me hizo el pase. ¿Y sabes que hice yo? Al llegar a eso (Castro) seguí hasta Sodupe y en Sodupe en un camión de vacas de Arbide me vine a casa.

Manuel Ibarrola con Ikurriña del Batallón Araba

Manuel Ibarrola (derecha), con la Ikurriña de la 4ª Compañía del Batallón Araba.
Fotografía del autor

Manuel desconoce que pasa con este capitán y si finalmente consigue llegar a Burgos y como es de esperar unirse a los sublevados.

Una vez a salvo en Laudio, se presenta en el cuartel de la Guardia Civil por su condición de soldado de reemplazo para ayudar en lo que sea menester, mas no requieren de sus servicios hasta nuevo aviso. Finalmente lo llaman y equipado con un Mausser y sus respectivas cartucheras, acaba integrándose en el batallón Araba de adscripción nacionalista (PNV). Para ello se dirige al palacio del marqués de Urquijo, que había sido incautado por la Junta de Defensa local.


La experiencia de Mateo Balbuena es completamente distinta. Mateo es oriundo de León y vive desde febrero del 36 en Basauri. Persona inquieta y fuertemente ideologizada que milita en el Partido Comunista desde que es un adolescente, de hecho es secretario de las JSU desde mayo del 36. Ya el 18 de julio, cuando se entera del comienzo de la sublevación, se reúne en el local del partido con los demás compañeros para intentar organizarse de cara a la situación que se avecina y que consideran adversa.

Nos reunimos la directiva y acordamos formar grupos. Grupos que no llevaban armas, si no un punto de vigilancia. La dirección me encarga a mi como secretario que organice, y yo organizo grupos de 10 hombres; a estos 10 hombres les decía: “Bueno a ver, nombrad uno que tenga la responsabilidad de yo conocerle y tener relación conmigo. Lo que haya, las directivas que tengamos que dar pues que las recibe él por parte de esta”.
(…) Unos acontecimientos de una velocidad y de una, a veces de una oscuridad total; pero bueno los acontecimientos obligaban a hacer…a tomar partido. Pero claro tenga en cuenta que nosotros ya cuando a los…antes ya habíamos asaltado fábricas para…que tenían esto…los guardias, tenían un mosquetón; había unas…carabinas (…), yo recuerdo que cogimos, en la fábrica de… en Lutxana… una especie de fusil más reducido de procedencia inglesa. Y que por cierto el grupo que yo dirigía salió uno de la fábrica de “Cementos Anda”.

No lo duda ni un instante y cuando se solicitan voluntarios para acudir a Donostia se alista. Combate duramente en el asalto del hotel María Cristina y posteriormente en el asedio a los cuarteles de Loyola. Durante los combates para rendir el María Cristina, Mateo Balbuena se aposta en el teatro Victoria Eugenia anexo al hotel:

Se conoce que ellos por algún medio pidieron parlamento,(…) y ya, yo no se quien o como; se acercó a nosotros y dijo que se habían rendido. Y al poco tiempo entré con otros, a sacarles de allí. Que por cierto en un salón, un salón de entrada, la escalera y allí aparece una enorme paellera. Cago en diez, paella! Con esto…con todo lo necesario, con todo de una paella. Y perplejidad! A ver si va a estar envenenada. Pues vamos a ver, tenía un hambre y a comer. Y aparece mientras allí uno: “Hombre, yo soy tal” y sacó unas llaves, era el llavero de la bodega y fue a traer vino.

Mateo Balbuena y milicianos del Leandro Carro

Mateo Balbuena (izquierda), junto a otros milicianos del Batallón Leandro Carro.
Fotografía en: http://guerraenlauniversidad.
blogspot.com.es/

Después de la pitanza, exhaustos y con los rebeldes en retirada, deciden descansar para retomar la lucha con renovadas fuerzas:

Nos llevan a dormir al Casino; dormimos junto a cadáveres de facciosos, tanto guardias civiles como soldados.

Una vez los cuarteles de Loyola caen en manos leales a la República, Mateo regresa a Bilbao con lo puesto, cansado y con la ropa sucia y rota. No tiene ni un céntimo para tomar un tranvía que le pueda dejar en Basauri, donde tiene el domicilio. El revisor lo observa, Mateo duda si subirse o no pero acaba tomando asiento. El revisor se aproxima y sonriendo le dice: “No se preocupe, para los combatientes es gratis”. Todavía se emociona al recodar la anécdota.

Después ejercerá de teniente en el batallón comunista Leandro Carro, y una vez caído el frente norte continuará combatiendo en la 65ª Brigada de Carabineros.


Félix Padín no se queda atrás. Desde bien joven está afiliado a la CNT junto a sus hermanos, es uno de sus miembros más activos y concienciados; y como es de esperar, es consciente de que un pronunciamiento de los sectores más reaccionarios de la sociedad es cuestión de tiempo. Es testigo de primera mano de la táctica de Falange Española, la de crear alboroto y desasosiego en las calles bilbainas a base de algaradas y pistoleros contra miembros de la CNT. Actúan fundamentalmente en los barrios obreros de San Francisco y Las Cortes.

Vimos cuando ya salió la Falange el plan que traían. Porque por allí por Bilbao por la calle de Las Cortes; San Francisco, por allí; venían pistola en mano y armaban unos alborotos…
Y en la CNT pues entre 4 nos formamos un grupo… Porque cuando salías a vender el periódico; que solíamos salir nosotros a vender el periódico, te juntabas con ellos y ellos venían con pistoleros a provocar. Pues nosotros tuvimos que hacer una cosa parecida. Iba un compañero vendiendo el periódico y nosotros 3 detrás pues protegiéndolo por si acaso estos daban.

Llega el día de la sublevación, el local del sindicato es un hervidero de afiliados entre los que se encuentra Padín, porque allí disponen de una radio a través de la que se van enterando de los acontecimientos.

Junto con unos compañeros se dirigen a su casa y hacen acopio armas que han ido escondiendo en el alero del tejado, por si llega la fatídica fecha que están viviendo en esos momentos.

Y ya sacamos todo eso y fuimos al sindicato y el primer día nos dedicamos a recorrer Bilbao a ver lo que pasaba; porque ese día pues salió todo Bilbao; una manifestación pidiendo armas. Salió en Bilbao una cosa que… digno de ver era eso. Allí no había ideas, ni había banderas ni había más que un pueblo que pedía armas.

No obstante, su grupo se une a quienes previsoramente rodean los cuarteles de Garellano, donde se acuartela el Batallón de Montaña Nº 6. Más tarde consideran que allí no es necesario su concierto y deciden recorrer las armerías de la ciudad para requisar todo el armamento posible, incluso toman una camioneta para dirigirse al almacén de dinamita de Galdakao (Bizkaia):

…nos salió la guardia civil y se enfrentó a nosotros. Nosotros íbamos 4 y ellos estaban 4 ó 5; se enfrentaron a nosotros y dijeron que si queríamos dinamita teníamos que pasar por el cadáver de ellos. Y nosotros nos volvimos, recuerdo que fuimos al gobierno civil; nos presentamos allí, nos dieron unos papeles. Y volvimos a la fábrica y cargamos la furgoneta de dinamita sin tropiezos ya.

Félix Padín, retrato

Félix Padín en un retrato anterior al conflicto.
Fotografía de I. Gorriti.
Fotografía en: http://mugalari.info/

El día 20 de julio, el mismo grupo de compañeros enfila la carretera que les lleva a Otxandio (Bizkaia), población cercana a la capital alavesa en donde saben que han triunfado sin resistencia los militares rebeldes. Pretenden recabar toda la información posible, enterarse por donde se mueven los insurrectos y calibrar las fuerzas de las que disponen.

Junto al ayuntamiento conversan con algunos milicianos socialistas y comunistas, éstos creen que los militares pronto intentarán entrar en la villa, por lo que les piden que se queden ya que disponen de pocos hombres y mal armados.

Y nosotros dijimos “Mira nosotros bajamos a Bilbao, vamos al sindicato y pedimos voluntarios y en cuanto estén los voluntarios y nos pongan coches para venir, venimos”.
Y así fue, fuimos al sindicato… dijeron que querían que no nos marcharíamos pero ya se convencieron. Nos juntamos unos 30 y tantos; entre ellos me parece 4 ó 5 compañeras. Y llegamos a Ochandiano pues por la mañana del 21. Y luego hacia el mediodía llegó la columna de Ochandiano; y en esa venían guardias de asalto, venían militares, venía una agrupación de la UGT, otra de… comunista y luego venían algunos otros compañeros nuestros que ya nos juntamos allí unos 70 y tantos. En cada agrupación de eso estaríamos esa cantidad de hombres.

Sonríe al recordar una anécdota que les acontece camino de Otxandio; durante el trayecto alguien exclama que no portan bandera alguna que los identifique como milicianos de la CNT.

…Uno sacó allí un; no se si era un pañuelo, rojo y lo puso. Y dice “pues falta lo negro”, y dice una compañera, “Pues lo negro lo pongo yo” y hace así por el traje…

(imita como si se metiera la mano por debajo de una falda)

…y las puso allí.

(obviamente se refiere a las bragas).

Las risas y las chanzas duran poco. Al día siguiente presencia horrorizado la masacre producida por el bombardeo perpetrado por dos aviones Breguet XIX que han despegado de Logroño, la dantesca escena que queda luego de esta acción nunca se borró de entre sus recuerdos.

Al otro día recuerdo yo que llevaba una cajita así pequeña…

(con las manos simula una caja como para un niño de muy corta edad)

…un niño así llevaba yo al cementerio…y lloraba, lloraba y decía “Esta gente no tiene perdón”.

La guerra fue transcurriendo y Félix Padín pasa por los batallones anarquistas Durruti e Isaac Puente, después llegaron la cárcel y los campos de concentración.

Sergio Balchada


    Entrevistas

  • Manuel Ibarrola, entrevistado en Laudio (Araba) el 14/03/2011.
  • Mateo Balbuena, entrevistado en Lezama de Álava (Araba) el 03/06/2010.
  • Félix Padín, entrevistado en Miranda de Ebro (Burgos) el 07/07/2011.

Ir a la lista de Artículos publicados

“San Pedro 1936-1937”. Arqueología de la guerra civil española
Zientzia Astea 2016, Vitoria-Gasteiz y Uzkiano

Desde el pasado jueves día 3 y hasta el domingo día 6 de noviembre, Lubakikoak tuvo el gusto de participar en la Zientzia Astea (Semana de la Ciencia) que se celebró en el Museo BIBAT de Vitoria-Gasteiz, invitados un año más por Xurxo Ayán y Josu Santamarina arqueológos de la UPV.
Los citados arqueólogos han estado durante las últimas semanas dirigiendo una excavación en el monte San Pedro, donde en mayo de 1937 tuvieron lugar intensos combates para arrebatar el nombrado monte a las fuerzas republicanas asentadas en el lugar desde diciembre del 36; por ello, en el BIBAT han mostrado a los numerosos visitantes que se han acercado los objetos hallados en la excavación, así como también aquella documentación relacionada con las trincheras y los batallones que las guarnecieron.
Al mismo tiempo, varios miembros de Lubakikoak caracterizados como milicianos del batallón CNT Nº 1 Bakunin hicieron las delicias, sobre todo de los más pequeños, explicándoles los objetos y ropas con los que iban ataviados, así como también aclarando y explicando quienes fueron los combatientes del batallón anarquista.
A l mismo tiempo, el sábado día 5 había programada una visita guíada a las posiciones que se están excavando y recuperando en el Monte San Pedro. La jornada contaría con una recreación de la vida en las trincheras a cargo de nuestra Asociación junto nuestros amigos Juan Manuel, Miguel Ángel, contando además con la presencia de la reportera del periódico anarquista CNT del Norte, Cecilia García de Guilarte, en una de sus históricas visitas a las posiciones que ocupaban los batallones de la CNT en el frente, encarnada por otra amiga, Mertxe Hernández. La mañana estuvo impracticable, pues llovía demasiado para poder desarrollar la actividad programada. Aún así, y utilizando la bolera y el txoko del pueblo de Uzkiano, que amablemente nos cedieron los vecinos, los visitantes pudieron escuchar a Josu Santamarina, que les explicó la situación en dicho sector del Frente de Álava, así como la disposición de las posiciones y los avances y hallazgos realizados. También pudieron realizar una rápida visita a las trincheras y observar, de nuestra mano, la indumentaria, armamento y diversos objetos de las personas que estuvieron viviendo y combatiendo en estas trincheras, con la presencia de los milicianos del Bakunin y de la reportera libertaria en la bolera de Uzkiano.
El plato fuerte llegó la tarde del domingo en Amurrio. En el antiguo reformatorio (El Refor) de la villa, hoy utilizado para diversas y muy diferentes actividades, Josu Santamarina expuso a los asistentes los resultados y conclusiones sobre sus trabajo en San Pedro, a continuación tomó la palabra Xurxo Ayán, que continuó con las explicaciones y desgranando los nuevos proyectos pensados para ejecutar en San Pedro al calor de las excavaciones.
Seguidamente, nuestro compañero Sergio Balchada impartió una charla donde dio cuenta del paso del batallón Bakunin por la villa, precisamente el Refor fue el cuartel de dicho batallón, y las vicisitudes del mismo hasta su rendición en Santoña.
El colofón lo puso la proyección del largometraje Baile en el Sindicato, película rodada casi íntegramente en el cercano valle de Ayala/Aiara. Dirigida por Fran Longoria y con guión de Sergio Balchada, el film nos traslada al invierno del 36-37, cuando un batallón anarquista llega a un pequeño pueblo muy cerca del frente. Esta casa tuvo ocasión de participar en los rodajes encarnando a milicianos y requetés. Os dejamos el trailer: https://www.youtube.com/watch?v=gfwS-nhd0-4.
Por último, que no menos importante, queremos dar las gracias por todo su trabajo y su esfuerzo a los amigos del proyecto arqueológico San Pedro 1936-1937 y de Arqueología de la Guerra Civil Española.

Ir a Eventos

La amarga trastienda de los documentos

EL DOCUMENTO

Cuando estamos enfrascados en una investigación consultamos multitud de documentos. Normalmente son fríos papeles redactados en una oficina de un Estado Mayor en base a un requerimiento del frente. Pero esos documentos, muchas veces, encierran nombres o circunstancias que dejan entrever el drama que arrastra una guerra.

Escrito del Batallón 122 sobre las condiciones del alojamiento de las tropas. 15-5-1937

Escrito del Batallón 122.
Archivo Nacional de Euskadi. IRARGI

El documento que nos ocupa participa de ambas premisas: nos informa de una penosa situación en la que se encuentran los milicianos y, por otra parte, nos suministra una serie de nombres que en el devenir de la contienda sufrieron las consecuencias de la misma de diferente manera. En este caso aparecen los nombres de Fidel Fervenza, que expone el problema relativo a las lamentables condiciones de habitabilidad de los alojamientos asignados a su batallón; la firma de José Luis Arenillas, como Inspector General de Sanidad y, por último, el conocimiento de Tomás Mendicoa como Comandante – Jefe de Sanidad de la 1ª División Vasca. Tres nombres, tres destinos trágicos.


EL CONTEXTO

El escrito está fechado el día 16 de Mayo de 1937 en Maruri, en aquella época un pequeño núcleo de la Bizkaia rural, donde la guerra se empezó a sentir desde el día 8 de mayo, cuando por sus calles aparecieron los primeros combatientes, dispuestos a asegurar una nueva línea de defensa ante la previsible caída del monte Sollube. El batallón que refiere las lastimosas condiciones en las que se encuentra es el 122, perteneciente a la 2ª Brigada de Santander. Esta brigada, junto con la 1ª de Santander, había llegado a Bizkaia a finales de Abril como apoyo a las tropas del ejército de Euzkadi que, en esas fechas, se encontraba batiéndose contra las tropas franquistas. Las dos Brigadas santanderinas fueron posicionadas en la zona de Sollube y alrededores en los cruentos combates que tuvieron lugar en dicho monte para, una vez finalizados estos, pasar a la defensa del monte Jata y valle de Butrón.

Milicianos de la Columna cántabra Villarías

Milicianos de la Columna Villarías, formada por voluntarios cántabros y organizada desde Santoña (Cantabria). Parte de sus miembros pasaron a integrarse en el batallón 102, que combatió en la zona de Maruri (Bizkaia).
Fotografía en: https://lasmerindadesenlamemoria.
wordpress.com/

Asignadas a la 1ª División Vasca, cuya jefatura ostentaba Ricardo Gómez, el día 16 de Mayo reciben la orden de ocupar posiciones en los combates que, desde el día 13, se están desarrollando en la zona. La 1ª Brigada será asignada a la defensa del cordal del monte Gondramendi, junto a Mungia, y la 2ª lo hará en el Jata, en cuyas faldas se asienta Maruri.

El 19, ambas brigadas, ahora integradas en la 5ª división de Pablo Beldarrain, fueron arrolladas por las fuerzas italianas de Flechas Negras en Jata y por la Agrupación XXIII de Marzo en Gondramendi. Para descargo de las fuerzas santanderinas debemos decir que el relevo en ambos lugares se desarrolló de forma apresurada, efectuándose el cambio en algunos casos prácticamente la misma madrugada de los combates.

Tras la derrota fueron ubicados en la zona de Butrón: la 1ª en la franja Gatika – Mungia y la 2ª entre Maruri y Lemoiz. A primeros de Junio son enviados a la zona de las Encartaciones donde son encuadrados en la División de Enlace. Tras combatir en suelo bizkaino, sus batallones corrieron diversa suerte, algunos combatieron en suelo cántabro y asturiano, mientras otros, al poco tiempo fueron disueltos o integrados en otras unidades.


LOS PROTAGONISTAS

FIDEL FERVENZA FERNÁNDEZ (1892 – 1941)

Es el comisario político del batallón 122. Este batallón estaba formado por militantes y gente afín a las tesis libertarias de la CNT-FAI de Santander. Esta unidad se formó en Noviembre de 1936 con dos batallones anarquistas denominados “Libertad”. Agregados a la 12ª Brigada Mixta, lucharan en suelo cántabro para, en febrero de 1937, ser enviados a Asturias donde combatirán en la ofensiva sobre Oviedo. Una vez en Bizkaia, como se ha comentado arriba, se unieron a la 2ª Brigada de Santander, junto a los batallones 101 y 102.

Fidel Fervenza se adhirió a las tesis anarquistas desde muy joven. Siempre creyó que el sindicato debía conformar la base de la sociedad. De todas formas nunca fue amigo del uso de la violencia. De hecho era seguidor de las tesis de Ángel Pestaña (representante del ala moderada de la CNT).

Junto a su hermano Francisco(1), comandante de la Brigada y al que inculcó sus ideas, combatió en suelo cántabro, asturiano y bizkaino. Con la caída de Bizkaia continuó luchando en Cantabria hasta la caída de Santander, donde su unidad quedó prácticamente disuelta.

Desde Santander consigue huir a Francia junto a sus hermanas Carmen, Emilia y Sagrario, y su cuñado Emilio Oller, compañero de Sagrario. Residiendo en Francia, son detenidos por los alemanes que devuelven a España a sus hermanas. Sin embargo, Fidel, junto con su cuñado, es trasladado al campo de concentración de Mauthausen, donde debido a las penosas condiciones en las que se hallaba internado fallecería el 15 de febrero de 1941. El documento finaliza con el lema “Salud y triunfo”, desgraciadamente para Fidel no hubo ni una cosa ni la otra.


JOSE LUIS ARENILLAS OJINAGA (1904 – 1937)

Jose Luis Arenillas Ojinaga

Jose Luis Arenillas Ojinaga, Inspector General de Sanidad Militar del Euzkadiko Gudarostea (Ejército de Euzkadi), durante la Guerra Civil Española

El compromiso político de Arenillas le viene de muy joven. Era médico de la cofradía de pescadores de Bilbao. Desde Izquierda Comunista pasó en 1935 a pertenecer al POUM, de ideas trotskistas, del que fue miembro en su Comité Central. Al igual que sucedía con otros dirigentes comunistas de aquellos años, caso del consejero de transportes del gabinete de Aguirre, Juan Astigarrabia, vinculado al PC de Euzkadi, reconocía la existencia de una nacionalidad vasca, tratando de buscar un equilibrio entre las tesis comunistas y la cuestión nacional vasca, como lo reflejó en varios de sus trabajos escritos.

Cuando estalló la sublevación no dudó en incorporarse a las primeras columnas de milicianos que, partiendo de la capital bizkaina, se dirigían hacia la muga con Gipuzkoa. Su profesión médica le llevo a trabajar en hospitales como Urkiola, Ubidea y Otxandiano. Parece que sus dotes como médico y organizador fueron apreciados por el recién constituido Gobierno Vasco, que le nombra Inspector General de Sanidad. Poco antes de la caída de Bilbao, el 19 de junio de 1937, el lendakari Aguirre le designa Jefe de Sanidad. El periplo de Ojinaga siguió los pasos del gabinete de Aguirre en su éxodo por las Encartaciones para finalizar en Santander, donde es detenido en agosto.

Una vez en prisión, tras juicio sumarísimo celebrado en el mes de septiembre, es condenado a muerte acusado por el juez instructor, comandante Montero, de “Auxilio a la rebelión, con la agravante de peligrosidad y la trascendencia de los hechos realizados.”

Fue fusilado el 18 de diciembre de 1937. Junto a él, ese mismo día y en el mismo lugar, compartieron el mismo funesto destino otros insignes personajes del ámbito militar que también habían servido al Gobierno de Euzkadi, como los coroneles Gumersindo Azcárate y Daniel Irezábal, así como el comandante Ernesto Lafuente, jefe de Estado Mayor.


TOMÁS MENDICOA LANZAGORTA (1907 – 1984)

Tomás Mendicoa Lanzagorta

Tomás Mendicoa Lanzagorta, Comandante – Jefe de Sanidad de la 1ª División del Euzkadiko Gudarostea (Ejército de Euzkadi)

Aunque nació en México D.F., pronto arribó a tierras vascas. Estudió medicina en Zaragoza y Salamanca, especializándose en otorrinaringología. Antes de la guerra trabajó en el hospital de Basurto. Al estallar aquella se unió al cuerpo sanitario del Ejército de Euzkadi. Desde el inicio del conflicto se adhiere a la defensa de la República, de hecho, el 21 de julio ingresaba en la sanidad militar, actuando desde el frente de Gipuzkoa hasta el de Asturias, pasando de la graduación de teniente a la de capitán para acabar ostentando el grado de comandante.

Comenzó su andadura como médico del batallón nº 31 “Zabalbide”, en el que también estaba integrado como miliciano su hermano Baldomero. Este batallón, comandado en un principio por Ricardo Gómez y compuesto en su mayoría por gente cercana a Izquierda Republicana, pasó a defender posiciones en el sector de Elorrio en noviembre de 1936. Allí ejercía como teniente médico, encomendándosele la misión, por parte de la jefatura de Sanidad, de hacerse cargo del Hospital de Ganondo situado en la misma villa y, que, a partir de su nombramiento, pasaría a ser considerado hospital de primera línea, como primer centro sanitario al que llegaban los heridos en combate. No debió resultar fácil la gestión de este hospital pues, a finales de este mes, se conmina a Mendicoa para que ponga orden entre el personal sanitario debido a cierta dejadez en el desarrollo de sus labores, amenazando, incluso, desde la más alta instancia sanitaria con aplicar el código militar a quien no cumpliera con sus obligaciones.

Con la ofensiva sobre Bizkaia, , Mendicoa asume el cargo de Comandante médico de la 1ª División, a la que le toco bregar en Mayo del 37 en escenarios complicados como la batalla del Sollube y el Jata. Durante los combates de este último monte está fechada esta carta.

Mendicoa organizó un hospital divisionario, el de Bentades, con personal de la 17 Brigada vasca. Personal escaso, ya que en Mayo pedía un médico, enfermeros y practicantes.

En julio del 37 se encontraba en la zona de Castro Urdiales siguiendo la retirada del ejército de Euzkadi. En agosto es nombrado jefe de sanidad de la 54 División, adscrita al sector de Reinosa, del XV Cuerpo del Ejército. Y en septiembre, ya en tierras asturianas, le vemos organizando, como jefe, los Grupos de Evacuación. A partir de esta fecha se pierde su rastro. Es posible que huyera embarcado en alguno de los navíos de todo tipo que en octubre y desde las costas asturianas transportaron en su huida a dirigentes, entre ellos los vascos que continuaron la lucha, del desbaratado Ejercito del Norte.

Acabada la guerra se encuentra en Francia. El 24 de junio de 1939, desde el puerto de Le Havre, parte en el buque Cuba(2), junto a su esposa Mª Rosario Bacaicoa y otros 82 pasajeros, rumbo al exilio. En este caso Venezuela. El Cuba, tras escalas en Gran Bretaña y la isla de Guadalupe, arribó al puerto venezolano de La Guaira el 9 de julio.

Exiliados vascos en el buque Cuba a su llegada a Venezuela

Pasajeros vascos del buque Cuba a su llegada a Venezuela. Entre los que se encontraba Mendicoa y su esposa.
El pie de foto reza: “Los vascos del «Cuba» rodean a Monseñor Salabria, obispo de la Alajueja (Costa Rica).
Fotografía en: http://jazoera.blogspot.com.es/

Llama la atención que entre el pasaje había 10 médicos, sin embargo, era lógico ese destino para esta profesión. El país caribeño se encontraba desarrollando un programa sanitario en las regiones rurales, prácticamente deshabitadas. Para poner en marcha este proyecto necesitaba erradicar las enfermedades de índole tropical, como el paludismo, la tuberculosis, la antiquilostomasis, etc. que afectaban a esas zonas, antes de repoblarlas. Muchos de estos médicos acabarían poniendo en práctica sus conocimientos en un mundo rural con problemáticas sanitarias desconocidas para ellos.

También debían solventar las restricciones de orden político que el gobierno venezolano, presidido por el general López Contreras, ponía para evitar la entrada de ideas comunistas en su país. Por ello los exiliados españoles eran mirados, por parte de las autoridades, con cierto recelo a su llegada.

Mendicoa desarrolló parte su labor en la zona de Táchira, en la región de Los Andes, al Suroeste del país. En estas zonas agrícola-ganaderas participó en las campañas de lucha contra la malaria. También trabajó para la Central Azucarera venezolana.

Mendicoa no volvió del exilio, falleciendo en Caracas en 1984.


EPÍLOGO

Tres trayectorias vitales trágicas y que resumen el drama de una guerra. Personas que dieron un paso al frente en su compromiso en defensa de sus ideas, desde el desarrollo de sus profesiones en el caso de Arenillas y Mendicoa, y desde el plano militar aun no siéndolo, en el caso de Fervenza. Desplegando su labor en las difíciles condiciones que supone una guerra. Un compromiso que, por avatares del final de la guerra y sus consecuencias políticas, cayó en el olvido, obligado por la dictadura franquista. Es el triste sino de los perdedores.

Merece la pena rescatar del olvido personajes que contribuyeron con su esfuerzo a defender unos ideales que, para ellos, encarnaba la defensa de la República. No son conocidos, no son esos grandes nombres que llenan los libros de historia de la guerra civil, llevaron su trabajo y su esfuerzo desde el anonimato. Sirvan estas líneas para tributarles un pequeño homenaje.

Plácido Ugarte


(1) Francisco Fervenza fue un destacado militante de la CNT de Cantabria. Combatió en Cantabria, Burgos y Asturias antes de recalar en Bizkaia con el grado de comandante-jefe de la 2ª Brigada de Santander. Con la caída del frente norte siguió combatiendo, al mando de diversas unidades, en diversos escenarios bélicos como Teruel, Levante y Extremadura. Detenido en el puerto de Alicante al finalizar la guerra, sufrió cárcel hasta el año 1945. Cuando salió de prisión aun desconocía el trágico final de su hermano.
(2) Este navío partió gracias a las negociaciones del Gobierno Vasco en el exilio, en las personas de Jesús Mª Leizaola y el director de inmigración Julio Jáuregui, con las autoridades venezolanas.


    Fuentes

  • IRARGI.
  • Blog “Las Merindades en la memoria”.
  • Centro Documental de la Memoria Histórica. Salamanca. Documentación de los archivos P.S. Bilbao, Santander y Gijón.
    Bibliografía

  • Cuatro derroteros de la guerra civil en Cantabria. J. Gutiérrez Flórez – Enrique Gudín de la Lama. J. Gutiérrez 2007.
  • Guerra civil en Cantabria y pueblos de Castilla. Jesús Gutiérrez Flórez. Libros en red.
  • Gudaris y rehenes de Franco 1936 – 1943. Diarios. Ed. Alberdania. 2006.
  • La sanidad militar en Euzkadi. Euzko Jaurlaritza. 1937.
    Artículos

  • Jazoera.blogspot.com
  • Los médicos del exilio republicano en Venezuela. José F. Tinao Martin – Peña. HAOL nº 7.
  • Las Brigadas Asturianas y Santanderinas en el frente vasco. Francisco M. Vargas Alonso. Eusko Ikaskuntza. 1997.
  • Médicos vascos exiliados en América en 1937. A.Ercoreca. UPV –EHU.
  • Vuestro y de la causa obrera. Juan Ramon Garai Bengoa. Gara. 2004.

Ir a la lista de Artículos publicados

Premiere “Baile en el Sindicato”

Cartel de la película "Baile en el Sindicato"

Cartel de la película

El pasado sábado 19 de marzo se celebró en la sala BilboRock de Bilbao, la premiere para actores y actrices y demás equipo técnico de la película Baile en el Sindicato, dirigida por Fran Longoria y producida por Incromedia, en cuyo rodaje participamos los miembros de Lubakikoak y con el guíon de Sergio Balchada, miembro también de nuestra Asociación.
La película es un film bélico ambientado en la Guerra civil Española, más concretamente en el Frente del Norte durante el invierno de 1936 a 1937. Se nos muestra el Frente de Álava en la zona fronteriza entre esta provincia y Bizkaia y los enfrentamientos que allí se produjeron entre milicianos, anarquistas en este caso, y requetés alaveses. La trama se desarrolla en un pueblo alavés ocupado por tropas milicianas llegadas desde Bilbao, centrándose en la vida, sentimientos y vicisitudes de las mujeres durante la contienda, particularmente a principios de guerra, cuando muchas mujeres acudieron al frente.

Premiere "Baile en el Sindicato". Elenco

Elenco de actores, actrices y equipo técnico

El visionado de la película gustó a los asistentes y todo el acto en sí fue bonito y bien organizado y estuvo lleno de reencuentros y saludos entre los participantes en la película, que hacía tiempo que no coincidíamos.
Después de la premiere, hubo fiesta en un bar cercano hasta altas horas de la madrugada, como debe ser. Una muy buena tarde (y noche) en la que vimos los frutos del esfuerzo realizado en el rodaje.
Muchas gracias a todos los actores y actrices, a los demás participantes en la película, al director Fran Longoria y a todo el equipo de rodaje y postproducción por esta magnífica experiencia que nos habéis permitido vivir. Y muchas gracias a nuestro compañero Sergio Balchada por tener la idea y por embarcarnos en este viaje.

Dani García

Ir a Eventos

Batallón Bakunin CNT nº1

Galería

Esta galería contiene 8 fotos

El Batallón Bakunin, 1º de la CNT en el Frente Vasco, se forma en el cuartel de las Milicias Antifascistas sito en la Escuela de Ingenieros de La Casilla en Bilbao. La 1ª y 2ª cías. acogen en su mayoría … Sigue leyendo