Docentes depurados por el franquismo en Maruri-Jatabe* (1937-1939)

1. INTRODUCCIÓN

Con el advenimiento de la República en 1931, el tema de la educación pasó a convertirse en materia prioritaria para el nuevo gobierno que trataba de corregir el secular abandono en que se encontraba. Nuevas propuestas como la escuela mixta, no separada por sexos, la laicidad, una formación más adecuada al profesorado, nuevas pedagogías, el incremento salarial… suponían una revolución dentro del sistema educativo conocido hasta entonces. Estas reformas sufrieron los vaivenes que marcó la política. Así, durante el bienio de gobierno de las derechas (1933-1936) muchas de esas renovaciones sufrieron un claro retroceso que el Frente Popular quiso recuperar a partir de 1936. La contienda civil acabó con este proceso.

La enseñanza en Maruri seguía los parámetros de cualquier centro educativo del resto de la Bizkaia rural. Suponemos que su relativo aislamiento impediría que muchas de las nuevas reformas llegasen a ponerse en práctica. No olvidemos, además, que la sociedad maruritarra era claramente conservadora en sus ideas, pues estaba dominada políticamente por el nacionalismo y el tradicionalismo.

Maruri a principios del siglo XX

Maruri a principios del s.XX.
Cliché Ojanguren. Coleccion particular.

Los niños y niñas procedían en su inmensa mayoría de caseríos donde las labores agrícola-ganaderas eran la principal ocupación de sus moradores y, en la que los y las menores, debían compaginar la enseñanza con los trabajos del caserío. La situación de las escuelas junto a la iglesia parroquial de San Lorenzo y el carácter disperso de la población, con abundantes caminos carretiles y senderos, suponían para los menores un perjuicio para su asistencia a clase.

En Maruri, el centro escolar estaba dividido en aulas para niños y niñas abarcando un arco de edades que podían ir desde los 4 hasta los 12 años, como correspondía a un centro de enseñanza primaria. Debía de encontrarse en un lamentable estado, según se deduce de una visita que realizó al pueblo la inspectora de 1ª enseñanza en diciembre de 1934. También, la maestra de niñas, Pilar Pereda, y por el mismo motivo, sugirió su traslado al edificio del Sindicato Agrícola, siendo desechada la idea por el Ayuntamiento debido al alto costo de su alquiler (250 ptas. anuales), inviable para las exiguas arcas municipales.

El Ayuntamiento, en enero de 1936, consciente del mal estado de las escuelas, reactiva un antiguo plan para la construcción de un nuevo edificio escolar mediante subvención pedida al Estado y que ya había sido proyectado el año anterior por el arquitecto Antonio Araluce(1). Mientras tanto, el Consistorio accede al traslado de la escuela de niñas a los locales del Sindicato Agrícola. Desgraciadamente también la guerra echó por tierra todos estos planes.

La plaza de maestro rural no debía ser del agrado de muchos docentes, de ahí las vacantes que se producían en las escuelas. En el caso de Maruri, a los inconvenientes propios del aislamiento, había que añadir el desconocimiento del idioma castellano que tenía la práctica totalidad del alumnado a enseñar. Dificultad que se hacía mayor en aquellos educadores procedentes de otras regiones del Estado. Disponemos al respecto de las anotaciones de carácter etnográfico que en el año 1936 envió un vecino de Maruri, de apellido Madariaga, al reputado antropólogo y etnólogo José Miguel de Barandiaran, entre las que incluye la vida escolar del pueblo, en ellas se decía:

“Comienzan a ir a la escuela a la edad de 6 años, para abandonarla a los 10. El tiempo que duran las clases es de 5 horas; tres a la mañana y dos a la tarde. Lo que aprenden se reduce a leer y escribir, y algo de matemáticas. El que regenta posee título oficial y es natural de países castellanos. La lengua que habla a los niños no puede ser otra que la castellana, ya que ignora el baskuenze (sic). Como los niños ignoran absolutamente la lengua castellana, es frecuente el caso de no poder entenderse el maestro con el chiquillo y viceversa. La localidad de Maruri posee también maestra oficial, a la cual se puede aplicar todo lo dicho para el maestro.” (2)

Todo esto se corroboraba en el hecho de que mientras las niñas tenían a su maestra desde 1930, la asignación del maestro había sido más problemática. En 1931 se nombró como titular interino a Elíseo Gonzalo Arriba, que no llegó a presentarse, como tampoco lo hizo su sucesor, Felipe Izarra Ijalba. En 1932, asumió el cargo Juan Arceluz, al que sustituyó, ya con plaza en propiedad, Luis Hernández de Palacio en 1934.

2. GUERRA Y DEPURACIÓN

La sublevación militar, encabezada por Franco, contra la legitimidad republicana se inició en julio de 1936. En Bizkaia, es a partir del 31 de Marzo del año siguiente, con la ofensiva del general Mola, cuando los rigores de la guerra se hacen sentir de manera más intensa. En Maruri, los combates que se desarrollaron en el monte Sollube(3) entre el 6 y el 14 de mayo, significaban para los maruritarras que la guerra estaba próxima. Muchos abandonarán sus caseríos para iniciar el éxodo hacia el oeste de Bizkaia. Tras la conquista del monte Jata(4), en cuyas faldas se asienta el pueblo, por las tropas italianas de Flechas Negras el 19 de mayo, era cuestión de tiempo la caída de Maruri en manos de los sublevados, como así ocurrió el 14 de junio de 1937.

Las nuevas autoridades, impuestas por los vencedores, inician un proceso de cambios en el Ayuntamiento. Los legítimos representantes serán encarcelados y los trabajadores desafectos al “Régimen“, depurados.

Expediente depurativo de Luis Hernández

Expediente depurativo de Luis Hernández

Los y las docentes con plaza en el pueblo sufrirán la depuración correspondiente a los funcionarios estatales. En junio de 1937, una vez que Bizkaia ha sucumbido prácticamente en su totalidad a las fuerzas franquistas, se inició el proceso depurativo de los maestros y maestras con plaza en el territorio histórico, consistente en la separación del docente de su plaza y su petición, a través del Rectorado de Valladolid del que dependía la enseñanza en Bizkaia, de reingreso en su puesto. Todos, sin excepción, debían demostrar que su carrera profesional se había regido por los parámetros que marcaba el nuevo Estado.

Los expedientes de depuración en territorio bizkaino alcanzaron la cifra de 1.010 y abarcaban todos los niveles de enseñanza, desde la universidad hasta la enseñanza primaria. Maruri solo disponía de escuelas para esta última, así que sus docentes fueron calificados dentro de la Comisión Depuradora D.(5)

Las nuevas fuerzas vivas del pueblo, afines a los fascistas, como el Alcalde, el cura, miembros de FET y de las JONS(6), la Guardia Civil o los padres de familia se encargaron de elevar los informes pertinentes sobre la vida laboral, moral y política del docente, realizándose a través de unos formularios cuyos apartados eran los siguientes:

  • Deberes religiosos.
  • Conducta privada.
  • Conducta política.
  • Actuación profesional.
  • Actuación durante el “Movimiento“.
  • Juicio personal.

Basándose en las respuestas, la Comisión Depuradora de Vizcaya proponía al Ministerio o a la Junta Técnica del Estado(7) la reposición, o no, en el puesto del expedientado. A su vez, el depurado podía formular las alegaciones que considerase necesarias y buscar el aval de su comportamiento entre personas afines a los vencedores. Una vez “escuchadas” todas las partes se emitía el dictamen definitivo.

Pilar Pereda Cámara, maestra de las niñas, y Luis Hernández de Palacio educador de los niños, serán los docentes a los que alcanzó el proceso depurativo, pues eran los que ocupaban las plazas de enseñanza primaria en Maruri cuando fue “liberada” por los “nacionales“.

2.1. PILAR PEREDA CÁMARA

Había nacido en Santiago de Tudela, pequeña localidad perteneciente al Valle de Mena, el 23 de mayo del año 1897. Ingresó en la Escuela de Magisterio en el año 1919 y tuvo su primer destino como maestra en 1925, en la escuela de párvulos de Sebastián de Ballesteros (Córdoba), hasta el curso 1929-30. El 15 de septiembre de 1930, ya con plaza fija, fue destinada a la escuela de niñas de Maruri. Estaba casada con Ángel Braceras Presa, militante del Partido Republicano Radical(8) y que, intermitentemente, ocupó el puesto de secretario del Ayuntamiento, cargo que se hizo oficial a partir de la entrada de los nuevos poderes locales franquistas. El 21 de mayo de 1937, Pilar y su hijo Ángel, se pasaron al lado “nacional” por el monte Jata siendo realojados en Bermeo. Su marido lo había hecho unos días antes.

Pilar Pereda con sus alumnas en 1930

Pilar Pereda con sus alumnas en 1930

A diferencia de los docentes para niños, Pilar Pereda se mantuvo en su puesto durante todo el periodo republicano. Vivía en el pueblo, siendo su residencia uno de los pisos del Sindicato Agrícola, lo que le hizo más cercana y conocida en el pueblo. Como curiosidad, el Ayuntamiento le destinaba una partida trimestral de 39,06 pesetas como “retribución escolar” que se sumaba a las 3.000 ptas. que tenía de sueldo anual abonado por el Estado. Durante la república, fue nombrada concejala en representación del Estado, dentro de la comisión gestora que gobernó el municipio entre enero y mayo de 1933 para servir de puente entre el Ayuntamiento elegido en 1931 y el resultante de las elecciones municipales de 1933.(9)

Una vez instalado el nuevo poder municipal, la Comisión Depuradora envió la correspondiente hoja informativa a rellenar por los poderes fácticos de Maruri.

Las valoraciones hacia la maestra que se hicieron relativas a su depuración fueron todas altamente positivas, como correspondía a una mujer muy vinculada al pensamiento católico y derechista. Los responsables de dictaminar su comportamiento durante el periodo republicano y de guerra fueron: el alcalde José Eguia Unibaso; el sacerdote Juan Aguirre Larrauri; el guardia civil de la comandancia de Mungia Primitivo Benito Gallego; Luciano Bengoechea Larrauri, que se presentaba como padre de familia aunque también era concejal del Ayuntamiento; Sabino Aguirre Unibaso que ostentaba los cargos de juez municipal, vocal de la junta municipal procombatientes(10) y encargado del Sindicato Católico Agrícola; Ignacio Garay Lopategui que, a partir del 17 de septiembre, sería nuevo alcalde en sustitución de José Eguía; y Nemesio Aguirre, hermano del párroco. Las declaraciones iban desde el 18 de agosto que lo hizo José Eguía al 27 de septiembre que lo completó Luciano Bengoechea.

Los informes evaluadores destacaban que cumplía con “exactitud” sus deberes religiosos, siendo “ejemplo para sus vecinos y modelo a imitar”. Ella misma declaraba que pertenecía a la asociación de la “Adoración real y perpetua al Santísimo Sacramento“. En su labor como docente su calificación es buena, aportando los informantes, coletillas como “Cumplía con su deber manifestando sentimientos patrióticos, morales y religiosos.” o “Buena educación a las niñas pese al ambiente separatista que infectaba estos pueblos ella dio siempre prueba de un españolismo arraigado”. En cuanto a su vida privada se señalaba que era persona buena y de derechas, cuyas candidaturas votaba, siendo “Muy afecta al movimiento” y lectora de la “Gaceta del Norte”(11). En cuanto a su actuación durante la guerra, todos destacaban su huida a las posiciones ocupadas por los fascistas; también se señalaba cómo se negó a obedecer las órdenes de dos emisarios del Gobierno Vasco para que se pusiera a su disposición. Como es de suponer, el juicio personal para todos los evaluadores se resume en palabras como: “inmejorable”, “de confianza” e incluso “una de las personas llamadas para la reconstrucción espiritual de la nueva España”.

Hoja informativa realizada por Jose Eguia

Hoja informativa realizada por Jose Eguia sobre Pilar Pereda

Pilar Pereda, en su escrito de declaración jurada para solicitar su reingreso al magisterio, aportaba pruebas de su afinidad con las nuevas autoridades manifestando, por una parte, que “al estallar el Movimiento a pesar del ambiente rojo separatista supo hacerle frente, manifestando su amor por la España única no sin grave riesgo de su cargo” y por otra, su escapatoria de Maruri hacia las líneas franquistas. También declaraba que “trabajó para que algunos vecinos que en momentos de órdenes de evacuación por los dirigentes rojo separatistas desobedecieran dichas órdenes trasladándose con sus ganados al lado de la España nacional”. En otro documento añade que “siempre procuré a pesar de las leyes laicas dictadas por las autoridades republicanas, trabajar por conservar la moral y los principios religiosos, patrióticos, etc.”

Con todos estos juicios estaba claro que el dictamen iba a ser positivo.

La Comisión Depuradora al examinar su expediente de petición de reingreso como maestra, observando los favorables informes y que no se habían presentado cargos contra ella, propuso su reposición en el cargo, siendo confirmada esta propuesta por la Comisión de Cultura y Enseñanza el 13 de enero de 1938.

Pilar Pereda regresó a Maruri donde continuó ejerciendo su labor como educadora durante un largo periodo de tiempo.

2.2. LUIS HERNÁNDEZ DE PALACIO

Era natural de Toledo, donde había nacido en 1909. No tenía cargas familiares durante su estancia en Maruri, pues se hallaba soltero, y residía en Mungia(12) en casa de unos familiares.

Obtuvo el título de maestro de primera enseñanza en 1927, iniciando su carrera docente en 1931 en la localidad de Burguillos, provincia de Toledo, continuando su carrera como maestro interino en otras localidades de la misma provincia como Las Ventas con Peña Aguilera, Navahermosa y Santiago de la Fuente, hasta el año 1934, en el que obtuvo plaza en propiedad en la escuela de niños de Maruri.

Cuando se produjo el “Alzamiento” se encontraba en su Toledo natal de vacaciones, permaneciendo en la misma hasta el 28 de septiembre de 1936, fecha de la entrada de las tropas franquistas en dicha localidad.

El 1 de octubre se afilia al requeté de Toledo siendo destinado al Tercio “El Alcázar“, partiendo al frente de Madrid, donde prestó servicio hasta finales de noviembre en que se le asigna el puesto de maestro en la escuela de niños de Santa Isabel, en la capital toledana. El 6 de abril de 1937 se incorpora nuevamente al Tercio “El Alcázar“, donde trabajó como escribiente en la Jefatura de Milicias Nacionales. En este destino se encontraba cuando en junio de 1937 dio comienzo su expediente de depuración.

Las contestaciones en el proceso depurativo de Luis Hernández fueron realizadas por el nuevo alcalde Ignacio Garay Lopategui, el párroco Juan Aguirre y Sabino Aguirre, personas que ya habían declarado con Pilar Pereda. Ahora se añadían el secretario del Ayuntamiento, Ángel Braceras Presa y el jefe local de FET y de las JONS, Esteban Laraudogoitia.

En todos los casos la valoración respecto al maestro es buena en cuanto a comportamiento personal y profesional, aunque coinciden en que desconocen datos de otra índole ya que, como apuntan los informantes, vivía en Mungia y al acabar las clases regresaba a dicho pueblo, no haciendo vida en Maruri.

Debido a esta última circunstancia, la Comisión Depuradora envía el cuestionario al municipio de Mungia para ser rellenado por el cura, Juan Mardaras, el comandante del puesto de la Guardia Civil, Honorio Miñambres y el jefe local de las FET y de las JONS, Eduardo Arruza.

Las respuestas en este caso fueron más duras. Así, el párroco apuntaba que era “frío en materia religiosa”, “era derechista pero sus tíos residentes en el pueblo eran de significación roja”. El comandante de la Guardia Civil declaraba que no frecuentaba la iglesia, su conducta privada era “algo indeseable”, no pertenecía a ningún partido político y que frecuentaba las tabernas, llegando a estar en varias ocasiones en “estado lastimoso”. Por último el jefe local de la FET y de las JONS manifestaba que estaba “contaminado por las izquierdas”, siendo de filiación republicana, que se embriagaba y que “últimamente se había descarriado debido a malas compañías”.

Un tercer informe es elevado por la Comisión de Depuración de Toledo en la que se le acusaba de pertenecer a Socorro Rojo Internacional(13), pasearse por la calles con el brazalete de dicha organización, e incluso, de dar conferencias en su apoyo.

El depurado tenía derecho a una contestación a los cargos que se le imputaban, que en este caso eran: ser simpatizante de izquierdas y mala conducta privada. Hernández de Palacio proclamaba en su defensa que no era simpatizante de izquierdas, ni pertenecía a ningún partido político. El brazalete de SRI lo justificaba aseverando que lo usaba para poder salir de casa sin ser molestado. En cuanto a su vida privada, declaraba que en Maruri siempre había dado ejemplo tanto como docente como en la defensa de los intereses de España, no negaba que fuera de Maruri pudo usar de su “derecho propio de un joven de mi edad, divirtiéndome honestamente y sin escándalo para mi profesión”.

Luis Hernández con sus alumnos en 1934

Luis Hernández con sus alumnos en 1934

Vistos los informes, la comisión superior dictaminadora de expedientes de depuración propuso al Ministerio de Educación la confirmación en su cargo de maestro pero inhabilitándole a perpetuidad para el ejercicio de cargos directivos y de confianza en instituciones culturales y de enseñanza. Al final, pesaron para emitir ese dictamen aspectos de su vida privada, como el ser “Frío en materia religiosa. Conducta privada algo deficiente pero sin escándalo para sus alumnos puesto que residía en pueblo distante a la escuela.”

Falta en su expediente la confirmación de dicha propuesta pero no dudamos que el Ministerio asumió en su totalidad la propuesta realizada hacia el educador.

Desconocemos que fue de Luis Hernández de Palacio al acabar la guerra, a su plaza de Maruri no regresó, siendo sustituido por Visitación Leiva de Nicolás como maestra interina de niños.

Los dos educadores de Maruri tuvieron “suerte” en sus respectivos enjuiciamientos, más Pilar Pereda que Luis Hernández al que se condenaba, dentro del ámbito educativo, a no pasar de la condición de maestro para toda su vida. Viendo sus expedientes comprobamos lo que significaba la “Nueva España“: rigidez tanto política como moral. El hecho de que ambos resaltasen sus fervores patrióticos o que una persona pierda parte de sus derechos como funcionario por llevar una vida no ajustada a los nuevos patrones de moralidad y religiosidad auguraba tiempos difíciles para el pueblo. El tiempo se encargaría de corroborarlo.

Plácido Ugarte

* Nota: hemos preferido utilizar para el texto el término Maruri en lugar de Maruri-Jatabe por ser el vocablo que se utilizaba en toda la documentación de la época. En algunos casos también se le denominaba como San Lorenzo de Maruri. El nombre de Maruri-Jatabe se hizo oficial a partir del año 1997.


(1) Arquitecto getxotarra responsable de trabajos como el ayuntamiento de Mungia, o el balneario de Igeretxe en Algorta, entre otros. Fue uno de los arquitectos que asumió durante la guerra la construcción del Cinturón de hierro lo que le acarreó el exilio y su depuración como arquitecto.
(2) Archivo Histórico de Euskadi. Fundación José Miguel de Barandiaran. Archivo personal.
(3) Cima situada en la margen izquierda de la ría de Urdaibai, cercana a la villa de Bermeo.
(4) Monte ubicado entre las poblaciones de Maruri, Bakio y Mungia, distante unos 7 kms. aproximadamente al oeste del Sollube.
(5) Existían cuatro comisiones la A (Universidad), B (Escuelas Especiales), C (Enseñanza Secundaria) y D (Enseñanza Primaria).
(6) Único partido del régimen de Franco nacido en abril de 1937 mediante la unión dentro de su seno de falangistas, tradicionalistas y partidos derechistas afines al “movimiento”.
(7) La Junta Técnica del Estado, dividida en varias comisiones, entre ellas la de Cultura y Enseñanza, fue creada por Franco como forma de gobierno desde octubre de 1936 hasta el 31 de enero de 1938, fecha esta última que marcó el inicio del nuevo Estado franquista estructurada en ministerios. Pilar Pereda fue repuesta en su cargo por la Junta Técnica pues su expediente fue resuelto el 18 de enero de 1938, mientras que el de Luis Hernández fue sancionado por el Ministerio de Educación el 30 de diciembre de 1939.
(8) Formación política de carácter conservador fundada por Alejandro Lerroux.
(9) Por la ley electoral de 20 de diciembre de 1932, cesaban los ayuntamientos elegidos a través del artículo 29 de la ley de Maura que posibilitaba la constitución de ayuntamientos sin haberse celebrado elecciones, como había sucedido en Maruri en 1931.
(10) La junta local procombatiente, presidida por José Eguia, se encargaba de la recaudación de un impuesto especial, establecido por el régimen franquista, destinado a ayudar a los familiares de los vecinos que se hallaban en el frente.
(11) Periódico bilbaíno fundado en 1901 y de tendencia católica y conservadora.
(12) Mungia o Munguia (término castellanizado), municipio distante a unos 3,5 kms. de Maruri.
(13) El SRI era un servicio social y asistencial de carácter comunista., presente en España desde la revolución de octubre de 1934.


    Fuentes

  • AGA Archivo General de la Administración. Alcalá de Henares (Madrid).
  • Archivo Ayuntamiento de Maruri-Jatabe.
  • Archivo Histórico Foral de Bizkaia. Bizkaiko Foru Agiritegi Historikoa.
  • Archivo Histórico de Euskadi.
    Bibliografía

  • De Pablo Lobo, Carlos: La depuración de la escuela española durante el franquismo 1936-1975. Institucionalizacion de una represión. Foro de Educación. 2009.
  • Egaña, Iñaki: 1936 Guerra civil en Euskal Herria. Aralar liburuak. 2000.
  • Paia, Fredi: Maruri-Jatabe: bizimodua eta ohiturak. Labayru Ikastegia. 2009.
  • Prieto Cascón, Patricia: La escuela rural en la II República: luces y sombras. Publicaciones didácticas. 2017.
  • Eusko Jaurlaritza / Eusko Ikaskuntza: Guía de fuentes documentales y bibliográficas sobre la guerra civil en el País Vasco. 2009.
  • Maruri-Jatabe Udala: Maruri-Jatabe: memoria histórica 1937-2017. 2017

Ir a la lista de Artículos publicados

Exposición “La espada y el escudo: defensa pasiva en el Bilbao metropolitano 1936-1937”

Nuestra asociación tiene el placer de colaborar en una exposición sobre la Defensa Pasiva en el Bilbao Metropolitano durante la Guerra Civil.

La exposición se realizará desde el día 10 de septiembre hasta el día 21 del mismo mes en el Centro Cultura de Santa Clara de Portugalete (Bizkaia).

A través de diversos paneles y objetos de época se explica este aspecto tan poco conocido de la Guerra Civil en el País Vasco: conceptos generales, vida cotidiana…

Además el sábado día 15 de septiembre se realizarán dos visitas guiadas, una en castellano y otra en euskera, sobre patrimonio y Defensa Pasiva en Portugalete.

En el cartel existe información complementaria sobre estas actividades. Esperamos vuestra visita en Centro Cultural Santa Clara Portugalete.



Exposición La espada y el escudo: defensa pasiva en el Bilbao metropolitano 1936-1937

Cartel

“Gernika Udabarri Haretan. 1937ko apirilaren 8ko errekreazio historikoa / Recreación histórica del 8 de abril de 1937”

Con motivo del 20º aniversario del Museo de la Paz de Gernika (2018), el próximo día 8 de abril, se llevará a cabo una recreación en Gernika (Foru plaza, frente al museo) organizada por el Museo de la Paz de Gernika sobre la vida diaria en la retaguardia de 1937.

Podrás ver diferentes personajes y escenarios de la época que nos acercará a nuestra historia más reciente, con visitas guiadas y explicaciones por los diferentes escenarios. El horario será de 11:30-15:00 y 16:00-18:30.
La recreación contará con la participación de Gernikazarra, Museo Memorial Cinturón de Hierro de Berango, Frentes de Euzkadi y Lubakikoak entre otros.


Cartel Gernika Udabarri Haretan. Recreación histórica del 8 de abril de 1937. 2018

Cartel

Museo Memorial del Cinturón de Hierro.
Berango (Bizkaia)

Museo Memorial del Cinturón de Hierro - 01

Museo Memorial del Cinturón de Hierro.
Berango (Bizkaia)

En la Casa de Cultura Berangoeta podemos encontrar este interesante museo. En él tenemos acceso a toda la información relativa a la famosa línea defensiva que circundaba Bilbao para evitar que la ciudad cayese en manos de las tropas sublevadas.
A través de diversos paneles informativos se van desgranando sus características, fases de construcción, sectores en los que estaba dividido; así como también asistimos a los duros combates que finalmente dieron al traste con tan formidable entramado defensivo.
En sus vitrinas también podemos descubrir objetos y uniformes utilizados por los gudaris y milicianos que, parapetados tras sus muros, trataron de frenar el avance rebelde. Objetos de la vida cotidiana, periódicos, armas, documentación, banderas,…
Además, periódicamente se realizan visitas guiadas a esta sala de exposiciones y a los vestigios de este cinturón defensivo en Berango. Se trata de una trinchera de comunicación recuperada a un nido de ametralladoras situados en Mendibe-Areneburu.
Para asistir a las citadas visitas es necesario apuntarse con anterioridad a la misma. Las explicaciones corren a cargo del director del museo Aitor Miñambres, gran conocedor de la Guerra Civil y especialista en lo que concierne al conocimiento del Cinturón de Hierro.
En el año 2016 el museo también ha puesto en marcha el proyecto educativo: Educar para la Paz. Un programa de visitas al museo y a las fortificaciones orientado para alumn@s de la ESO y Bachillerato.

DIRECCIÓN
Simon Otxandategi 64.
48640 Berango (Bizkaia).
Tel: 946682143
Email: burdinhesia@berango.org

HORARIO
Lunes-Viernes: 12-14 y de 17-20 horas.
HORARIO DE VERANO
Julio: 8:00 – 15:00.
Agosto: cerrado.

Museo Memorial del Cinturón de Hierro - 02

Museo Memorial del Cinturón de Hierro.
Berango (Bizkaia)

Fotografías en http://www.berango.net y http://www.uribefm.com.

Ir a Rutas y Visitas

Hitzaldia: Gerra Zibila Berangon (1936-1937) /
Conferencia: Aspectos de la Guerra Civil en Berango (1936-1937)

Con motivo del 5º aniversario del Museo Memorial del Cinturón de Hierro de Berango, el jueves 21 de septiembre, a las 19:00 horas, tendrá lugar en el salón de actos de Berangoeta Kultur Etxea, la conferencia “Aspectos de la Guerra Civil en Berango (1936-1937)”, de la mano de Aitor Miñambres.

El acto girará en torno a este poco conocido episodio de nuestra historia local, y en él se abordarán temas como los berangozatarras en el Ejército Vasco, la construcción del Cinturón de Hierro, la fábrica de armas de Berango, los bombardeos sobre la localidad, los niños y niñas evacuados y la ocupación del pueblo por el ejército franquista, entre otros aspectos.



Cartel Hitzaldia: Gerra Zibila Berangon (1936-1937) / Conferencia: Aspectos de la Guerra Civil en Berango (1936-1937)

Cartel Hitzaldia / Conferencia


Crónica “Burdin Hesia Ugaon” VI. Historia Astea /
VI Semana Histórica “Cinturón de Hierro en Ugao”

2º año del glorioso movimiento, después de la victoriosa ruptura del Cinturón de Hierro por parte de nuestros compañeros del tercio, nos dirigimos a la toma del pueblo de Miravalles, donde nos han informado los baserritarras cercanos, se encuentra un batallón guipuzcoano, el “Loyola”.
Después de entrar en el pueblo y encontrarlo libre de tropas enemigas y con la población huida al ser zona de combate, decidimos ir hacia el monte, donde intuimos que podrían encontrarse los gudaris. Siguiendo las indicaciones del teniente y con el cristoforo con nosotros, emprendimos el ascenso dispuestos a luchar hasta el fin, cuando de repente oímos una fuerte explosión, en ese momento nos paramos pensando que podría ser nuestra artillería o alguna granada; al ver que no seguían otras explosiones a la anterior, proseguimos la marcha, empezamos a oír voces y una discusión y fuimos subiendo lentamente, para cogerlos por sorpresa.
De repente oímos una 2ª explosión y a la orden del teniente, asaltamos la posición, los dos gudaris que discutían huyeron, perseguidos de cerca de dos compañeros mientras que el resto nos quedábamos rodeados de una gente extraña que se encontraba allí. Por lo que pudimos saber, se trataban de “turistas”, y que era una cosa “normal” subir al monte en fin…, el caso es que nos presentamos explicándoles quienes éramos y como nos vestíamos (cara a que cuando bajaran, supieran a quien tenían en frente y saber que estaban a salvo).
Mientras ocurría todo esto, interrogué a dos mujeres que se hallaban con el grupo y pude saber que toda esta congregación comenzó su viaje en el pueblo, donde les pusieron al cargo de la situación (la caída de Bilbao) y que no se asustaran por si oían alguna explosión, de repente sonó una sirena antiaérea y, junto a un grupo de lugareñas, se fueron del pueblo para evitar el ataque aéreo. Entonces subieron al monte buscando la protección del bosque y fue cuando dieron con el bunker, momento en el cual oyeron la fuerte explosión que nosotros también alcanzamos a oír mientras subíamos; de una zona cercana, les salieron al paso dos gudaris (al parecer zapadores), tosiendo y discutiendo sobre que si se había pasado con la carga de dinamita a la hora de hacer una construcción. Como es normal, estos como nosotros después, se sorprendieron de ese gentío y hasta les quisieron hacer trabajar, para poder frenar nuestro imparable avance por las vascongadas!!!, pero al enseñarles otra explosión atacamos, abortando sus intentos y poniéndolos en fuga.
El teniente, decidió seguirles la pista por otro camino, como preocupación mandamos a Garmendia a que explorase la zona y así evitar posibles emboscadas, este nos informó que vio otra vez a ese grupo tan pintoresco de gente en otro bunker junto con un par de gudaris.
Les estuvo espiando y pudo averiguar sus técnicas de construcción de bunkers y del armamento que tenían, después de las explicaciones se fueron hacia otro bunker por lo que pudo oír y volvió a nuestra zona a informarnos. Con toda esa información que teníamos, nos preparamos para asaltarles con granadas y tomarles la posición, así que avanzamos por una trinchera que parecía haber sido abandonada recientemente y nos acercamos al máximo.
Al oír tiros y creyendo que nos habían visto atacamos con granadas de mano, pero de repente nos increparon que porque atacábamos por ese lado!!! Habrase visto, decirnos el enemigo por donde atacar!!! Después de un poco de discusión, el teniente les indicó que debían girar el bunker hacia nuestra zona o no los atacaríamos hasta que lo hicieran. Ante nuestra negativa a atacar en ese momento, nos dijeron para jugárnosla a una partida de mus y accedimos, a sabiendas de que los compañeros Daniel y Zenekorta eran los campeones de su pueblo y en varios cercanos.
Según nos comentaron estos gudaris, en el pueblo se iba a proceder a una triste acción, la evacuación de los niños hacia Inglaterra para impedir que caigan en nuestras manos…como si no les fuésemos a educar en los buenos y cristianos valores!!!
Al final nos juntamos tanto nosotros como los gudaris y nos despedimos de los turistas… también decidimos proseguir con nuestro avance más tarde.

Mario Luque

Ir a Eventos

Crónica del Homenaje a los gudaris guipuzcoanos enterrados en Gernika

El pasado día 17 de junio se celebro un acto de homenaje organizado por la Diputación Foral de Gipuzkoa a los 82 gudaris guipuzcoanos enterrados en la fosa común del cementerio de Zallo de Gernika-Lumo.
El acto ha reunido a 300 personas en el cementerio de Gernika-Lumo, entre las que se encontraban Markel Olano, Diputado foral de Gipuzkoa, han tomado la palabra también el diputado general de Bizkaia, Unai Rementeria, y el alcalde de Gernika-Lumo, José María Gorroño, el presidente de Sabino Arana Fundazioa, Juan Mari Atutxa entre otras autoridades.
Las investigaciones han determinado que la mayoría de gudaris pertenecían a los batallones Loiola, Amaiur, Itxarkundia y Saseta, cuyo origen estaba en Gipuzkoa. Tras la toma de Irún y la conquista del resto del territorio por los franquistas, establecieron sus cuarteles en Gernika-Lumo. Los cuatro batallones pertenecían a EAJ/PNV. Durante la contienda fueron enterrados varios de ellos en diferentes nichos en el cementerio de Gernika. No obstante, en la misma fosa también hay gudaris de otros batallones, así como de otras filiaciones políticas (CNT, EAE/ANV y ELA/STV).
En 1947, el alcalde de entonces ordenó desenterrarlos y que fuesen expulsados del cementerio, el empleado del cementerio Julián Elorrieta, sin embargo, desobedeció la orden y los enterró en una fosa común dentro del cementerio permaneciendo en el anonimato desde entonces. Finalmente, La investigación iniciada en el año 1995 por los compañeros de Gernikazarra Historia Taldea permitió localizar los restos permitiendo realizar un merecido homenaje 80 años mas tarde.
Cómo ya se ha citado, son 82 los gudaris enterrados en dicha fosa común, en su mayoría guipuzcoanos, provenientes de 28 localidades del territorio: Antzuola, Aretxabaleta, Arrasate, Bergara, Eskoriatza, Oñati, Eibar, Elgoibar, Deba, Soraluze, Azkoitia, Azpeitia, Zestoa, Getaria, Zarautz, Zumaia, Legazpi, Urretxu, Zumarraga, Donostia, Gabiria, Errenteria, Pasaia, Astigarraga, Andoain, Hernani, Usurbil y Hondarribia.
En el homenaje, también han participado una sección de gudaris de Euzko Gudarostea representados por los grupos de Recreación Frentes de Euzkadi, Museo Cinturón de Hierro de Berango y Lubakikoak.

Ion Ibarguengoitia

Fotografías de Mauro Saravia


    Fuente

  • Gernikazarra Historia Taldea.

Ir a Eventos

Maruri-Jatabe
memoria histórica / memoria historikoa 1937-2017

Maruri-Jatabe memoria histórica / memoria historikoa 1937-2017
Plácido Ugarte
Maruri-Jatabeko Udala, 2017

Para conmemorar el 80 aniversario de la Guerra Civil en Maruri-jatabe, el Ayuntamiento ha organizado una serie de actividades entre las que se han encontrado la señalización y visita guiada a los restos de la contienda, una recreación de época, exposición de materiales…y la edición de un folleto explicativo de lo que supuso la república y la guerra en el municipio.
Mediante esta publicación se ha querido rescatar una parte de la historia de los y las maruritarras. Historia prácticamente caída en el olvido pese a que Maruri-Jatabe tuvo el triste honor de ser frente de combate durante casi un mes. Como relata su párroco en un informe redactado tras la ocupación franquista: “…el 8 de mayo del presente año (1937) llegaron las tropas rojas que acudían a reforzar los puestos del monte Jata y establecieron en el pueblo el centro militar de sus operaciones con gran cantidad de material guerrero.” A la batalla del Jata que se dejó sentir en el pueblo entre el 12 y el 19 de mayo de 1937, vino a posteriori ser frente estabilizado entre los dos ejércitos hasta el 14 de junio, quedando entre ambos fuegos. Prueba de ello es la aparición de Maruri o San Lorenzo de Maruri, que de las dos formas se le denomina, en abundantes partes de guerra tanto del bando faccioso, Flechas negras italianas, como en los del Ejercito de Euzkadi: 9ª Brigada vasca, Brigadas santanderinas, Batallones Octubre, Bakunin, Saseta…
En este folleto, limitado en extensión, se ha querido reflejar lo que supuso una época convulsa en lo político como fue la Republica y el drama de la guerra con sus bombardeos, destrucciones, jóvenes llamados al frente, etc.
Lo limitado del texto sirve para una pequeña aproximación de aquellos años, no pudiendo extenderse la narración en muchos datos, historias, documentos…rescatados de los archivos tanto estatales como del ámbito vasco. Sin embargo, se ha tratado de que nada importante quede fuera.
Esta publicación, distribuida de manera gratuita, está a disposición del público, tanto de los habitantes de Maruri, que serán los más interesados, como de cualquier persona interesada en estos temas.

Plácido Ugarte

Ir al listado alfabético

Crónica “Burdin Hesia Larrabetzu 1937-2017”

El pasado sábado 10 de junio se celebró, en Larrabetzu (Bizkaia), la ruta guiada a las posiciones del Cinturón de hierro en la zona, dentro de las Jornadas “Burdin Hesia Larrabetzu 1937-2017”. Hubo gran asistencia de visitantes que disfrutaron de una instructiva y entretenida jornada acompañada de un tiempo excelente.
El acto consistía en un paseo por algunos puntos del pueblo y de los montes cercanos. Los asistentes fueron acompañados de un guía que iba explicando cada punto de interés y se contó con la presencia de recreadores que ocuparon dichos puntos de interés, ayudaron al guía en las explicaciones e interactuaron con los visitantes. Además, toda la ruta estaba organizada a modo de visita teatralizada, haciendo sentir a los asistentes partícipes de la situación vivida en el pueblo de Larrabetzu en 1937.
Rebuscando en hemerotecas de viejas publicaciones de guerra, encontramos esta crónica al respecto:

“Por nuestro corresponsal de guerra en la zona:
Extraño suceso en el frente de Larrabetzu.

Larrabatzu, diez y media de la mañana del 10 de junio de 1937.

Todo empezó, en la plaza del pueblo, donde un teniente de la XII Brigada, las tropas que ocupan el pueblo, descubrió un extraño grupo de personas vestidos con aún más extraños atuendos. Decían ser un grupo que venía a visitar las posiciones del Cinturón de Hierro en Larrabetzu y su guía, que participaban en una ruta organizada para ello. El teniente, perplejo, llamó al sargento administrativo del Estado Mayor de la Brigada para informarle de la situación, y de la pretensión de los visitantes. Ambos, sin salir de su perplejidad, decidieron acceder a enseñar al extraño grupo el sistema defensivo en la zona, ya que estaban allí.
Junto al teniente y el sargento del Estado Mayor de la Brigada, en la misma plaza del pueblo, los raros civiles pudieron observar como eran un puesto médico, un puesto de comunicaciones del Ejército de Euzkadi y una posición de Artillería con varias piezas de las que se explicó su funcionamiento.
Tras esto, el teniente pidió al sargento que les condujera a las posiciones en el pueblo y sus cercanías para que las conocieran las personas que habían venido de visita.
En primer lugar, se encaminaron hacia un caserío en las afueras del pueblo, que cuenta en su arquitectura con un pequeño bunker adosado a la pared del mismo y un muro aspillerado que lo une con el caserío contiguo, todo ello a modo de posición defensiva. Los recibieron las tropas del Batallón Abellaneda, nacionalista vasco del PNV, que estaban allí desplegadas. Los participantes en la ruta, como ellos la llamaban, pudieron visitar la posición acompañados por los gudaris.
Más tarde, la excursión acompañada ya, por seguridad ante la cercanía del frente, por las tropas del Abellaneda, se dirigió hacia la serrería del pueblo. Es esta una nave cercana al centro del pueblo que cuenta también con un alto muro aspillerado adosado a su estructura. Un impresionante muro con dos alturas de aspilleras, que lo convierten en una sólida posición defensiva.
La comitiva partió hacia la zona ocupada por el Batallón Celta de la CNT, que compartía posiciones con la II Brigada Asturiana, posiciones que ya se situan en el monte cercano y que serían la siguiente parada. Todos juntos se pusieron en camino hacia allí.
Al acercarse el grupo a las posiciones anarquistas, por un error de identificación, se produjo tiroteo entre las dos tropas que, afortunadamente, no produjo ningún herido entre los combatientes ni entre los civiles.
Tras esta violenta toma de contacto, y tras unos gritos que identificaron a cada batallón, la situación se calmó y los participantes en la “ruta” pudieron observar y hablar con los integrantes del Batallón Celta y de la Brigada Asturiana, visitando también la posición, que consiste en una amplia galería de cemento con aspilleras que termina, en uno de sus extremos, en una posición abierta en la que se ha situado una ametralladora. A la luz de las velas, los asistentes recorrieron la galería y observaron desde donde disparan defendiéndose los combatientes, ante el ataque de los facciosos.
Tras esta última visita, todos los combatientes junto a los civiles visitantes, se encaminaron de nuevo a la plaza del pueblo. Allí, tras formar las tropas y expresar unas palabras de agradecimiento a todas las personas que habían acudido a esta cita, a esta ruta desde otro tiempo, se dio por finalizada la jornada.
Las tropas volvieron a sus posiciones para estar alertas en espera del previsible y ya inminente ataque enemigo, y los extraños visitantes volvieron a sus mundos, allá donde estuvieran.”

Sin duda un gran día en el que los recreadores pudimos disfrutar de lo que nos gusta hacer, y en el que además, lo pudimos compartir con todas las personas que se acercaron para participar en la ruta. Para Lubakikoak, un día disfrutado en la buena compañía de nuestros amigos de Frentes de Euzkadi, de Aitor Miñambres del Museo Memorial Cinturón de Hierro, de nuestros compañeros Miguel Ángel Mendoza y Juan Manuel Guerrero, de todos los demás compañeros y compañeras recreacionistas y de los miembros del Partido Comunista de Euskadi, que nos permitieron disfrutar de las piezas de artillería.

Dani García

Ir a Eventos

“Burdin Hesia Ugaon” VI. Historia Astea / VI Semana Histórica del “Cinturón de Hierro en Ugao”

Desde el próximo día 14 hasta el 18 de este mes de junio, se celebra, en Ugao-Miraballes (Bizkaia), la VI Semana Histórica del “Cinturón de Hierro en Ugao”. Un homenaje a los vecinos de la zona víctimas de la Guerra Civil; una conferencia con el título “¿Se puede ganar una guerra sin armas?” cuyo ponente será el investigador y escritor Iñaki Anasagasti; y una visita abierta a todos los asistentes a las fortificaciones del Citurón de Hierro en Ugao, serán los actos de esta edición. Además, durante la visita al cinturón de Hierro, se contará con un Museo Viviente a cargo de recreadores para que los visitantes puedan observar la vida en las trincheras, así como uniformes, armamento y pertrechos de las tropas de ambos bandos que combatieron en esta zona durante la Guerra Civil Española. Desde Lubakikoak, que estará presente en el Museo Viviente, os animamos a participar en los actos de esta Semana Histórica.

El Cinturón de Hierro era una serie de fortificaciones defensivas que rodeaban la ciudad de Bilbao, intentando protegerla del avance sublevado. En esta zona los combates se desarrollaron en junio de 1937 y, tras una dura resistencia en la zona por parte republicana, el día 17 de dicho mes el frente se derrumba. El 18 las tropas sublevadas entran en Ugao-Miraballes desalojando de las posiciones del Cinturón de Hierro a los últimos rezagados que cubren la retirada republicana.



Cartel y programa "Burdin Hesia Ugaon / Cinturón de Hierro en Ugao" 2017

Cartel y programa