Crónica “Candamo 36-37”
VIII Jornadas de Recreación Histórica

Ya son dos días desde que salimos del cuartel de Lugo para socorrer a nuestros compañeros de Oviedo, los cuales estaban sitiados por los frentes populistas, cuando llegamos a las afueras de la zona de la capital asturiana.
Mientras avanzábamos a la cabeza de la columna, un miliciano alcanzó a vernos, intentamos abatirlo, pero huyo en una bicicleta. El sargento Outerial informó al teniente, y nos ordenó avanzar en prevengan. Después de minutos avanzando, divisamos las primeras casas y hórreos, con lo que extremamos la atención. Al torcer la esquina de la primera vivienda nos empezaron a hacer fuego, tras lo que nos cubrimos detrás de un hórreo y un muro de una huerta cercana, devolviendo el fuego, mientras el resto de la columna llegaba a nuestra posición.
Tras valorar la situación entre el capitán y nuestro teniente, nos ordenaron tanto a nuestra escuadra, como a las otras avanzar para tomar la posición desde la que los marxistas nos disparaban. Avanzando en cabeza de mi sección empezamos a cubrir el avance de nuestros compañeros, una vez estábamos las escuadras desplegadas, sometimos la posición a un fuego graneado, tras lo cual, los milicianos se retiraron al ver nuestra superioridad. Ante esto tomamos rápidamente la posición y conseguimos abatir un par de los que se retiraban.
Cuando estábamos abriendo fuego, de una de las casas, salió una niña pequeña (entiendo que al desconocer a que se deberían esos ruidos que sonaban en la calle) y tras ella salió su madre, debido a la tensión del momento los soldados no se dieron cuenta y entre los cabos y el sargento Outerial, gritando ¡alto el fuego!, conseguimos que dejaran de abrir fuego, salvándolas de morir en el cruce de disparos, aunque con ello perdiéramos la oportunidad de acabar con los rojos, preferíamos eso a que murieran inocentes.
Tras mandarlas hacia nuestra retaguardia, proseguimos con el avance durante unos cuantos metros y no vimos a ningún miliciano más, pero durante este trayecto localizamos lo que a la postre era la casa que usaban como oficina del “comité de guerra´’, aunque a nuestra llegada habían procedido a quemar muchos papeles vitales para ellos. Seguimos avanzando hasta que vimos otra posición; mientras las otras escuadras nos cubrían el avance, apareció un vehículo blindado del enemigo, con lo que tuvimos que saltar a un parapeto que nos imposibilitó apoyar a nuestros compañeros, y tuvimos que ver impasibles como la ametralladora del vehículo barría a nuestros camaradas, matando a muchos de ellos.
Parecía todo perdido, pero por suerte para nosotros, la otra columna que avanzaba muy cercana a la nuestra, y en la que estaba nuestra sección de artillería, apareció y consiguió abatir del maldito vehículo.
Tras revisar el interior del blindado, recuperar la ametralladora de éste y atender a los heridos, tuvimos que desmontar el parapeto enemigo, debido a que al encontrarse entre dos edificios, y con el vehículo destruido en el medio, imposibilitaba el paso del cañón, el cual nos vendría bien más adelante ya que topamos con otro parapeto nuevamente en nuestro avance.
El parapeto se encontraba junto a una campa elevada que le protegía un lateral, y por detrás del nido de sacos, en una colina baja, un hórreo fortificado que cubría y dominaba todo el lugar.
Los milicianos que nos acompañaban, milicia que estaba formada por los Caballeros de la Coruña y mandados por un teniente de la guardia civil, subieron a la campa elevada para disparar al hórreo y así cubrirnos. Tras un intercambio de fuego con el parapeto, finalmente llegó la pieza de artillería mandada por el Sargento Zarate, que batió la posición hasta que acabó con los milicianos allí apostados.
Pero se nos presentó un problema al intentar acabar con el Hórreo, ya que al encontrarse en posición elevada, y el cañón tratarse de un modelo de tiro tenso, según nos dijo el sargento Zarate, no se le podía batir.
Mientras los sargentos hablaban con los oficiales intentando encontrar una solución, el cabo Castro (cabo de la pieza de artillería) y yo, convenimos que lo mejor que se podía hacer era proteger la pieza de artillería con un parapeto usando los sacos de la antigua posición roja, y utilizando unos troncos y piedras de un cercado cercano, haríamos una pequeña rampa para elevar el cañón.
Tras hablarlo con los sargentos y estos con los oficiales, aceptaron nuestra propuesta. El alférez Torres posicionó sus ametralladoras, los milicianos del teniente de la guardia civil se colocaron en la elevación, y entre ambas unidades batieron el hórreo, dándonos la cobertura necesaria a varios miembros (entre ellos yo) de las distintas secciones, para que desmontásemos parte del parapeto, y montáramos otro nuevo para el cañón. Esta acción provoco heridos, en mi sección resulto herido el soldado Novoa, Dios lo guarde a tan valeroso soldado y compañero, y algunos muertos más.
Tras conseguir acabar el parapeto, el soldado Varela (sirviente de la de pieza de artillería) que fue el artífice de la idea de la rampa, con la ayuda de Lendoiro (otro miembro de mi sección que había sido agregado recientemente), trajeron lo necesario para hacer la rampa.
Una vez dispuesto todo, El sargento Zarate comenzó a batir el Hórreo, a la vez que las ametralladoras cubrían nuestro avance. En la unidad de asalto avanzamos el sargento Outerial, los soldados Mendez , García, Lendoiro y yo. Una vez conseguimos llegar a la distancia de carga y tras comprobar como los milicianos del Teniente Ivan Roma habían conseguido reptar al muro del final del terraplén, esperamos a que la pieza artillera destruyera el fortín en el que se había convertido el Hórreo. Al 5 disparo, destruyó el frontal de este, lo que aprovechamos las dos secciones para tomar el fortín.
Creyendo que ya había acabado todo, descubrimos como más adelante, había otro parapeto, el cual, lo montaron mientras nos había mantenido frenados el Hórreo, dando tiempo a que fortificaran la carretera. Cabe decir que de nada les sirvió, porque aunque los militares habíamos sufrido muchas bajas dejándonos mermados, los Caballeros mantenían un buen número, y estaban con el ánimo muy alto, por lo que procedieron a atacar el baluarte, y tras un intercambio de disparos, lo tomaron.
Tanto los milicianos rojos, como los militares del regimiento de cazadores que habían seguido del lado del gobierno marxista se retiraron, sin tratar de frenarnos pero con paqueo esporádico, lo que nos puso en alerta. Ante esto el capitán ordenó que los milicianos rodearan la zona mientras nosotros avanzábamos por la carretera y ascendíamos a una loma cercana, dejando atrás a la sección de artillería, la cual tendría que localizar un camino mejor para acompañarnos, debido a la pronunciada pendiente.
Para nuestra sorpresa en cuanto asomamos la cabeza por el terraplén, empezamos a recibir un denso fuego, al que respondimos lo mejor que pudimos, dadas la condiciones de estar pocos en la cima de la loma. Durante el fuego cruzado pude observar como un capitán se dirigía a alguien en los parapetos indicándole que debían retirarse, pero al ver que no le hacían caso (aunque el oficial le apunto con su arma), se retiraron un número importante de soldados, dejando a algunos milicianos. Al ver esto e informarle a mi sargento, este ordenó un asalto que se realizó entre mi mermada sección y la 2ª. La idea era avanzar y pegarnos al terreno, y que nuestra posición en la rampa la cubrieran la sección de ametralladoras para darnos fuego de cobertura. La idea era buena pero no contamos con que los milicianos de enfrente nos dispararan con tal intensidad que solo podíamos reptar como serpientes, mientras la sección de ametralladoras montaba la posición como podían.
En este avance fue gravemente herido mi querido hermano Daniel, quien se había unido a nosotros después de que toda su sección cayera muerta tras el ataque del vehículo blindado. Pero si quería salvarlo antes tenía que acabar con esas defensas; así que empezamos a disparar y el fuego de los milicianos bajo la intensidad al tener que cubrirse, pero no en precisión, ya que provocaron varios heridos más antes de que la sección 4 del alférez Torres asaltara la posición con la cobertura de ametralladoras y fusiles.
Para nuestra sorpresa, los que consideramos que habían sido los milicianos más duros de lo que llevábamos de combates, había sido una escuadra formada íntegramente por mujeres, y que habíamos confundido con hombres debido a que junto a ellas había dos hombres, los cuales descubrimos después, que no se habían retirado, ya que si lo hubieran intentado les habríamos cazado como a conejos.
De las 10 mujeres que estaba compuesta la unidad, conseguimos capturar con vida a 4 de ellas, no sin antes una de ellas (la que más tarde supe que se llamaba Lucia, gracias a que la identificamos), forcejeara con un soldado, tratando de derribarlo y dispararle, pero por suerte para este, había más miembros de su sección que lo socorrieron y redujeron a la miliciana sin abatirla.
Una vez que se quedó media sección del 4º con las prisioneras para llevarlas a la retaguardia y custodiarlas, seguimos el avance hacia la Ermita del pueblo, topando allí la posición final. Se les dijo que se rindieran, que éramos más y con más material, pero no atendieron a razones y comenzaron a dispararnos con todo lo que tenían, haciendo lo propio nosotros. Entre el fuego de nuestras distintas secciones, la de artillería que se había conseguido reincorporar y la llegada de los Caballeros de la Coruña que aparecieron por uno de los flancos, conseguimos hacer una tenaza sobre los rojos acabando finalmente con su posición.
Habíamos conseguido tomar otro pueblo en nuestro avance hacia Oviedo, ¡¡pero a qué precio!! Tantos buenos patriotas habían caído heridos o muertos, el sargento Outerial muerto, mi hermano Daniel, Novoa y Lendoiro y yo heridos, además de muchos otros en las distintas escuadras…

Extracto del libro de Mario Souto

Mario Luque

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Candamo 36-37.
VIII Jornadas de Recreación Histórica

Frente a frente en el Nalón. La lucha por Pravia.

Los próximos 13 a 15 de septiembre se celebran las VIII Jornadas de Recreación Histórica Candamo 36-37, en Grullos, Candamo (Asturias), organizadas por el Grupo de Recración Histórica Frente del Nalón y rememorando la lucha por Pravia durante la Guerra Civil Española.

Como todos los años, las Jornadas han sido organizadas con una programación variada de actos como son dos recreaciones de combates, el museo vivo, el mercadillo de antigüedades y no menos importantes, bailes y un espectáculo de variedades ambientados en la época que estamos recreando.

Las recreaciones de combates serán “La toma del cuartel de Santa Clara” el viernes a las 20.00 horas y “La Toma de Pravia” el sábado a las 19.00 horas.

Una vez más esta cita será un gran fin de semana de Recreación Histórica de Guerra Civil Española además de unos días para recordar y homenajear, siempre desde el respeto, a todos cuantos combatieron y sufrieron la guerra en Asturias y a los compañeros de Recreaciones que nos han dejado y a los que echaremos en falta.



Crónica Candamo 36-37.
VII Jornadas de Recreación Histórica

A pesar de los ruegos de madre. A pesar de sus lágrimas y de que se aferraba a padre con todas sus fuerzas no puede evitar que se lance a la calle. Le dice para convencerla que sus compañeros se están partiendo la cara con los fascistas y que ahí está su puesto, en la barricadas, aportando su granito de arena para la revolución.
Hemos pasado unos días angustiosos sin recibir noticias de él. Encerrados en casa de mi tía Marisa que parece haberse mudado junto a la radio. Mi madre parece ausente y es la prima Estrellina quien ha tomado las riendas de la casa y se hace cargo de los guajes. De la calle sólo nos llega el sonido de disparos y explosiones.
Hoy nos ha visitado al fin padre. Se presenta sucio y cansado. Un tosco vendaje igual de sucio en una de sus manos. Trae bajo el brazo algo de comida y chocolate para los más pequeños. Revolotean como pajarillos piando a su alrededor. Mientras los mayores hablan, la Estrellina se afana en la cocina para guisar las viandas que ha traído padre. Yo me acerco silencioso a la sala para oír las nuevas que nos trae padre. A través de la puerta entreabierta lo puedo ver despanzurrado en el butacón, jugueteando con una mano con un pistolón y con un vaso de vino en la otra. Desgrana a las dos mujeres las vicisitudes de los ataques al cuartel de Simancas donde se atrincheran los fascistas. La cantidad de compañeros fallecidos y la escasez de medios con los que cuentan. No obstante es optimista y cree que pronto van a poder darles su merecido. Después de comer y una buena siesta regresa a la lucha.
De las calles nos llegan gritos de júbilo. Ya no se oyen explosiones, si disparos, pero suenan diferentes a los de otros días. Salimos al balcón y vemos pasar un tropel de gente exultante. Se ríen, se abrazan, cantan,… Los puños crispados sobre sus cabezas sobre las que ondean algunas banderas rojas y negras de la CNT. ¡Simancas ha caído!.
No existe el descanso. Ahora toca dar una patada el trasero a los facciosos que todavía resisten en Oviedo. Padre ha llegado precipitadamente, no cabe en sí de gozo y parece que va a comerse el mundo. La visita es rápida. Aseo, ropa limpia… Engulle el plato de lentejas mientras trata de contarnos que se va a Oviedo. Madre vuelve a romper a llorar y yo, coitado de mi, le digo que quiero unirme a la lucha. “Todavía eres muy joven” me dice sonriendo. Creo que un atisbo de orgullo ha brillado en sus ojos.
La normalidad, si se le puede llamar así, regresa a Gijón. Las jornadas pasan envueltas en rumores sobre lo que sucede en Oviedo. De padre no sabemos absolutamente nada.
No sé que día es. No consigo recordarlo después de tantos años como han pasado, lo que si estoy seguro que nos enteramos a principios de septiembre. Nos enteramos a través de Quico, el hermano del novio de Estrellina. Estaba allí cuando padre fallece.
Avanzan, comienza Quico, en abigarrado grupo detrás de un blindado contra las posiciones enemigas. Sobre sus cabezas silban las balas. El blindado consigue hacer brecha en las alambradas y los milicianos se lanzan aullando sobre las trincheras defendidas por guardias civiles y soldados. No pueden frenar a las milicias y optan por abandonarlas. Nuestros bravos milicianos consideran poco botín el premio y nuevamente a la carrera atacan la segunda línea de defensa que los traidores han pergeñado. A Quico se le quiebra más, si cabe, la voz. Sabemos que ahora va a vomitar la mala noticia, aquello por lo que realmente viene a visitarnos.
Cuando tan sólo han recorrido unos pocos metros las ametralladoras comienzan a tabletear. A su alrededor caen compañeros mordidos por el plomo. Entre éstos, padre. Madre se desmaya y se forma en torno a ella un pequeño revuelo. Yo no puedo articular palabra.
Quico acaba el relato confirmando que después de cuantiosas bajas han tenido que rendirse a la evidencia y retirarse. No pudieron recuperar su cadáver ni tampoco el de docenas de compañeros.
Se marcha. Va a ser una guerra muy larga y jodida.

Sergio Balchada

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Candamo 36 -37.
VII Jornadas de Recreación Histórica

Los asedios de Oviedo y Gijón.

Los próximos 14 a 16 de septiembre se celebran las VII Jornadas de Recreación Histórica Candamo 36-37, en Grullos, Candamo (Asturias), organizadas por el Grupo de Recración Histórica Frente del Nalón y rememorando los asedios de Oviedo y Gijón durante la Guerra Civil Española.

Las jornadas se han organizado con una programación variada de actos entre los que se encuentran las recreaciones de combates, el museo vivo, visitas guíadas, un concurso de modelismo, encuentro de vehículos clásicos, proyecciones, mercadillo, conferencias y verbena de época. Las Recreaciones Históricas, en esta ocasión, serán tres: la primera el viernes 14 por la tarde, en la que se recreará la sublevación de Gijón, el 20 de julio de 1936; el sábado 15 por la mañana se recreará el asalto al cuartel de Simancas, el 25 de agosto del mismo año y, como colofón, el mismo sábado por la tarde se recreará la ofensiva sobre Oviedo del 4 de septiembre también de 1936.

Unos actos muy variados, que conforman un magnífico programa para un gran fin de semana de Recreación Histórica de Guerra Civil Española.

Unos días para recordar y homenajear, siempre desde el respeto, a todos cuantos combatieron y sufrieron la guerra en Asturias.



Crónica “Candamo 36-37”
VI Jornadas de Recreación Histórica


Asturias a 22 de febrero de 1937.

Querida Madre
Ahora que la calma ha vuelto a caer sobre las hermosas montañas de Asturias aprovecho para escribirte unas líneas. ¿Estáis bien todos en casa? Dile a mis hermanos pequeños que me encuentro bien, combatiendo como un jabato por una buena causa y que pronto iré por casa a abrazarlos. Os añoro a todos y espero que pronto regresemos a Bilbao. ¿Padre ha conseguido curar sus dolores de tripa?
Aquí poco hay que contar. Ocupamos el tiempo en ejercitarnos en la instrucción, bromear con los compañeros en la taberna, pasear por el campamento y visitar a algún camarada herido mientras se recupera en el hospital.
Ayer tarde la suerte volvió a acompañarme y he conseguido salir intacto del campo de batalla. Una vez más hemos sabido, los comunistas vascos, comportarnos como verdaderos hombres y demostrar nuestra valía a los traidores fascistas. Hemos soportado lo indecible para defender para la causa leal las posiciones conquistadas en la loma de Pando y, cuando la situación se iba tornando más y más crítica, llegaron en nuestro auxilio los camaradas asturianos del Sangre de Octubre para expulsar a los fascistas definitivamente.
Nuestro batallón consiguió aproximarse a las posiciones enemigas sin que sus soldados lo advirtiesen y una vez alcanzado este objetivo nos lanzamos en furioso ataque contra los parapetos consiguiendo con nuestra bravura expulsar a los facciosos. Enseguida nos hicimos fuertes pero fue tal el ímpetu de los rebeles que nos vimos obligados a replegarnos a un último atrincheramiento donde nos hicimos fuertes y resistimos a costa de la pérdida de muchos de nuestros camaradas. Los muchachos del Sangre de Octubre consiguieron arrancar un grito unánime de júbilo cuando, con la tricolor en vanguardia, rompieron el cerco de moros y legionarios que prometía engullirnos sin remisión. Fue una jornada histórica.
Como justo premio a nuestro esfuerzo esa noche disfrutamos de un espectáculo de fama internacional a cargo del gran Rodrigo de Triana, Lauro de Odón y Luciana de Estambul y sus bailes exóticos. Fue esta actuación la que mayor expectación levantó entre los soldados del pueblo. En un extraño giro de esos que os guarda el destino, asistieron al evento algunos soldados contrarios y tal fue también su entusiasmo por las voluptuosas formas de las bailarinas, que casi convertimos aquel oasis de diversión en un campo de batalla cuando los ánimos se alteraron por conseguir el favor y las atenciones de las señoritas. Finalmente el capitán nos hizo desistir y logró enderezarnos a todos.
Madre, enseguida estaré de vuelta en casa y os llevaré algunas cosas que he conseguido para que os llevéis a la boca.
Su hijo que le quiere.


Sergio Balchada

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Candamo 36-37.
Jornadas de Recreación Histórica

El próximo fin de semana del 22 al 24 de septiembre, se celebran en Grullos, Candamo (Asturias), las Jornadas de Recreación Histórica Candamo 36-37, en su sexta edición, organizadas por el Grupo de Recreación Histórica Frente del Nalón.

Recreación Histórica, Museo Vivo, Visita Guiada al fortín de la Peña, Conferencia y Verbena, además de la feria de militaria, serán los actos programados para este año.

En esta edición, la tarde del sábado 23, se recrearán los combates acaecidos en la Batalla de Loma del Pando, durante la ofensiva republicana de febrero de 1937 en esta zona.

Al comenzar la Guerra Civil Española, Asturias quedó desde un principio afecta al régimen republicano a excepción de una pequeña porción oriental y de la ciudad de Oviedo.

Cercada en un principio, la ciudad logró resistir el cerco establecido por las tropas republicanas, hasta que fue liberada por las columnas del bando sublevado, llegadas desde Galicia, en octubre de 1936.

En febrero de 1937 llegan a suelo asturiano dos Brigadas Vascas con la misión de auxiliar a las milicias astures y doblegar Oviedo. Tras los duros combates en la Loma del Pando, la ciudad es cercada de nuevo, aunque por poco tiempo, solo hasta el contraataque de los sublevados. La ciudad ovetense permaneció del lado rebelde hasta la caída definitiva del frente norte con la derrota republicana, en octubre de 1937.




Crónica de “Candamo 36-37”
V Recreación Histórica

Batalla de Oviedo
Asturias, verano de 1936, parece que la sublevación en la provincia ha fracasado, pero el Coronel Antonio Aranda, oficial al cargo de la guarnición de Oviedo, inicialmente leal al gobierno, se une finalmente a las fuerzas sublevadas tomando la ciudad, aprovechando la escasa presencia de fuerzas leales al gobierno, el 19 de julio.
Por su parte, las milicias mineras y obreras que se habían mantenido fieles a la República se encontraban yendo a otras zonas a sofocar la sublevación, circunstancia que aprovecho Aranda, el 19 de julio para unirse definitivamente a la sublevación y tomar Oviedo sin oposición.
Tras conocerse la noticia de la sublevación de la guarnición de Oviedo, las milicias regresaron con la firme intención de sofocar la rebelión. Las tropas republicanas, que estaban formadas casi exclusivamente por milicias de obreros y mineros de los sindicatos UGT, CNT y JSU, sitiaron la ciudad desde las colinas que la rodean durante varios meses.
Oviedo se convertirá en un bastión sublevado dentro de una Asturias leal a la Republica. Pero no era la única, Gijón también quedo en manos sublevadas. Por razones estratégicas se decidió recuperar primero Gijón. Esta decisión, permitió al Coronel Aranda reforzar las defensas de Oviedo.
A primeros de octubre, tras conocerse que las tropas sublevadas procedentes de Galicia venían predispuestas a romper el cerco de Oviedo y estaban ya a escasos 40 Km de distancia, las milicias asturianas lanzaron una ofensiva final el 4 de octubre, dirigidos por el Teniente coronel Javier Linares Aranzabe. El día 12, lograron superar las defensas del perímetro de Oviedo y se entabló un combate urbano dentro de los edificios de la ciudad misma. Las escasas tropas sublevadas lograron mantener Oviedo hasta el 17 de octubre, cuando las fuerzas sublevadas procedentes de Galicia lograron romper el cerco.
A pesar de contar con mayor numero de milicianos y artillería frente a la escasa, pero mejor preparada guarnición sublevada, los milicianos no lograron recuperar Oviedo antes de la llegada de las tropas gallegas.

Candamo 2016
Por quinto año consecutivo, los compañeros de Frente del Nalón organizaron en Grullos (Candamo, Asturias) una nueva edición de las Jornadas de Recreación Histórica. Este año se celebraron dos recreaciones en las que se quería mostrar los combates disputados en Oviedo durante el verano de 1936.
Así, el viernes a la noche y el sábado a la mañana, dado el éxito de la noche anterior, los recreadores asistentes participamos en los hechos acaecidos en el ovetense cuartel de Santa Clara el 20 de julio del 36.
El comandante de Asalto Alfonso Ros Hernández reparte armas a los paisanos de izquierdas que han acudido al cuartel, ante el cariz que toma la situación en la ciudad. En un momento dado irrumpen las fuerzas rebeldes conminando a la rendición de los presentes. Ante la negativa de estos, da comienzo un tiroteo en el transcurso del cual paisanos y guardias de asalto leales a la Republica son masacrados.
El comandante Ros rinde la plaza finalmente y es convencido a que se presente a sus puertas para formalizar el hecho, ante la promesa de que se respetarán las vidas de los encerrados en el interior. Una vez estos acceden al exterior son traicionados y muertos con granadas. Ante los
cadáveres, los rebeldes dan lectura al bando de guerra.
El sábado por la tarde, se ha recreado a lo largo de las calles de San Román de Grullos en Candamo, el intento de recuperar Oviedo por parte de las milicias republicanas. Lubakikoak junto a varios amigos más, entre ellos y de nuevo, Aitor Miñambres del Museo Memorial del Cinturón de Hierro en Berango, hemos representado a las JSU. Tras un fallido asalto inicial, hemos tenido que replegarnos a unos de los flancos del asalto, mientras nuestros compañeros de armas de la CNT, acompañados de vehículos pesados, atacaban por el otro flanco a las tropas sublevadas. Los rebeldes, situados en diferentes trincheras, han mostrado una tenaz defensa dificultando el avance de las milicias, para mayor deleite del público allí congregado. En el transcurso del combate, los asistentes han podido “revivir” los hechos acontecidos en octubre de 1936 en la batalla de Oviedo. Como colofón final, el último asalto por parte de las milicias ha contado con un impresionante ataque de artillería a las defensas de Oviedo.
Una vez concluida la recreación ambos bandos se han fundido en un abrazo.
Durante todas las jornadas, el publico asistente ha podido disfrutar de los diferentes stands, que nos han permitido hacernos una idea del modo de vida en campaña durante aquellos años a través del hospital, un puesto de mando, una posición defensiva e incluso una cocina de campaña, donde se preparó el rancho de los recreadores. Como novedad, el evento ha contado con una tanqueta del futuro Museo El Cuetu (la cual se ha tenido que “maquillar” ya que este modelo no estuvo en Asturias en su día) y una hotchkiss de 1938.
Pero no todo es guerra, también hay tiempo para la vida en retaguardia con buena música y bailables en la “Noche de Coplas”, curso de baile incluido, el sábado por la noche.
Desde Lubakikoak ya estamos esperando que llegue la edición del 2017.

Ion Ibarguengoitia y Sergio Balchada

Nuestro agradecimiento por las fotografías a María Luz Carballude Mato, Mari Paz Sánchez, Nerea Villa, Gerardo Alonso, Felipe Álvarez Pereda, Gema Fernández Cerezo y al Diario La Nueva España.

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Caerán bajo la espada.

Higinio Carrocera. La lucha de un anarquista

Caerán bajo la espada
Fernando Romero
Fundación de Estudios Libertarios Anselmo Lorenzo, 2015

Higinio Carrocera (Barros 1908-Oviedo 1938), el héroe del Mazucu, fue también un revolucionario, además de uno de los mejores y más valientes oficiales del Ejército Republicano durante la Guerra Civil Española. Este aspecto de su vida, el del luchador anarquista, ha quedado en un segundo plano, oculto bajo la aureola de triunfos y victorias militares frente a las tropas franquistas. Miembro activo de la FAI y de la CNT de La Felguera desde su primera juventud, fue un luchador sindical en la fábrica de Duro Felguera, un hombre de acción y un organizador nato, con un intenso protagonismo en todos los hechos revolucionarios que se produjeron en Asturias hasta el año 1936.
Inteligente, arrojado, honrado y tolerante, todos los que le conocieron han destacado sus valores humanos y su profundo idealismo, cultivado en el centro obrero La Justicia, en donde los trabajadores de La Felguera y sus hijos, se instruyeron en los ideales de la emancipación social.
Esta es la primera biografía de Higinio Carrocera Mortera y también la historia de una de las federaciones locales más importantes de la CNT, la de La Felguera, en la que en 1934 se instauró el comunismo libertario, se abolió el dinero y se pusieron las bases de una nueva sociedad, aplastada por la II República y luego por el Fascismo.

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Crónica de “Candamo 36-37” IV Jornadas de Recreación Histórica

Nuestros bravos recreadores han escuchado una vez más la llamada de la Historia, y han cumplido con su misión de honrar a aquellos valientes que entregaron su sangre por sus ideales.
En tierras asturianas, en el municipio de Grullos, han homenajeado a los que tomaron parte en la batalla del Mazucu.
Organizado por los amigos de “Frente del Nalón” y con la colaboración de otros grupos de recreación histórica del estado, han tomado parte en esta 4ª edición de las jornadas, en las que, junto a los compañeros de “Frentes de Euzkadi”, han personificado al batallón vasco, que luchó por aquellas tierras, “Isaac Puente”.
La primera misión en la que tomaron parte nuestros bravos representantes, fue en el museo viviente, donde se mostraba a los visitantes el día a día de la vida en las trincheras, y donde también se les explicaba qué es esto de la Recreación Histórica. Todo ello dentro del máximo rigor histórico, que es lo más importante.
Una vez llegada la tarde, todos los recreadores tomaron parte en un combate en el que el batallón anarquista conquistó una posición de requetés navarros, posteriormente y tras recibir refuerzos, se produjo una heroica lucha en la que los navarros no sólo recuperaron su posición perdida, sino que lograron tomar las posiciones anarquistas.
Y tras reunirse en la plaza del pueblo, todos estos bravos recreadores se fundieron en un abrazo de confraternización.

Iban Serrano

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¿Por qué la tragedia de 1936?

¿Por qué la tragedia de 1936?Antonio Sanjuan
Mediterráneo, 1974

El autor de este libro ha hecho en la guerra de 1936 toda la campaña del Norte de España, desde Guipúzcoa hasta Asturias. A pesar de lo que ha visto, vivido y sufrido, no trata de hacer Historia; sólo pretende recoger el carácter de una época con sus crímenes y desafueros.
Esta Guerra, como las carlistas del siglo pasado, ha sido una consecuencia de la Geografía y de la Historia de España. Para muchos historiadores modernos, las causas de la guerra de 1936 han comenzado con el reinado de Fernando VII. Las guerras carlistas del siglo pasado, sus crímenes, desafueros, dictaduras militares, pronunciamientos, etc., son, a juicio del autor de este libro, una consecuencia del factor geográfico. Hay geógrafo (Juan Vilá Valentí) que al hablar de España se pregunta: ¿Europa o África?.
Este es el país de los “sin raza”. La frase es del historiador Ballesteros Gaibrois en su Historia de España. Para él y para el autor de este libro también, la mezcla de razas es la “completa negación de la raza”.
¿Qué se puede esperar de un país así?. Sencillamente, los crímenes, desafueros y militaradas que España ha sufrido desde Fernando VII hasta 1939…

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