Crónica “Guerra Civil, Arqueología y Memoria Histórica”
Zientzia Astea 2017, Vitoria-Gasteiz

Guerra Civil, Arqueología y Memoria Histórica, Zientzia Astea 2017, Vitoria-Gasteiz (Araba) - 01

Guerra Civil, Arqueología y Memoria Histórica.
Zientzia Astea 2017, Vitoria-Gasteiz (Araba)

El pasado sábado 11 de noviembre, Lubakikoak volvió a formar parte de la Zientzia Astea de la EHU-UPV en el Museo BIBAT de Vitoria-Gasteiz (Araba), al estar presente en el txoko de “Guerra Civil, Arqueologia y Memoria Histórica”, en el que se mostraba al público el conocimiento generado sobre la guerra civil española desde la ciencia arqueológica. La parte que correspondió a nuestro compañero fue la de mostrar a los asistentes tanto la indumentaria vestida, como los pertrechos y armas utilizadas por los combatientes, durante la contienda en Frente Vasco.
Desde Lubakikoak, gracias un año más al equipo arqueólogos y arqueólogas de la EHU-UPV, por el trabajo de recuperación de nuestra Historia y nuestra Memoria que realizan.

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La Casa del Salvador de Amurrio: De Reformatorio a Cuartel de Milicias

La Casa Reformatorio del Salvador fue una obra promovida por el presidente del Tribunal de Menores de Bilbao, Gabriel María de Ibarra, ante la necesidad que existía de una institución que acogiese a los menores en estado de delincuencia,corrupción o rebeldía del aspirante (Madinabeitia, 1979) de Bilbao y de Vitoria. Para ello, se procura financiar la obra acudiendo a las clases pudientes de la buena sociedad de ambas capitales de provincia, creándose para ello una especie de asociación protectora donde cada cual aporta una cantidad de dinero. Una vez rematadas las instalaciones, el capital que los socios protectores continúan donando se ocupa en el mantenimiento del reformatorio y en la manutención de sus moradores.

Colocación de la primera piedra de la Casa Reformatorio del Salvador de Amurrio en 1917

Colocación de la primera piedra de la Casa Reformatorio del Salvador de Amurrio en 1917.
Fotografía en: http://aztarna.es

Su construcción da comienzo en 1917 y tres años después abren al fin sus puertas. La dirección del mismo está a cargo de la congregación de religiosas de los Hermanos Terciarios de Nuestra Señora de los Dolores.

La impronta de carácter religioso de la institución viene marcada desde sus primeros pasos:
Su denominación es Casa Reformatorio del Salvador. Se llama Casa para denotar el calor y el afecto del hogar. Se llama Reformatorio para expresar su objeto social, o sea la reforma protectora de niños delincuentes, corrompidos o indisciplinados. Se llama del Salvador, porque es precisamente una escuela de salvación y porque sus fundadores entendieron que no podían escoger para esta empresa nombre más adecuado que un nombre de Cristo. (Madinabeitia, 1979).

El centro, una vez en marcha, será considerado uno de los más modernos y con la mejor normativa jurídica de la época, además de ser el primero en el Estado con sus características. Cuenta con una granja, huertas, talleres, una vaquería y diversas instalaciones deportivas y de recreo. También destaca por su innovación como rasgo propio que lo desvincula de los demás centros de menores: un laboratorio de psicología experimental. Además de una educación cultural, en el centro se enseña a los menores un oficio en los diferentes talleres para, una vez reformado, tengan ocasión de ganarse la vida de una forma honrada.

Milicianos del Batallón Bakunin en Amurrio

Milicianos del Batallón Bakunin en Amurrio (Araba).
Fotografía propiedad de Jacinto Pérez

La Casa-Reformatorio, llegado el año 1936, va a cambiar radicalmente sus funciones y a acoger a nuevos inquilinos: Milicianos del batallón CNT Nº 1 Bakunin.

En octubre de 1936 el batallón Bakunin es enviado al frente de Álava, concretamente al sector Amurrio-Orozko, estableciendo el cuartel en el Reformatorio de Amurrio, población cercana a las posiciones que principalmente ocuparán, hasta abril del año siguiente, en los montes Txibiarte y Sobrehayas. Ante la inminente llegada de los milicianos ácratas, los religiosos del reformatorio son reubicados en algunas casas de la población cercada de Llodio/Laudio.

El frente alavés se ha estabilizado a finales de septiembre, además de Bizkaia y un reducido pedazo de Gipuzkoa, el gobierno de José Antonio Aguirre tenía jurisdicción sobre una importante franja del norte de Araba: Dando comienzo en Arceniega continua por el límite de la provincia con Burgos para regresar más adelante a Vizcaya por Lendoño de Arriba; continua por Orduña, por la vía del ferrocarril, hasta Lezama y el cruce de Berganza (Aguirregabiria, Tabernilla; 2008).

El batallón está comandado por Isaac Olmos (Peñafiel, Valladolid) y como comandante intendente Julio Martínez “Lenin”. En sus filas cuenta con un numeroso contingente de pecadores gallegos bregados en los combates desarrollados en Gipuzkoa durante el verano. En su mayoría son vecinos de Pasaia y de villas aledañas, aunque también cuentan con algunos paisanos que llegaron a las costas vascas huyendo de Galicia.

Además de la quema de los santos de la ermita de San Prudencio de Lezama para hacer café y chocolate, los milicianos del Bakunin destrozaron la biblioteca del Reformatorio, donde se atesoraban gran número de libros de temática religioso y piadosa (Azkue, 2004).

Al poco tiempo de establecerse en Amurrio, concretamente el 13 de octubre, tuvo lugar un episodio luctuoso en el cual se vieron involucrados milicianos del batallón Bakunin. Nos referimos al asesinato de cinco guardias de asalto que habían llegado al cuartel desde Bilbao. Se trataba de los cabos Jesús Echevarría Prado, Ceferino Fernández Llamas y Domingo Monje Vázquez y los guardias Augusto Rodríguez Ruiz y José María López Pérez.

Oficialidad del Batallón Bakunin CNT nº1

Oficialidad del Batallón Bakunin CNT nº1.
Fotografía en: http://aztarna.es

Los cinco se personaron en el cuartel de El Reformatorio, presentando credenciales conforme llegaban, como Instructores de Infantería del batallón; inmediatamente son alojados en una habitación de uno de los oficiales en espera de la llegada del comandante, que estaba ausente. Llegado éste, da cuenta de la reunión que acaba de abandonar con el teniente coronel Aizpuru, a la sazón jefe del sector, donde se le ha informado de que los guardias de asalto que duermen en su habitación pertenecen a la 5ª columna y tiene órdenes superiores de ejecutarlos. Esa misma noche la oficialidad del batallón Bakunin dilucida quien será el brazo ejecutor; quien nos relata los hechos, Sebastián Mendivil, que había excusado su presencia, se entera por la mañana temprano de la suerte corrida por los guardias. Fueron paseados (Mendivil,1992).

Tras unos días, dos de las esposas de los guardias preguntan por sus maridos y se les dice que hace poco se han pasado al enemigo. La mentira piadosa no convenció a las mujeres; en Amurrio era un secreto a voces que se comentaba en las tabernas, y nada discretamente por cierto. (Aguirregabiria,Tabernilla; 2008).

A principios de febrero de 1937 reciben, los milicianos del batallón Bakunin, la visita de la reportera tolosarra Cecilia García de Guilarte en calidad de reportera del periódico CNT del Norte. Tras visitar las posiciones defendidas en Txibiarte, la reportera y su acompañante tienen tiempo de compartir, en el reformatorio, la cena con los combatientes que permanecen como reserva en el cuartel (CNT del Norte, 02/02/37).

Revista Horizontes del 25 de marzo de 1937

Revista Horizontes nº4 del 25 de marzo de 1937

Los milicianos del Bakunin también tuvieron tiempo de inaugurar el Hogar del Miliciano el 14/03/1937. Espacio para la cultura y el esparcimiento, donde milicianos y los chiquillos de Amurrio y los pueblos de alrededor pueden acudir para disfrutar de su biblioteca y de las diversas actividades y juegos que allí se organizan. La revista Horizontes se hace eco de esta inauguración en su número 4, correspondiente al 25/03/1937.

La inauguración es cubierta por el periódico CNT del Norte, hasta el cuartel acuden autoridades políticas y civiles delante de las cuales desfila el batallón, al que se acaba de hacer entrega de una bandera que los represente: en la que a pesar de destacar el rojo y negro, aparecían hermanados los colores de todas las organizaciones antifascistas. (CNT del Norte 17/03/2017). Los actos estuvieron amenizados en todo momento por la banda de música La Libertad, afecta a la CNT.

El tedio en el frente, salpicado con algún ligero paqueo e intercambio artillero, se ve roto el 24 de marzo de 1937; ese día en Bilbao el Gobierno Vasco presidido por el lehendakari José Antonio Aguirre colisiona con el sindicato anarquista. La CNT había adquirido los talleres del periódico El Noticiero Bilbaíno, dotado de unas instalaciones modernas, para editar su rotativo CNT del Norte. Los sindicalistas supieron entonces de una maniobra por parte del gobierno vasco, en connivencia con el Partido Comunista, que pretendía llevar a cabo una redistribución de los talleres de impresión con la intención de ceder, a éstos últimos, los utilizados por los anarquistas y editar así Euzkadi Roja. Y la CNT pasaría a ocupar los de El Nervión, donde la maquinaria era vieja y de mala calidad. La compra de dichas instalaciones se concreta el 23 de febrero. (Chiapuso-Aberasturi, 2009).

A pesar de ello, y valiéndose del Departamento de Hacienda, se suspenden las tiradas de varios rotativos, entre ellos El Noticiero Bilbaíno, y el 23 de marzo dotaciones de la ertzaña acceden a las instalaciones sitas en Gran Vía donde, ante la pasividad de los allí presentes, los responsables del periódico cenetista son sacados del edificio y conducidos a la Dirección General de Seguridad. En consecuencia, ante estos hechos los batallones de la CNT no permanecen ociosos y se declaran en rebeldía, consideran un atropello y una traición lo acontecido. En Amurrio Isaac Olmos, comandante del Bakunin, no da crédito a lo que ven sus ojos: fuera del cuartel de El Reformatorio, el edificio es cercado por dos batallones nacionalistas; en su interior las dos compañías que permanecen de descanso, se prestan a repeler un posible ataque ocupando ventanas y accesos con las armas a punto.

Hubo largas discusiones entre los comandantes nacionalistas y Olmos, el comandante del Bakunin, quien amenazaba con retirar del frente las dos compañías si los nacionalistas no se volvían a Bilbao. (Chiapuso-Aberasturi,2009).

Ramón Ibarrola, que combatió en el batallón nacionalista Araba, estuvo aquella jornada rodeando el cuartel de los anarquistas junto a efectivos del batallón nacionalista Gordexola (Núñez,1997):
Entonces nos ordenaron de La Muera de Orduña que estábamos en el cuartel nosotros, coger de madrugada y rodeamos el cuartel del Bakunin en Amurrio. (…). Nada, ni un tiro. Lo rodeamos todo, había un campo de fútbol al lado. Y no se si era para las 2 o las 3 de la tarde ya estábamos de vuelta en La Muera. (Entrevista a Ramón Ibarrola, 14/03/2011).

Casa Reformatorio del Salvador de Amurrio en la actualidad

Casa Reformatorio del Salvador de Amurrio (Araba) en la actualidad.
Fotografía de Sergio Balchada

Finalmente, el batallón Bakunin abandonará definitivamente las instalaciones del Reformatorio en mayo del 37, el día 12 de dicho mes releva al batallón asturiano 212 Mario en la cumbre del monte Sollube. La Casa Reformatorio del Salvador de Amurrio recuperó, tras los avatares de la contienda, su función primigenia por muchas décadas después, hasta su cierre a finales de los años 70 del siglo XX.

Sergio Balchada


Bibliografía

  • Aguirregabiria, Josu M.; Tabernilla, Guillermo. El Frente de Álava. I Parte. De la Sublevación a Vísperas de la Batalla de Villarreal. Bilbao, 2008.
  • Azkue, Koldo. Araba, oi Araba! La Lucha en Araba por la Libertad de Euskal Herria. Bilbao, 2004.
  • Chiapuso, Manuel; Jiménez de Aberasturi, Luis Mª. Los Anarquistas y la Guerra en Euskadi. San Sebastián, 2009.
  • Madinabeitia, José. El Libro de Amurrio. Diputación Foral de Álava, 2ª edición, 1979.
  • Mendivil Urquijo, Sebastián. Miliciano, Militar y Fugitivo. Memorias de un Baracaldés. Bilbao, 1992.
  • Núñez Uribe, Félix. Amurrianos Ilustres. Ayto. De Amurrio, 1997.
  • Vargas Alonso, F. Manuel. Anarquismo y Milicias de la CNT en Euskadi. Eusko Ikaskuntza, 1996.

Otras Fuentes

  • Periódico CNT del Norte.
  • Compañero Olmos. Blog elgajedeloficio.wordpress.com
  • Entrevista a Ramón Ibarrola, gudari del batallón Araba, realizada en Laudio el 14/03/2011.

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Presentación del libro “Maroño, un pueblo y un embalse”

El próximo sábado día 29 a las 18 hrs en Maroño (Ayala, Álava), Enrique Arberas presenta su nuevo trabajo de “Maroño: Un Pueblo y un Embalse”. Libro donde se recogen diversos aspectos del paisaje, la fauna, la arquitectura, la sociedad y la historia maroñotarra. Entre otros colaboradores, en este apartado dedicado a la Historia de Maroño, participa uno de los miembros de Lubakikoak Elkartea, Sergio Balchada, con un capítulo dedicado a los hechos acaecidos durante la Guerra Civil en el pueblo ayalés. Además, también aporta otro capítulo más dedicado al rodaje, en Maroño, del largometraje “Baile en el Sindicato”, dirigido por Fran Longoria y en el cual participó nuestra Asociación.



Cartel Presentación libro Maroño, un pueblo y un embalse

Cartel Presentación libro

Crónica Homenaje a Baltasar Delgado “Tarín” en Txibiarte

La tarde del pasado día 15 de julio, en el monte Txibiarte (Amurrio, Araba), se llevó a cabo un sencillo pero sentido homenaje al miliciano Baltasar Delgado “Tarín”. Precisamente fue herido en este monte en diciembre de 1936, en los ataques que finalmente conquistaron para la República los montes Txibiarte y Sobrehayas, encuadrado en el batallón UGT Nº3 “González Peña”. Una pequeña representación de Lubakikoak Elkartea participó en el evento, gracias a la invitación de los organizadores Burdin Hesia Ugaon-El Cinturon de Hierro en Miraballes y Grupo de Recreación Frentes de Euzkadi.
Iñaki García Uribe, de Burdin Hesia Ugaon-El Cinturon de Hierro en Miraballes, fue el maestro de ceremonias acompañado de la alcaldesa de Amurrio, Josune Irabien, y del miliciano, con la friolera de 104 años, Mateo Balbuena que llegó a ser teniente del batallón comunista Leandro Carro.
Después de las consabidas palabras recordando acerca del combatiente socialista y, por extensión, a todos aquellos luchadores que por la libertad lo empeñaron todo, incluso la vida, miembros de la asociación Frentes de Euzkadi y de Lubakikoak, ataviados como milicianos socialistas de entonces y recreando a una escuadra del batallón González Peña, hicieron los honores y realizaron unas salvas en honor del finado.
Al finalizar los actos, el público allí congregado pudo disfrutar de una merendola y de buena conversación. Agradecer una vez más la invitación cursada tanto por Frentes de Euzkadi como por Burdin hesia Ugaon-El Cinturon de Hierro en Miraballes. Salud!!

Sergio Balchada

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Crónica del “Erresistenzia 80 urte Monte San Pedro”

El pasado sábado 27 de mayo miembros de la asociación hemos colaborado en la puesta en valor de las trinchera excavadas por arqueólogos de la UPV-EHU, recreando a gudaris del batallón nacionalista Araba en un día cualquiera en el frente.
De la mano del arqueólogo Josu Santamarina, el numeroso público asistente fue recorriendo las diferentes trincheras y nidos de ametralladoras mientras atendía a las explicaciones de éste, en las que iba desgranando las vicisitudes de la campaña arqueológica y lo que pudo ser el día a día de sus ocupantes, según los restos que fueron apareciendo en el lugar.
Finalmente, los asistentes concluyeron la visita en el display montado por los recreadores en uno de los fortines excavado y acondicionado por los arqueólogos de la UPV-EHU. Allí, Santamarina continuó con las explicaciones y dio paso al miembro de Lubakikoak Sergio Balchada, que se dedicó a exponer a que unidad se recreaba, la indumentaria de los mismos, así como a responder a las cuestiones que les fueron surgiendo a los visitantes. Alternó dichas explicaciones con nuestro querido amigo Aitor Miñambres,director del Museo Memorial del Cinturón de Hierro de Berango, que se caracterizó como teniente del batallón Araba.
Agradecemos una vez más la colaboración de Miguel Ángel Mendoza y de Juan Manuel Guerrero, que participaron como gudaris junto a nuestros compañeros.

Sergio Balchada

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Erresistenzia: 80 urte
Monte San Pedro

En el monte San Pedro, en los terrenos de Lezama y Aloria (Araba), se están llevando a cabo una serie de excavaciones arqueológicas para ahondar en los combates bélicos que allí tuvieron lugar en la Guerra Civil. Un equipo interdisciplinar de 15 investigadores, dirigido por Xurxo Ayán y con Josu Santamarina y Sergio Escribano como co-directores (UPV-EHU), se encargan de llavar a cabo todas las tareas de este proyecto de arqueología de la Guerra Civil y socialización del patrimonio en dicho enclave.

El próximo sábado 27 se celebra una Jornada de Puertas Abiertas y en palabras del equipo que está realizando este gran trabajo:

Ahora, nos toca a nosotras y nosotros, al equipo que trabajamos en las trincheras y fortines, de lunes a viernes, de 9:00 a 18:00, responder a este acto de empoderamiento patrimonial. En ese sentido, os convocamos a tomar parte en la Jornada de Puertas Abiertas que estamos organizando para el próximo sábado, 27 de mayo, 80º aniversario de la resistencia en el monte San Pedro, en la que rendiremos cuentas. Además, el grupo de recreación Lubakikoak nos hará imaginar la vida en las trincheras, enfundándose en los hábitos de un pasado de conflicto“.

Para más información:

Cartel "Erresintenzia: 80 urte Monte San Pedro" 2017

Cartel


Ruta trincheras del monte San Pedro de Beratza.
Uzkiano (Araba)

Trincheras en San Pedro de Beratza - 01

Trincheras
San Pedro de Beratza (Araba)

San Pedro de Beratza es un monte perteneciente al municipio de Amurrio (Araba) de apenas 710 metros de altitud. El lugar fue escenario de duros combates durante la guerra civil, prueba de ello es la profusión de trincheras que lo jalonan y que sirvieron de protección con mayor o menor fortuna a requetés y milicianos. Además de atesorar las citadas trincheras San Pedro de Beratza, regala a nuestros sentidos un paisaje natural espectacular donde el valle de Arrastaria y la sierra Salvada se erigen como protagonistas indiscutibles.
Para llegar hasta las trincheras se puede partir de la cercana población de Uzkiano, tomaremos la carretera de Oiardo que pronto, a la llegada de un caserío situado junto a una laguna, deviene en pista de tierra, esta pista no la abandonaremos en todo el trayecto. Primero entre campas dejando a nuestra derecha las antenas del monte Txibiarte (697 m), para más tarde aparecer a nuestra izquierda un pinar. Aviso importante es que, en algunos tramos, el camino se vuelve impracticable sobretodo en los meses de mayores precipitaciones, debido a su continuo uso para labores agropecuarias con el trasiego de tractores y demás maquinaria agrícola. Esto se puede solventar utilizando un sendero que transcurre en la linde del pinar paralelo a la pista.
El primer grupo de trincheras que podemos visitar es claramente visible una vez nos hallemos próximos a San Pedro, puesto que en fechas recientes han sido excavadas y acondicionadas por un grupo de arqueólogos de la UPV dirigido por el arqueólogo e investigador Xurxo Ayán, en cuyo equipo trabaja Xabier Herrero, miembro de Lubakikoak.
Y decimos que es visible debido a los sacos de arpillera colocados en la trinchera a modo de parapeto, emulando a aquellos que la coronaban durante el conflicto. Cuenta también con un nido de ametralladora de hormigón sin tapa donde podemos observar las huellas de un impacto artillero que a buen seguro lo desmanteló.
Para continuar con la visita debemos dirigir nuestros pasos hacia la cima del monte, justo cuando el terreno comienza a ascender, nos encontramos con una galería en mina excavada por las milicias gubernamentales de unos 40 metros de largo para refugiarse de los ataques artilleros y aéreos, así como para guardar municiones de todo tipo. Una vez dejamos la entrada de la galería, proseguimos con la ascensión y prácticamente en la cumbre nos topamos con una nueva línea de trincheras, asimismo excavadas, que dispone de pequeños refugios para una o dos personas y varios pozos de tirador.
Desde prácticamente el comienzo de la sublevación, requetés alaveses se hacen con el dominio de las alturas del monte San Pedro, Sobrehayas y de Txibiarte, monte muy cercano al primero. En agosto de 1936, tiene lugar en Txibiarte, una primera escaramuza entre ambos bandos cuando un grupo de milicianos locales mal armados tratan de despejar dichas alturas, el asunto se tuerce desde un principio para ellos y los requetés, reforzados moralmente por esta pequeña victoria, continúan siendo los dueños de la situación.
A principios de diciembre de 1936, los republicanos atacan tratando de tomar los citados montes, este ataque se encuadra dentro de la gran ofensiva que pasaría a la posteridad como la Batalla de Villarreal. Entre el 5 y el 11 de diciembre participan en los combates batallones como el Bakunin (CNT), UGT Nº 3, Amaiur (PNV) o el Leandro Carro (PC)… Frente a ellos, requetés de la 4ª y 7º Compañías de Álava y soldados del de caballería Numancia. Al finalizar los combates el día 11, los republicanos habían conseguido afianzar posiciones avanzadas en San Pedro.
A partir de entonces serán los batallones de la 5ª Brigada los encargados de guarecer la plaza, la brigada estaba compuesta de tres batallones: Araba (PNV), Leandro Carro (PC) y Bakunin (CNT).
En mayo, el Bakunin y el Araba son sustituidos por el ugetista Jean Jaures y el Meabe I (PSE) o el Castilla (JSU), a los que se suman el ANV I y el Karl Liebknecht (PC)
Entre el 26 y el 31 de mayo de 1937 estos batallones participarán en los combates librados en el sector, por iniciativa del bando sublevado, y que a la postre conseguirán desalojar definitivamente a las tropas republicanas.
Esta ruta es un paseo apto para toda la familia que no entraña dificultad y que permite disfrutar a un tiempo de la historia y de la naturaleza.

Sergio Balchada



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Aquel verano del 36
(II parte)

Hasta el momento, en la primera parte de este artículo, hemos presentado los testimonios de combatientes, de personas implicadas con mayor o menor compromiso en los avatares politico-sociales de aquella época. Militantes que tomaron bien el pulso a los convulsos meses previos al día “D”. Sin embargo para otras personas resulta una desagradable sorpresa con la que tienen que convivir muy a su pesar.


Salvador Usategi y Santos Guinea tienen 12 y 15 años respectivamente. Ambos residen en Lezama (Araba) y, dada su edad y la ubicación del pueblo en una zona agrícola al norte de la provincia alavesa, desconocen lo que se estaba cocinando.

Santos Guinea le lleva, no obstante, ventaja a su vecino. Ya por entonces sus padres regentan, al pie de la carretera que de Amurrio conduce a Gasteiz, un establecimiento hostelero que todavía existe gestionado por la misma familia, se trata del restaurante Bideko. En él se detienen comerciantes de camino a Gasteiz, tratantes de ganado que andan por las aldeas comprando animales… en ocasiones traen noticias que de otro modo no llegarían a sus oídos.

Pues fue el 18 de… julio… ya se hablaba días antes de si iba a haber de si no iba a haber una revolución. Ya la gente mayor comentaba, bueno el que leía el periódico, aquí nos traían todos los días. Pasaba un panadero que comía aquí y solía traer El Noticiero Bilbaíno, (…). Y otro que traía era El Liberal, que era republicano. Y le solían dejar a mi padre para que leería. Le gustaba leer.
EL día 18 se hacía la fiesta ahí en un pueblo, Santa Marina; en Astobiza; un pueblo que ya no existe. Y vivía allí, en la Iglesia donde se hacía la fiesta un tío nuestro. Y yo chaval pues iba allí a… comer y así. Y tenía primos de mi edad, y ya se hablaba que había algo, revolución. Y efectivamente ya al otro día ya empezó a haber gente por Amurrio que había salido o que ya en Vitoria, o por ahí en algunas capitales los militares ya se habían sublevado.

Placa conmemorativa a Jose María Viguri y María Guadalupe

Placa conmemorativa, desaparecida en la actualidad, a Jose María Viguri y María Guadalupe.
Fotografía del autor

El día 25 milicianos ajenos al pueblo vuelan los puentes de la vía del ferrocarril para evitar el desplazamiento de los sublevados. Recuerda a dos hermanos naturales de Basauri entre los dinamiteros y que además protagonizan un episodio negro en Amurrio al “pasear” a un hombre a su hija al día siguiente de la voladura de los puentes.

Se trata de José Mª Viguri y Berganza de 46 años y su hija María Guadalupe de 12 años de edad.

Unos hermanos… que eran de Basauri que luego no se si los fusilaron porque en Amurrio mataron a un padre. Fueron a buscar a un hombre y la hija se agarró al padre y mataron a los dos. Por lo visto acabó la guerra estaban en la calle.
Pero los detuvieron y luego los fusilaron.

Muy pronto se perciben movimientos de requetés en los montes cercanos de San Pedro y Txibiarte y algunos vecinos que comulgaban con sus ideas deciden unirse a ellos. Salvador Usategi lo recuerda bien, pues el caserío de sus padres está muy cerca de Txibiarte y la curiosidad de niño lo empuja a ir a echar un vistazo:

Pues estábamos ahí en esa pieza sallando borona, bueno yo no; yo mirando como sallaban porque con 12 años. Y llegaron dos vecinos uno de abajo y otro de más arriba… y mi hermano estaba ahí…

(señala a través de la ventana)

…eran amigos y le comentaron lo que estaba pasando. Era el día 19. Y ya para entonces en los montes apareció, no se, una compañía o no se cuantos y bastantes mulos y dijeron que iban con cañones. Parece que lo veo ahora como vienen, si. Y los chicos pues tomaron una determinación, no se que hicieron pero cada uno se fue por un “lao” y se que un vecino de ahí abajo, que luego fue alcalde durante la guerra el primer año, y el chico de más allá se vino. Estaban de la iglesia “pacá” metidos en un jaro, escondidos, y alguno dijo: “joer, bah” asomaban las cabezas con miedo a… y yo pues chiquillo pues “na” y fui.

Monte Txibiarte y caseríos cercanos

Monte Txibiarte y caseríos cercanos.
Fotografía del autor

Unos días después algunos muchachos de la zona organizan una partida armada con carabinas y escopetas, suben al monte Txibiarte para tender una emboscada a los carlistas. Saben que los requetés pasan la noche en la cercana población de Uzkiano y cada mañana recorren el mismo camino para ocupar las posiciones de control y vigilancia que han establecido en Txibiarte:

Y venían 4 ó 5 requetés y venían tranquilamente hablando cuando de repente ¡pam!, un tiro y enseguida “tarratata”… tiros bastantes. Y levantaron el vuelo “pa” Lezama.
Pero… los otros se tiraron pronto… eran militares, se tiraron al suelo y les vieron como se levantaban y echaban a correr; ¡Pum!. A uno le, lo… claro se quedó allí.
(…) Dicen que los vecinos de allá oían, porque hay unas casas que están bastante cerca; oían: “Eh venís “pacá” a llevar al muerto”. Claro ellos no oían nada seguramente, ellos estaban ya… Yo me acuerdo que venía uno con dos carabinas al hombro, por ahí pasando por casa…

Salvador nos relata cómo se desarrolló aquella emboscada pero Santos Guinea añade un detalle más:

…era Aniceto Zaldegi (…) Y lo mataron, claro lo dejaron ahí los otros… los otros corrieron y lo dejaron; le llamaban “El Rojo” porque era de cutis muy colorao. Y lo dejaron allí y se conoce que no lo enterraron, lo echaron… porque un día por ahí, del pico de Txibiarte para abajo hicieron fuego y se comentó que le habían quemado allí.


Ángel Durana reside en Belandia (Bizkaia), pueblecito que pertenece al ayuntamiento de Orduña y que linda con el alavés valle de Aiara. A sus 19 años trabaja junto a sus hermanos en el caserío cuidando el rebaño de ovejas familiar. Apenas un par de años antes ha estado trabajando en Deusto y ha sido testigo de las huelgas y movilizaciones obreras, pero no creía que pudiera suceder algo tan terrible como una guerra.

Sierra Sálbada-Gorobel desde Belandia

Sierra Sálbada-Gorobel desde Belandia.
Fotografía en https://www.escapadarural.com

Empezaron a venir por allí milicianos a requisar escopetas y armas porque no había fusiles aquí.
Mientras tanto los otros allá arriba estaban, en la Peña.

(se refiere a la sierra Sálbada/Gorobel).

Ante el cariz que toman los acontecimientos, junto a su hermano Elías, ascienden a la sierra para recuperar el rebaño que, como cada verano, los pastores de la comarca suben para aprovechar los buenos pastos que ésta les ofrece.

Y fuimos el día de Santiago mi hermano Elías que es más joven y yo a ver el “ganao” que teníamos allí en la sierra . Joder! Y nos empezaron a tirar tiros y tuvimos que volver atrás y dejar el ganao y todo, allí quedó el “ganao”. El “ganao” nuestro claro, se lo llevaron los requetés, pero como tenía un hermano allí pues cogió después de… cuando llegó el invierno recogió el “ganao”.


Igualmente ajena a todo permanece nuestra última testigo Encarnación Velasco, con 15 años su vida cambia repentinamente. Su casa muy pronto permanecerá cerca de primera línea y se verá obligada a convivir con milicianos de la UGT. Ajena a la azarosa singladura de la República, Encarnación vive en la Venta de Pozoportillo (Kexaa, Aiara, Araba), una vida sencilla y de duro trabajo en el caserío. No fue hasta el 22 de julio cuando supo que su inmediato futuro.

…teníamos unos familiares aquí en Retes…

(Retes de Llanteno)

…que se hacía la Magdalena, o sea el 22 de eso. Y ya empezaron a decir que había guerra. Y fuimos a cenar, yo fui con mi madre, pues a casa de los familiares. Y entonces “Que hay guerra, que hay guerra”.
Y cuando subíamos por la zona de Lujo pues que oímos “Bum” “Bum” “Bum”. Unas bombas en el puerto Angulo o por ahí era, se oyeron aquella noche. Es lo primero que se oyó. Esto fue el día 22 de julio.

Requetés burgaleses toman el puerto de Angulo y, para evitar que por la carretera puedan circular milicianos y lleguen a sorprenderles, dinamitan un risco y la obstruyen. Tras esta experiencia no vuelven a tener noticias de la guerra y nadie viene a molestarles hasta agosto:

Venta de Pozoportillo

Venta de Pozoportillo.
Fotografía en: http://azai.host22.com/

Los primeros milicianos llegaron en agosto del 36, estábamos trillando a la parte de atrás de la casa. Estábamos limpiando la era para trillar, el 5 de agosto, entraron 3, vinieron 3… Jo, un miedo que pa que…luego tenían los fusiles con una.., o sea bayonetas brillantes que daba…
“Aquí hay guerra, aquí hay guerra”. Empezaron con eso y un miedo que pa que… Llegaron, estuvieron muy simpáticos hablando con nosotros. Eran de San Salvador del Valle; tres y después ya empezaron a venir pues mas. Luego ya se instalaron… pues esto sería ya octubre o por ahí; se instalaron ya aquí.


Testimonios anónimos que poco a poco se van perdiendo y que, como comentábamos al inicio del presente artículo, no pertenecen a grandes personalidades clave en todo el embrollo que traería el 18 de julio de 1936, pero que están imbuidos de la llaneza y, en algunos casos, de la inocencia de los que sufrieron y perdieron mucho más que los grandes nombres. La naturaleza es implacable y nuestra es la responsabilidad de recabar esta memoria para que no caiga en el olvido.

Sergio Balchada


    Entrevistas

  • Salvador Usategi entrevistado en Lezama de Álava (Araba) el 31/05/2010.
  • Santos Guinea entrevistado en Lezama de Álava (Araba) el 03/06/2010.
  • Ángel Durana entrevistado en Orozko (Bizkaia) el 28/12/2012.
  • Encarnación Velasco entrevistada en Beotegi (Araba) el 04/05/2012.

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Aquel verano del 36
(I parte)

El 17 de julio de 1936 salta la chispa, en los territorios africanos españoles, de un pronunciamiento militar que se viene rumiando desde que prácticamente ha nacido la II República y que, posiblemente debido al triunfo del Frente Popular en el mes de febrero de 1936, ha producido el temor suficiente para que los dubitativos se adhieran de una vez por todas a la conspiración y los conjurados aceleren los preparativos para asestar el golpe. El 18 de julio esa chispa salta a la península.

El gobierno republicano conoce los movimientos de muchos de los implicados pero, o bien no sabe abordar la situación con la entereza y la fuerza necesarias ya que considera que se trata de una nueva sanjurjada, o bien hace oídos sordos a quienes auguran que aquella “asonada” va muy en serio creyendo, erróneamente como hoy sabemos, que pueden aplastarla con suma facilidad.

Lejos de las altas instancias gubernamentales o de los despachos, cafés o cuarteles donde se conjura contra el gobierno, muchos ciudadanos viven ajenos a estas circunstancias. Incluso no saben del estallido de la guerra de forma inmediata, y es obvio, puesto que por aquel entonces carecían de los medios a nuestro alcance hoy día para poder mantenerse informados; además, en muchos casos, los núcleos de población rural permanecen prácticamente aislados o pobremente comunicados con los centros urbanos de mayor entidad, donde resulta más sencillo acceder a la información.

Tropas del requeté alavés en Unzá (Araba)

Tropas del requeté alavés en Unzá (Araba).
Fotografía en: Diario de Noticias de Álava

A todo esto debemos sumarle el hecho de que los vecinos de estas entidades de entorno rural están mucho menos politizados que las masas de obreros fabriles residentes en las ciudades; y por lo tanto son ajenas en gran medida a ideologías y eslóganes revolucionarios y/o políticos. Por otro lado opciones más conservadoras se constituyen como las predominantes.

Dejando a un lado manuales, biografías o ensayos que nos hablan de las grandes personalidades políticas o militares que protagonizan este período, hemos querido abordar el asunto desde la perspectiva de la gente de a pie, desde el prisma de cualquier ciudadano alejado de los focos y de los escenarios principales, y narrar lo que sucedió en su entorno los primeros días de caos e indecisiones. A través de diversas entrevistas efectuadas en los últimos años a personas que sobrevivieron a la tragedia fratricida, vamos a conocer de primera mano sus impresiones sobre los hechos desplegados ante sus ojos; cuando y como llegaron a sus oídos los ecos de la contienda; cual fue su comportamiento inicial; sus acciones,… Algunos apenas son unos niños, otros en cambio militan en alguno de los partidos o sindicatos que se oponen a los sublevados y a algunos otros les sorprende el aluvión de acontecimientos. Demos comienzo entonces.


Manuel Ibarrola, natural de Laudio (Araba), está cumpliendo el servicio militar en Santander durante aquellos días en el Regimiento Valencia Nº 21. No obstante, cuando da comienzo la guerra se encuentra en Alcalá de Henares (Madrid), siguiendo órdenes de su capitán Francisco Álvarez, donde debe recoger un caballo de éste en los cuarteles que hasta hace poco ha ocupado el Regimiento de Caballería Calatrava y transportarlo a Santander:

En Alcalá de Henares si, ya, ya en la guerra ya con todo y claro entonces yo pues me encontré solo en Madrid, no había salido de casa. La primera vez que había salido era a las fiestas del 9 de mayo en Orduña.

Su única idea es regresar a Santander, pero para ello necesita hacerse con la cebada que el equino precisa para afrontar el largo viaje en tren hacia el norte y en los cuarteles no hay quien pueda ayudarle, todo son carreras e idas y venidas.

Y fui ante un jefe de estación y claro iba de militar yo, un cuartel de intendencia buscaba yo en Madrid, fíjate para encontrar un cuartel de intendencia en Madrid… Y se portó muy bien el hombre y me dijo: “Vaya usted al palacio real en tal dirección y allí al lado del palacio real está el cuartel de eso, del Pacífico”. Y efectivamente, voy al palacio real y estaban allí dos centinelas a la entrada, (…) me dieron 20 kgs de cebada para el caballo y yo a pasarlas como Dios, pasando hambre. Y así me pasó hasta que llegué a Santander.

Una vez entregado el caballo y tras echar un vistazo a la situación, piensa que la mejor opción es solicitar un pequeño permiso y regresar a su casa a la espera del devenir de los acontecimientos. Se presenta entonces ante el capitán Francisco Álvarez:

Y yo le dije: “Oiga mi capitán si me daría permiso para ir a Castro que ahí tengo un familiar” Pues yo ya sabía que no se podía, andaba mal el asunto y me dijo: “No se, eso va a ser difícil. Yo quisiera llevarle a Burgos”. Quería que vaya yo con él a Burgos. Pero yo le insistí “Oiga mi capitán es que he pasao mal por ahí durmiendo entre paja en el tren”. Porque había que ir con el caballo. “Bueno, bueno vaya usted donde el brigada que le haga un pase”.
Me hizo el pase. ¿Y sabes que hice yo? Al llegar a eso (Castro) seguí hasta Sodupe y en Sodupe en un camión de vacas de Arbide me vine a casa.

Manuel Ibarrola con Ikurriña del Batallón Araba

Manuel Ibarrola (derecha), con la Ikurriña de la 4ª Compañía del Batallón Araba.
Fotografía del autor

Manuel desconoce que pasa con este capitán y si finalmente consigue llegar a Burgos y como es de esperar unirse a los sublevados.

Una vez a salvo en Laudio, se presenta en el cuartel de la Guardia Civil por su condición de soldado de reemplazo para ayudar en lo que sea menester, mas no requieren de sus servicios hasta nuevo aviso. Finalmente lo llaman y equipado con un Mausser y sus respectivas cartucheras, acaba integrándose en el batallón Araba de adscripción nacionalista (PNV). Para ello se dirige al palacio del marqués de Urquijo, que había sido incautado por la Junta de Defensa local.


La experiencia de Mateo Balbuena es completamente distinta. Mateo es oriundo de León y vive desde febrero del 36 en Basauri. Persona inquieta y fuertemente ideologizada que milita en el Partido Comunista desde que es un adolescente, de hecho es secretario de las JSU desde mayo del 36. Ya el 18 de julio, cuando se entera del comienzo de la sublevación, se reúne en el local del partido con los demás compañeros para intentar organizarse de cara a la situación que se avecina y que consideran adversa.

Nos reunimos la directiva y acordamos formar grupos. Grupos que no llevaban armas, si no un punto de vigilancia. La dirección me encarga a mi como secretario que organice, y yo organizo grupos de 10 hombres; a estos 10 hombres les decía: “Bueno a ver, nombrad uno que tenga la responsabilidad de yo conocerle y tener relación conmigo. Lo que haya, las directivas que tengamos que dar pues que las recibe él por parte de esta”.
(…) Unos acontecimientos de una velocidad y de una, a veces de una oscuridad total; pero bueno los acontecimientos obligaban a hacer…a tomar partido. Pero claro tenga en cuenta que nosotros ya cuando a los…antes ya habíamos asaltado fábricas para…que tenían esto…los guardias, tenían un mosquetón; había unas…carabinas (…), yo recuerdo que cogimos, en la fábrica de… en Lutxana… una especie de fusil más reducido de procedencia inglesa. Y que por cierto el grupo que yo dirigía salió uno de la fábrica de “Cementos Anda”.

No lo duda ni un instante y cuando se solicitan voluntarios para acudir a Donostia se alista. Combate duramente en el asalto del hotel María Cristina y posteriormente en el asedio a los cuarteles de Loyola. Durante los combates para rendir el María Cristina, Mateo Balbuena se aposta en el teatro Victoria Eugenia anexo al hotel:

Se conoce que ellos por algún medio pidieron parlamento,(…) y ya, yo no se quien o como; se acercó a nosotros y dijo que se habían rendido. Y al poco tiempo entré con otros, a sacarles de allí. Que por cierto en un salón, un salón de entrada, la escalera y allí aparece una enorme paellera. Cago en diez, paella! Con esto…con todo lo necesario, con todo de una paella. Y perplejidad! A ver si va a estar envenenada. Pues vamos a ver, tenía un hambre y a comer. Y aparece mientras allí uno: “Hombre, yo soy tal” y sacó unas llaves, era el llavero de la bodega y fue a traer vino.

Mateo Balbuena y milicianos del Leandro Carro

Mateo Balbuena (izquierda), junto a otros milicianos del Batallón Leandro Carro.
Fotografía en: http://guerraenlauniversidad.
blogspot.com.es/

Después de la pitanza, exhaustos y con los rebeldes en retirada, deciden descansar para retomar la lucha con renovadas fuerzas:

Nos llevan a dormir al Casino; dormimos junto a cadáveres de facciosos, tanto guardias civiles como soldados.

Una vez los cuarteles de Loyola caen en manos leales a la República, Mateo regresa a Bilbao con lo puesto, cansado y con la ropa sucia y rota. No tiene ni un céntimo para tomar un tranvía que le pueda dejar en Basauri, donde tiene el domicilio. El revisor lo observa, Mateo duda si subirse o no pero acaba tomando asiento. El revisor se aproxima y sonriendo le dice: “No se preocupe, para los combatientes es gratis”. Todavía se emociona al recodar la anécdota.

Después ejercerá de teniente en el batallón comunista Leandro Carro, y una vez caído el frente norte continuará combatiendo en la 65ª Brigada de Carabineros.


Félix Padín no se queda atrás. Desde bien joven está afiliado a la CNT junto a sus hermanos, es uno de sus miembros más activos y concienciados; y como es de esperar, es consciente de que un pronunciamiento de los sectores más reaccionarios de la sociedad es cuestión de tiempo. Es testigo de primera mano de la táctica de Falange Española, la de crear alboroto y desasosiego en las calles bilbainas a base de algaradas y pistoleros contra miembros de la CNT. Actúan fundamentalmente en los barrios obreros de San Francisco y Las Cortes.

Vimos cuando ya salió la Falange el plan que traían. Porque por allí por Bilbao por la calle de Las Cortes; San Francisco, por allí; venían pistola en mano y armaban unos alborotos…
Y en la CNT pues entre 4 nos formamos un grupo… Porque cuando salías a vender el periódico; que solíamos salir nosotros a vender el periódico, te juntabas con ellos y ellos venían con pistoleros a provocar. Pues nosotros tuvimos que hacer una cosa parecida. Iba un compañero vendiendo el periódico y nosotros 3 detrás pues protegiéndolo por si acaso estos daban.

Llega el día de la sublevación, el local del sindicato es un hervidero de afiliados entre los que se encuentra Padín, porque allí disponen de una radio a través de la que se van enterando de los acontecimientos.

Junto con unos compañeros se dirigen a su casa y hacen acopio armas que han ido escondiendo en el alero del tejado, por si llega la fatídica fecha que están viviendo en esos momentos.

Y ya sacamos todo eso y fuimos al sindicato y el primer día nos dedicamos a recorrer Bilbao a ver lo que pasaba; porque ese día pues salió todo Bilbao; una manifestación pidiendo armas. Salió en Bilbao una cosa que… digno de ver era eso. Allí no había ideas, ni había banderas ni había más que un pueblo que pedía armas.

No obstante, su grupo se une a quienes previsoramente rodean los cuarteles de Garellano, donde se acuartela el Batallón de Montaña Nº 6. Más tarde consideran que allí no es necesario su concierto y deciden recorrer las armerías de la ciudad para requisar todo el armamento posible, incluso toman una camioneta para dirigirse al almacén de dinamita de Galdakao (Bizkaia):

…nos salió la guardia civil y se enfrentó a nosotros. Nosotros íbamos 4 y ellos estaban 4 ó 5; se enfrentaron a nosotros y dijeron que si queríamos dinamita teníamos que pasar por el cadáver de ellos. Y nosotros nos volvimos, recuerdo que fuimos al gobierno civil; nos presentamos allí, nos dieron unos papeles. Y volvimos a la fábrica y cargamos la furgoneta de dinamita sin tropiezos ya.

Félix Padín, retrato

Félix Padín en un retrato anterior al conflicto.
Fotografía de I. Gorriti.
Fotografía en: http://mugalari.info/

El día 20 de julio, el mismo grupo de compañeros enfila la carretera que les lleva a Otxandio (Bizkaia), población cercana a la capital alavesa en donde saben que han triunfado sin resistencia los militares rebeldes. Pretenden recabar toda la información posible, enterarse por donde se mueven los insurrectos y calibrar las fuerzas de las que disponen.

Junto al ayuntamiento conversan con algunos milicianos socialistas y comunistas, éstos creen que los militares pronto intentarán entrar en la villa, por lo que les piden que se queden ya que disponen de pocos hombres y mal armados.

Y nosotros dijimos “Mira nosotros bajamos a Bilbao, vamos al sindicato y pedimos voluntarios y en cuanto estén los voluntarios y nos pongan coches para venir, venimos”.
Y así fue, fuimos al sindicato… dijeron que querían que no nos marcharíamos pero ya se convencieron. Nos juntamos unos 30 y tantos; entre ellos me parece 4 ó 5 compañeras. Y llegamos a Ochandiano pues por la mañana del 21. Y luego hacia el mediodía llegó la columna de Ochandiano; y en esa venían guardias de asalto, venían militares, venía una agrupación de la UGT, otra de… comunista y luego venían algunos otros compañeros nuestros que ya nos juntamos allí unos 70 y tantos. En cada agrupación de eso estaríamos esa cantidad de hombres.

Sonríe al recordar una anécdota que les acontece camino de Otxandio; durante el trayecto alguien exclama que no portan bandera alguna que los identifique como milicianos de la CNT.

…Uno sacó allí un; no se si era un pañuelo, rojo y lo puso. Y dice “pues falta lo negro”, y dice una compañera, “Pues lo negro lo pongo yo” y hace así por el traje…

(imita como si se metiera la mano por debajo de una falda)

…y las puso allí.

(obviamente se refiere a las bragas).

Las risas y las chanzas duran poco. Al día siguiente presencia horrorizado la masacre producida por el bombardeo perpetrado por dos aviones Breguet XIX que han despegado de Logroño, la dantesca escena que queda luego de esta acción nunca se borró de entre sus recuerdos.

Al otro día recuerdo yo que llevaba una cajita así pequeña…

(con las manos simula una caja como para un niño de muy corta edad)

…un niño así llevaba yo al cementerio…y lloraba, lloraba y decía “Esta gente no tiene perdón”.

La guerra fue transcurriendo y Félix Padín pasa por los batallones anarquistas Durruti e Isaac Puente, después llegaron la cárcel y los campos de concentración.

Sergio Balchada


    Entrevistas

  • Manuel Ibarrola, entrevistado en Laudio (Araba) el 14/03/2011.
  • Mateo Balbuena, entrevistado en Lezama de Álava (Araba) el 03/06/2010.
  • Félix Padín, entrevistado en Miranda de Ebro (Burgos) el 07/07/2011.

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“San Pedro 1936-1937”. Arqueología de la guerra civil española
Zientzia Astea 2016, Vitoria-Gasteiz y Uzkiano

Desde el pasado jueves día 3 y hasta el domingo día 6 de noviembre, Lubakikoak tuvo el gusto de participar en la Zientzia Astea (Semana de la Ciencia) que se celebró en el Museo BIBAT de Vitoria-Gasteiz, invitados un año más por Xurxo Ayán y Josu Santamarina arqueológos de la UPV.
Los citados arqueólogos han estado durante las últimas semanas dirigiendo una excavación en el monte San Pedro, donde en mayo de 1937 tuvieron lugar intensos combates para arrebatar el nombrado monte a las fuerzas republicanas asentadas en el lugar desde diciembre del 36; por ello, en el BIBAT han mostrado a los numerosos visitantes que se han acercado los objetos hallados en la excavación, así como también aquella documentación relacionada con las trincheras y los batallones que las guarnecieron.
Al mismo tiempo, varios miembros de Lubakikoak caracterizados como milicianos del batallón CNT Nº 1 Bakunin hicieron las delicias, sobre todo de los más pequeños, explicándoles los objetos y ropas con los que iban ataviados, así como también aclarando y explicando quienes fueron los combatientes del batallón anarquista.
A l mismo tiempo, el sábado día 5 había programada una visita guíada a las posiciones que se están excavando y recuperando en el Monte San Pedro. La jornada contaría con una recreación de la vida en las trincheras a cargo de nuestra Asociación junto nuestros amigos Juan Manuel, Miguel Ángel, contando además con la presencia de la reportera del periódico anarquista CNT del Norte, Cecilia García de Guilarte, en una de sus históricas visitas a las posiciones que ocupaban los batallones de la CNT en el frente, encarnada por otra amiga, Mertxe Hernández. La mañana estuvo impracticable, pues llovía demasiado para poder desarrollar la actividad programada. Aún así, y utilizando la bolera y el txoko del pueblo de Uzkiano, que amablemente nos cedieron los vecinos, los visitantes pudieron escuchar a Josu Santamarina, que les explicó la situación en dicho sector del Frente de Álava, así como la disposición de las posiciones y los avances y hallazgos realizados. También pudieron realizar una rápida visita a las trincheras y observar, de nuestra mano, la indumentaria, armamento y diversos objetos de las personas que estuvieron viviendo y combatiendo en estas trincheras, con la presencia de los milicianos del Bakunin y de la reportera libertaria en la bolera de Uzkiano.
El plato fuerte llegó la tarde del domingo en Amurrio. En el antiguo reformatorio (El Refor) de la villa, hoy utilizado para diversas y muy diferentes actividades, Josu Santamarina expuso a los asistentes los resultados y conclusiones sobre sus trabajo en San Pedro, a continuación tomó la palabra Xurxo Ayán, que continuó con las explicaciones y desgranando los nuevos proyectos pensados para ejecutar en San Pedro al calor de las excavaciones.
Seguidamente, nuestro compañero Sergio Balchada impartió una charla donde dio cuenta del paso del batallón Bakunin por la villa, precisamente el Refor fue el cuartel de dicho batallón, y las vicisitudes del mismo hasta su rendición en Santoña.
El colofón lo puso la proyección del largometraje Baile en el Sindicato, película rodada casi íntegramente en el cercano valle de Ayala/Aiara. Dirigida por Fran Longoria y con guión de Sergio Balchada, el film nos traslada al invierno del 36-37, cuando un batallón anarquista llega a un pequeño pueblo muy cerca del frente. Esta casa tuvo ocasión de participar en los rodajes encarnando a milicianos y requetés. Os dejamos el trailer: https://www.youtube.com/watch?v=gfwS-nhd0-4.
Por último, que no menos importante, queremos dar las gracias por todo su trabajo y su esfuerzo a los amigos del proyecto arqueológico San Pedro 1936-1937 y de Arqueología de la Guerra Civil Española.

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