Crónica “Burdin Hesia Ugaon” VI. Historia Astea /
VI Semana Histórica “Cinturón de Hierro en Ugao”

2º año del glorioso movimiento, después de la victoriosa ruptura del Cinturón de Hierro por parte de nuestros compañeros del tercio, nos dirigimos a la toma del pueblo de Miravalles, donde nos han informado los baserritarras cercanos, se encuentra un batallón guipuzcoano, el “Loyola”.
Después de entrar en el pueblo y encontrarlo libre de tropas enemigas y con la población huida al ser zona de combate, decidimos ir hacia el monte, donde intuimos que podrían encontrarse los gudaris. Siguiendo las indicaciones del teniente y con el cristoforo con nosotros, emprendimos el ascenso dispuestos a luchar hasta el fin, cuando de repente oímos una fuerte explosión, en ese momento nos paramos pensando que podría ser nuestra artillería o alguna granada; al ver que no seguían otras explosiones a la anterior, proseguimos la marcha, empezamos a oír voces y una discusión y fuimos subiendo lentamente, para cogerlos por sorpresa.
De repente oímos una 2ª explosión y a la orden del teniente, asaltamos la posición, los dos gudaris que discutían huyeron, perseguidos de cerca de dos compañeros mientras que el resto nos quedábamos rodeados de una gente extraña que se encontraba allí. Por lo que pudimos saber, se trataban de “turistas”, y que era una cosa “normal” subir al monte en fin…, el caso es que nos presentamos explicándoles quienes éramos y como nos vestíamos (cara a que cuando bajaran, supieran a quien tenían en frente y saber que estaban a salvo).
Mientras ocurría todo esto, interrogué a dos mujeres que se hallaban con el grupo y pude saber que toda esta congregación comenzó su viaje en el pueblo, donde les pusieron al cargo de la situación (la caída de Bilbao) y que no se asustaran por si oían alguna explosión, de repente sonó una sirena antiaérea y, junto a un grupo de lugareñas, se fueron del pueblo para evitar el ataque aéreo. Entonces subieron al monte buscando la protección del bosque y fue cuando dieron con el bunker, momento en el cual oyeron la fuerte explosión que nosotros también alcanzamos a oír mientras subíamos; de una zona cercana, les salieron al paso dos gudaris (al parecer zapadores), tosiendo y discutiendo sobre que si se había pasado con la carga de dinamita a la hora de hacer una construcción. Como es normal, estos como nosotros después, se sorprendieron de ese gentío y hasta les quisieron hacer trabajar, para poder frenar nuestro imparable avance por las vascongadas!!!, pero al enseñarles otra explosión atacamos, abortando sus intentos y poniéndolos en fuga.
El teniente, decidió seguirles la pista por otro camino, como preocupación mandamos a Garmendia a que explorase la zona y así evitar posibles emboscadas, este nos informó que vio otra vez a ese grupo tan pintoresco de gente en otro bunker junto con un par de gudaris.
Les estuvo espiando y pudo averiguar sus técnicas de construcción de bunkers y del armamento que tenían, después de las explicaciones se fueron hacia otro bunker por lo que pudo oír y volvió a nuestra zona a informarnos. Con toda esa información que teníamos, nos preparamos para asaltarles con granadas y tomarles la posición, así que avanzamos por una trinchera que parecía haber sido abandonada recientemente y nos acercamos al máximo.
Al oír tiros y creyendo que nos habían visto atacamos con granadas de mano, pero de repente nos increparon que porque atacábamos por ese lado!!! Habrase visto, decirnos el enemigo por donde atacar!!! Después de un poco de discusión, el teniente les indicó que debían girar el bunker hacia nuestra zona o no los atacaríamos hasta que lo hicieran. Ante nuestra negativa a atacar en ese momento, nos dijeron para jugárnosla a una partida de mus y accedimos, a sabiendas de que los compañeros Daniel y Zenekorta eran los campeones de su pueblo y en varios cercanos.
Según nos comentaron estos gudaris, en el pueblo se iba a proceder a una triste acción, la evacuación de los niños hacia Inglaterra para impedir que caigan en nuestras manos…como si no les fuésemos a educar en los buenos y cristianos valores!!!
Al final nos juntamos tanto nosotros como los gudaris y nos despedimos de los turistas… también decidimos proseguir con nuestro avance más tarde.

Mario Luque

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Crónica del Homenaje a los gudaris guipuzcoanos enterrados en Gernika

El pasado día 17 de junio se celebro un acto de homenaje organizado por la Diputación Foral de Gipuzkoa a los 82 gudaris guipuzcoanos enterrados en la fosa común del cementerio de Zallo de Gernika-Lumo.
El acto ha reunido a 300 personas en el cementerio de Gernika-Lumo, entre las que se encontraban Markel Olano, Diputado foral de Gipuzkoa, han tomado la palabra también el diputado general de Bizkaia, Unai Rementeria, y el alcalde de Gernika-Lumo, José María Gorroño, el presidente de Sabino Arana Fundazioa, Juan Mari Atutxa entre otras autoridades.
Las investigaciones han determinado que la mayoría de gudaris pertenecían a los batallones Loiola, Amaiur, Itxarkundia y Saseta, cuyo origen estaba en Gipuzkoa. Tras la toma de Irún y la conquista del resto del territorio por los franquistas, establecieron sus cuarteles en Gernika-Lumo. Los cuatro batallones pertenecían a EAJ/PNV. Durante la contienda fueron enterrados varios de ellos en diferentes nichos en el cementerio de Gernika. No obstante, en la misma fosa también hay gudaris de otros batallones, así como de otras filiaciones políticas (CNT, EAE/ANV y ELA/STV).
En 1947, el alcalde de entonces ordenó desenterrarlos y que fuesen expulsados del cementerio, el empleado del cementerio Julián Elorrieta, sin embargo, desobedeció la orden y los enterró en una fosa común dentro del cementerio permaneciendo en el anonimato desde entonces. Finalmente, La investigación iniciada en el año 1995 por los compañeros de Gernikazarra Historia Taldea permitió localizar los restos permitiendo realizar un merecido homenaje 80 años mas tarde.
Cómo ya se ha citado, son 82 los gudaris enterrados en dicha fosa común, en su mayoría guipuzcoanos, provenientes de 28 localidades del territorio: Antzuola, Aretxabaleta, Arrasate, Bergara, Eskoriatza, Oñati, Eibar, Elgoibar, Deba, Soraluze, Azkoitia, Azpeitia, Zestoa, Getaria, Zarautz, Zumaia, Legazpi, Urretxu, Zumarraga, Donostia, Gabiria, Errenteria, Pasaia, Astigarraga, Andoain, Hernani, Usurbil y Hondarribia.
En el homenaje, también han participado una sección de gudaris de Euzko Gudarostea representados por los grupos de Recreación Frentes de Euzkadi, Museo Cinturón de Hierro de Berango y Lubakikoak.

Ion Ibarguengoitia

Fotografías de Mauro Saravia


    Fuente

  • Gernikazarra Historia Taldea.

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Maruri-Jatabe
memoria histórica / memoria historikoa 1937-2017

Maruri-Jatabe memoria histórica / memoria historikoa 1937-2017
Plácido Ugarte
Maruri-Jatabeko Udala, 2017

Para conmemorar el 80 aniversario de la Guerra Civil en Maruri-jatabe, el Ayuntamiento ha organizado una serie de actividades entre las que se han encontrado la señalización y visita guiada a los restos de la contienda, una recreación de época, exposición de materiales…y la edición de un folleto explicativo de lo que supuso la república y la guerra en el municipio.
Mediante esta publicación se ha querido rescatar una parte de la historia de los y las maruritarras. Historia prácticamente caída en el olvido pese a que Maruri-Jatabe tuvo el triste honor de ser frente de combate durante casi un mes. Como relata su párroco en un informe redactado tras la ocupación franquista: “…el 8 de mayo del presente año (1937) llegaron las tropas rojas que acudían a reforzar los puestos del monte Jata y establecieron en el pueblo el centro militar de sus operaciones con gran cantidad de material guerrero.” A la batalla del Jata que se dejó sentir en el pueblo entre el 12 y el 19 de mayo de 1937, vino a posteriori ser frente estabilizado entre los dos ejércitos hasta el 14 de junio, quedando entre ambos fuegos. Prueba de ello es la aparición de Maruri o San Lorenzo de Maruri, que de las dos formas se le denomina, en abundantes partes de guerra tanto del bando faccioso, Flechas negras italianas, como en los del Ejercito de Euzkadi: 9ª Brigada vasca, Brigadas santanderinas, Batallones Octubre, Bakunin, Saseta…
En este folleto, limitado en extensión, se ha querido reflejar lo que supuso una época convulsa en lo político como fue la Republica y el drama de la guerra con sus bombardeos, destrucciones, jóvenes llamados al frente, etc.
Lo limitado del texto sirve para una pequeña aproximación de aquellos años, no pudiendo extenderse la narración en muchos datos, historias, documentos…rescatados de los archivos tanto estatales como del ámbito vasco. Sin embargo, se ha tratado de que nada importante quede fuera.
Esta publicación, distribuida de manera gratuita, está a disposición del público, tanto de los habitantes de Maruri, que serán los más interesados, como de cualquier persona interesada en estos temas.

Plácido Ugarte

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Crónica “Burdin Hesia Larrabetzu 1937-2017”

El pasado sábado 10 de junio se celebró, en Larrabetzu (Bizkaia), la ruta guiada a las posiciones del Cinturón de hierro en la zona, dentro de las Jornadas “Burdin Hesia Larrabetzu 1937-2017”. Hubo gran asistencia de visitantes que disfrutaron de una instructiva y entretenida jornada acompañada de un tiempo excelente.
El acto consistía en un paseo por algunos puntos del pueblo y de los montes cercanos. Los asistentes fueron acompañados de un guía que iba explicando cada punto de interés y se contó con la presencia de recreadores que ocuparon dichos puntos de interés, ayudaron al guía en las explicaciones e interactuaron con los visitantes. Además, toda la ruta estaba organizada a modo de visita teatralizada, haciendo sentir a los asistentes partícipes de la situación vivida en el pueblo de Larrabetzu en 1937.
Rebuscando en hemerotecas de viejas publicaciones de guerra, encontramos esta crónica al respecto:

“Por nuestro corresponsal de guerra en la zona:
Extraño suceso en el frente de Larrabetzu.

Larrabatzu, diez y media de la mañana del 10 de junio de 1937.

Todo empezó, en la plaza del pueblo, donde un teniente de la XII Brigada, las tropas que ocupan el pueblo, descubrió un extraño grupo de personas vestidos con aún más extraños atuendos. Decían ser un grupo que venía a visitar las posiciones del Cinturón de Hierro en Larrabetzu y su guía, que participaban en una ruta organizada para ello. El teniente, perplejo, llamó al sargento administrativo del Estado Mayor de la Brigada para informarle de la situación, y de la pretensión de los visitantes. Ambos, sin salir de su perplejidad, decidieron acceder a enseñar al extraño grupo el sistema defensivo en la zona, ya que estaban allí.
Junto al teniente y el sargento del Estado Mayor de la Brigada, en la misma plaza del pueblo, los raros civiles pudieron observar como eran un puesto médico, un puesto de comunicaciones del Ejército de Euzkadi y una posición de Artillería con varias piezas de las que se explicó su funcionamiento.
Tras esto, el teniente pidió al sargento que les condujera a las posiciones en el pueblo y sus cercanías para que las conocieran las personas que habían venido de visita.
En primer lugar, se encaminaron hacia un caserío en las afueras del pueblo, que cuenta en su arquitectura con un pequeño bunker adosado a la pared del mismo y un muro aspillerado que lo une con el caserío contiguo, todo ello a modo de posición defensiva. Los recibieron las tropas del Batallón Abellaneda, nacionalista vasco del PNV, que estaban allí desplegadas. Los participantes en la ruta, como ellos la llamaban, pudieron visitar la posición acompañados por los gudaris.
Más tarde, la excursión acompañada ya, por seguridad ante la cercanía del frente, por las tropas del Abellaneda, se dirigió hacia la serrería del pueblo. Es esta una nave cercana al centro del pueblo que cuenta también con un alto muro aspillerado adosado a su estructura. Un impresionante muro con dos alturas de aspilleras, que lo convierten en una sólida posición defensiva.
La comitiva partió hacia la zona ocupada por el Batallón Celta de la CNT, que compartía posiciones con la II Brigada Asturiana, posiciones que ya se situan en el monte cercano y que serían la siguiente parada. Todos juntos se pusieron en camino hacia allí.
Al acercarse el grupo a las posiciones anarquistas, por un error de identificación, se produjo tiroteo entre las dos tropas que, afortunadamente, no produjo ningún herido entre los combatientes ni entre los civiles.
Tras esta violenta toma de contacto, y tras unos gritos que identificaron a cada batallón, la situación se calmó y los participantes en la “ruta” pudieron observar y hablar con los integrantes del Batallón Celta y de la Brigada Asturiana, visitando también la posición, que consiste en una amplia galería de cemento con aspilleras que termina, en uno de sus extremos, en una posición abierta en la que se ha situado una ametralladora. A la luz de las velas, los asistentes recorrieron la galería y observaron desde donde disparan defendiéndose los combatientes, ante el ataque de los facciosos.
Tras esta última visita, todos los combatientes junto a los civiles visitantes, se encaminaron de nuevo a la plaza del pueblo. Allí, tras formar las tropas y expresar unas palabras de agradecimiento a todas las personas que habían acudido a esta cita, a esta ruta desde otro tiempo, se dio por finalizada la jornada.
Las tropas volvieron a sus posiciones para estar alertas en espera del previsible y ya inminente ataque enemigo, y los extraños visitantes volvieron a sus mundos, allá donde estuvieran.”

Sin duda un gran día en el que los recreadores pudimos disfrutar de lo que nos gusta hacer, y en el que además, lo pudimos compartir con todas las personas que se acercaron para participar en la ruta. Para Lubakikoak, un día disfrutado en la buena compañía de nuestros amigos de Frentes de Euzkadi, de Aitor Miñambres del Museo Memorial Cinturón de Hierro, de nuestros compañeros Miguel Ángel Mendoza y Juan Manuel Guerrero, de todos los demás compañeros y compañeras recreacionistas y de los miembros del Partido Comunista de Euskadi, que nos permitieron disfrutar de las piezas de artillería.

Dani García

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Recuérdalo tú y recuérdalo a otros.

Historia oral de la guerra civil española

Recuérdalo tú y recuérdalo a otros
Ronald Fraser
Crítica, 2016

Recuérdalo tú y recuérdalo a otros,
cuando asqueados de la bajeza humana,
cuando iracundos de la dureza humana:
este hombre solo, este acto solo, esta fe sola.
Recuérdalo tú y recuérdalo a otros.
(Luis Cernuda, “1936”, Desolación de la Quimera)
“Cuando ya en la historia de la guerra civil española parecía que todo estaba ya dicho y escrito, el hispanista inglés Ronald Fraser recupera de la memoria popular una visión enteramente renovada: la de las gentes comunes que lucharon en uno y otro bando o que, simplemente, sufrieron las consecuencias del conflicto. Este libro debería significar el fin de una etapa en los estudios sobre la guerra civil española -la de la historia política y militar- y el inicio de otra -la de la historia social-. En él descubrimos que es mucho lo que nos queda por conocer, y mucho lo que conviene no olvidar.” (Josep Fontana).
Hace más de cuarenta años se publicó por primera vez este libro que ofrece una narración distinta de la guerra civil española. Hasta entonces habíamos dispuesto de memorias personales, testimonios y recuerdos, por un lado, y obras de erudición y ensayos académicos, por otro, que, en su inmensa mayoría, estudiaban el conflicto desde la historia política y militar. El libro de Fraser brinda el “testimonio colectivo” de quienes participaron en la contienda o la sufrieron en sus carnes. Para el autor, lo que hacía sobresalir a su libro de entre la enorme riqueza bibliográfica a que ha dado lugar la guerra civil española, era su carácter subjetivo, la recreación de un ambiente, de un clima, de una memoria personal no siempre coincidente con la “verdad” histórica, pero que nos acercaba a la “realidad” del conflicto con una viveza estremecedora. Esa aproximación dotaba al libro de una fuerza y un frescor que se mantienen intactos más de cuarenta años después, cuando tantos otros libros sobre la guerra civil nos parecen irremediablemente condenados al olvido.

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Crónica del “Erresistenzia 80 urte Monte San Pedro”

El pasado sábado 27 de mayo miembros de la asociación hemos colaborado en la puesta en valor de las trinchera excavadas por arqueólogos de la UPV-EHU, recreando a gudaris del batallón nacionalista Araba en un día cualquiera en el frente.
De la mano del arqueólogo Josu Santamarina, el numeroso público asistente fue recorriendo las diferentes trincheras y nidos de ametralladoras mientras atendía a las explicaciones de éste, en las que iba desgranando las vicisitudes de la campaña arqueológica y lo que pudo ser el día a día de sus ocupantes, según los restos que fueron apareciendo en el lugar.
Finalmente, los asistentes concluyeron la visita en el display montado por los recreadores en uno de los fortines excavado y acondicionado por los arqueólogos de la UPV-EHU. Allí, Santamarina continuó con las explicaciones y dio paso al miembro de Lubakikoak Sergio Balchada, que se dedicó a exponer a que unidad se recreaba, la indumentaria de los mismos, así como a responder a las cuestiones que les fueron surgiendo a los visitantes. Alternó dichas explicaciones con nuestro querido amigo Aitor Miñambres,director del Museo Memorial del Cinturón de Hierro de Berango, que se caracterizó como teniente del batallón Araba.
Agradecemos una vez más la colaboración de Miguel Ángel Mendoza y de Juan Manuel Guerrero, que participaron como gudaris junto a nuestros compañeros.

Sergio Balchada

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Crónica del “Jata Batailaren 80 Urteurrena / 80 Aniversario Batalla del Jata”

Mayo del 37, Maruri Jatabe, la familia Ugarte ha decidido marchar a Bilbao. Llevamos casi un año de guerra y cada vez está más cerca. Bermeo está ya en manos del ejército sublevado y desde Sollube han empezado a bombardear Jata. Es inevitable, en unos de estos días, pasaran por Maruri desde donde se ve caer las bombas en Jata. Las tropas vascas con el apoyo de santanderinos tratan de frenar el avance de los italianos…
Los vecinos y las vecinas que todavía no se han decidido a marchar, se han reunido en la plaza de la iglesia con el alcalde y varios concejales para resolver las mejores opciones posibles. Algunos vecinos increpan al alcalde para que rinda ya el pueblo, otros piden ayuda para ir a Bilbao. Mientras, varios gudaris y santanderinos corren por el pueblo buscando un buen sitio desde donde cubrirse mientras siguen cayendo las bombas.
En mitad de todo el jaleo, irrumpen repentinamente varios soldados italianos y nacionales en la plaza dando inicio a una breve escaramuza con los gudaris y los santanderinos allí presentes que acaban retirándose a la Línea Inglesa. Una vez finalizada la refriega, apareció un italiano despistado preguntando si aquel pueblo era Lemoiz, el alcalde le reveló que aquel pueblo era Maruri Jatabe.
Durante el fin de semana del 19 al 21 de mayo se celebro el 80 aniversario de la Batalla del Jata acontecida entre el 12 de mayo y el 14 de junio de 1937. Tras la conquista de Sollube en los días previos, el siguiente objetivo era Jata siguiendo la carretera de la costa hacia Bilbao.
Durante todos estos días, se sucedieron diferentes combates a lo largo de los montes. La geografía de esta zona, está caracterizada por diferentes montes, Gondramendi, Tollu, JataTxiki, siendo Jata después del Sollube uno de los puntos mas altos desde el cual se tiene muy buenas vistas hasta el Abra.
Tras varios combates, Jata fue conquistada el 19 de mayo por las brigadas italianas y tras continuos fracasos de reconquistarlo por parte de tropas republicanas, se decidió reforzar las defensas de la Línea Inglesa desde la costa de Armintza hasta llegar a Mungia. Finalmente, el 13 de junio cae Mungia y se da la orden de retirarse hasta el sector costero del Cinturón de Hierro.
Con motivo del aniversario, se realizó una recreación tanto civil como militar rememorando aquellas fechas. El sábado, numerosos vecinos y vecinas de Maruri vistieron indumentaria de época para de esta manera interactuar con soldados republicanos, gudaris, requetés, italianos, nacionales entre otros, para mostrar al público asistente lo vivido en 1937. Por último, se proyectó la película, “Baile en Sindicato” de Fran Longoria. El domingo, se realizo una marcha guiada a la Linea Inglesa.
Agradecer al ayuntamiento de Maruri-Jatabe la invitación a participar junto a los compañeros de Frentes de Euzkadi, Aitor Miñambres del Museo Cinturón de Hierro de Berango, Miguel Ángel Mendoza y Juan Manuel Guerrero, pero en especial agradecer a Estanis Fernández y a todo los vecinos y vecinas de Maruri Jatabe por el buen recibimiento.

Ion Ibarguengoitia


    Bibliografía

  • Maruri–Jatabe, memoria histórica-memoria historikoa, 1937-2017. Ugarte, Placido. Maruri Jatabeko Udala, 2017

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El día en que murió Guernica

El día en que murió Guernica
Gordon Thomas y Max Morgan-Witts
Plaza & Janés, 1977

El día en que murió Guernica es un documento humano conmovedor, un relato basado en las declaraciones de quienes vivieron los hechos. Los lectores seguirán, emocionados, los pasos de los protagonistas, todos los cuales amaban Guernica a su modo. La obra es también la historia de la Legión Cóndor, lo más selecto de las Fuerzas Aéreas alemanas, enviadas a España con objeto de prepararse para la inminente gran conflagración. En las últimas cuatro décadas, Guernica ha simbolizado los terrores de la guerra.
“Se bombardean los edificios. Los civiles salen a las calles. Después los ametrallan los cazas. La gente vuelve a los edificios, que son bombardeados de nuevo, y así sucesivamente.” Esta es en síntesis la técnica de la blitzkrieg, experimentada por primera vez en Guernica por la Legión Cóndor, el 26 de abril de 1937. Los autores emplearon 27 meses en investigar los hechos que motivaron el primer bombardeo a una poblacion civil. ¿Dónde aprendieron los alemanes sus técnicas bélicas de exterminio? Parece evidente que fue en España, durante la guerra civil. Guernica era el punto clave para comprender el sistema de ataque que Wolfram Von Richthofen, jefe del Estado mayor de la Legión Cóndor había ideado.”
Una de las características del libro es que por primera vez, la familia permitió el acceso a los documentos privados del militar alemán. Sobre el bombardeo de la ciudad vasca existía una notable confusión. Algunos creían que había sido incendiada por los propios habitantes de la villa para desprestigiar al general Franco (Guernica no fue bombardeada por mis fuerzas aéreas…, fue incendiada con gasolina por los propios vascos. Comunicado de Prensa del Cuartel del General Franco, 5 de mayo de 1937, reproducido en el libro); otros aceptaban la hipótesis de que había sido bombardeada por más de tres mil aviones, cifrándose en 15.000 los muertos. Tras las investigaciones de Thomas y Morgan-Wits, parece que el misterio quedó definitivamente resuelto la ciudad fue bombardeada por los pilotos alemanes y el número de muertos se puede cifrar en unos mil. Los autores afirman rotundamente que el acto se realizó sin el conocimiento de Franco, “se decidió el domingo 25 de abril, en un campo próximo a Vitoria y tras una conversación entre Von Richthofen y el coronel Juan Vigón, jefe de Estado Mayor del Ejército Norte”. “Si Franco hubiera hecho alguna declaración negando su participación hubiera tenido mejor prensa de la que tuvo después.”
Los historiadores británicos se entrevistaron con algunos de los pilotos supervivientes. Grabaron más de trescientas horas de entrevistas y probablemente el dato más aterrador sea el que ninguno de ellos sentía remordimiento por lo hecho. “Incluso uno comentó que había sido muy divertido.”
La razón que predispuso a Von Richtofen para decidir el bombardeo fue la rapidez con que avanzaban los ejércitos de Franco por el Norte. Si quería experimentar su táctica, tenía que hacerlo de manera inmediata. Posteriormente la sufrirían ciudades como Rotterdam, Coventry, Hamburgo y Dresde, entre muchas otras, durante la Segunda Guerra Mundial. El teniente coronel alemán fue ascendido a mariscal de campo y figuró entre los consejeros de Hitler.
Para Gordon Thomas la lección de Guernica radica en que si se hubiera producido una protesta firme a nivel de Gobiernos, es probable que las atrocidades que se cometieron en la Segunda Guerra Mundial, se hubiesen evitado.
“El libro pretende ser un homenaje a las gentes de Guernica que sobrevivieron a la tragedia”.

Este texto proviene de una entrevista realizada a los autores el 8 de mayo de 1976.

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Ruta trincheras del monte San Pedro de Beratza.
Uzkiano (Araba)

Trincheras en San Pedro de Beratza - 01

Trincheras
San Pedro de Beratza (Araba)

San Pedro de Beratza es un monte perteneciente al municipio de Amurrio (Araba) de apenas 710 metros de altitud. El lugar fue escenario de duros combates durante la guerra civil, prueba de ello es la profusión de trincheras que lo jalonan y que sirvieron de protección con mayor o menor fortuna a requetés y milicianos. Además de atesorar las citadas trincheras San Pedro de Beratza, regala a nuestros sentidos un paisaje natural espectacular donde el valle de Arrastaria y la sierra Salvada se erigen como protagonistas indiscutibles.
Para llegar hasta las trincheras se puede partir de la cercana población de Uzkiano, tomaremos la carretera de Oiardo que pronto, a la llegada de un caserío situado junto a una laguna, deviene en pista de tierra, esta pista no la abandonaremos en todo el trayecto. Primero entre campas dejando a nuestra derecha las antenas del monte Txibiarte (697 m), para más tarde aparecer a nuestra izquierda un pinar. Aviso importante es que, en algunos tramos, el camino se vuelve impracticable sobretodo en los meses de mayores precipitaciones, debido a su continuo uso para labores agropecuarias con el trasiego de tractores y demás maquinaria agrícola. Esto se puede solventar utilizando un sendero que transcurre en la linde del pinar paralelo a la pista.
El primer grupo de trincheras que podemos visitar es claramente visible una vez nos hallemos próximos a San Pedro, puesto que en fechas recientes han sido excavadas y acondicionadas por un grupo de arqueólogos de la UPV dirigido por el arqueólogo e investigador Xurxo Ayán, en cuyo equipo trabaja Xabier Herrero, miembro de Lubakikoak.
Y decimos que es visible debido a los sacos de arpillera colocados en la trinchera a modo de parapeto, emulando a aquellos que la coronaban durante el conflicto. Cuenta también con un nido de ametralladora de hormigón sin tapa donde podemos observar las huellas de un impacto artillero que a buen seguro lo desmanteló.
Para continuar con la visita debemos dirigir nuestros pasos hacia la cima del monte, justo cuando el terreno comienza a ascender, nos encontramos con una galería en mina excavada por las milicias gubernamentales de unos 40 metros de largo para refugiarse de los ataques artilleros y aéreos, así como para guardar municiones de todo tipo. Una vez dejamos la entrada de la galería, proseguimos con la ascensión y prácticamente en la cumbre nos topamos con una nueva línea de trincheras, asimismo excavadas, que dispone de pequeños refugios para una o dos personas y varios pozos de tirador.
Desde prácticamente el comienzo de la sublevación, requetés alaveses se hacen con el dominio de las alturas del monte San Pedro, Sobrehayas y de Txibiarte, monte muy cercano al primero. En agosto de 1936, tiene lugar en Txibiarte, una primera escaramuza entre ambos bandos cuando un grupo de milicianos locales mal armados tratan de despejar dichas alturas, el asunto se tuerce desde un principio para ellos y los requetés, reforzados moralmente por esta pequeña victoria, continúan siendo los dueños de la situación.
A principios de diciembre de 1936, los republicanos atacan tratando de tomar los citados montes, este ataque se encuadra dentro de la gran ofensiva que pasaría a la posteridad como la Batalla de Villarreal. Entre el 5 y el 11 de diciembre participan en los combates batallones como el Bakunin (CNT), UGT Nº 3, Amaiur (PNV) o el Leandro Carro (PC)… Frente a ellos, requetés de la 4ª y 7º Compañías de Álava y soldados del de caballería Numancia. Al finalizar los combates el día 11, los republicanos habían conseguido afianzar posiciones avanzadas en San Pedro.
A partir de entonces serán los batallones de la 5ª Brigada los encargados de guarecer la plaza, la brigada estaba compuesta de tres batallones: Araba (PNV), Leandro Carro (PC) y Bakunin (CNT).
En mayo, el Bakunin y el Araba son sustituidos por el ugetista Jean Jaures y el Meabe I (PSE) o el Castilla (JSU), a los que se suman el ANV I y el Karl Liebknecht (PC)
Entre el 26 y el 31 de mayo de 1937 estos batallones participarán en los combates librados en el sector, por iniciativa del bando sublevado, y que a la postre conseguirán desalojar definitivamente a las tropas republicanas.
Esta ruta es un paseo apto para toda la familia que no entraña dificultad y que permite disfrutar a un tiempo de la historia y de la naturaleza.

Sergio Balchada



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Crónica de las VII Jornadas “La Batalla del Jarama”

El pasado fin de semana del 4 y 5 de marzo se celebró, dentro de las VII Jornadas de La Batalla del Jarama en Morata de Tajuña (Madrid), la cita recreacionista anual en la que se rememoran los combates acaecidos durante esta dura batalla de la Guerra Civil Española, de la que este año se cumple el 80 aniversario.
En esta ocasión Lubakikoak acudió a la cita junto a los amigos de Frentes de Euzkadi y otros voluntarios. Se nos asignó recrear la 24ª Brigada Mixta del Ejército Popular de la República.
La jornada comenzó con el museo viviente en la plaza de Morata de Tajuña en el que ambos bandos formaron y mostraron la vida cotidiana de las tropas durante la contienda.
Tras unas gachas muy ricas preparadas por el Grupo Social de Mujeres de Morata de Tajuña y otras ricas lentejas a modo de rancho preparadas por la organización, nos dirigimos a la zona de recreación de los combates.
Apostadas en una colina que dominaba la zona, las tropas republicanas se encontraban alerta en sus posiciones. En ese momento, y a la hora convenida, el bando sublevado comenzó la ofensiva para la toma de dicha colina. El avance fue duro bajo el fuego republicano y por lo escarpado del terreno pero consiguieron tomar las posiciones más bajas del enemigo, haciendo a este replegarse hacia la cima. Allí, tras reorganizarse, el bando republicano lanzó el contraataque colina abajo, desalojando de nuevo al enemigo de las posiciones perdidas tras el primer embate. Pero el bando sublevado estaba decidido a tomar aquella colina y, lanzando otro duro asalto, consiguió llegar de nuevo a las posiciones en liza. Para entonces las tropas republicanas no estaban dispuestas a ceder de nuevo el terreno y se entabló un choque cuerpo a cuerpo en el que ambos bandos tuvieron muy graves pérdidas sin conseguir ningún avance significativo. La lucha había terminado dejando el terreno sembrado de caídos en combate.
Tras la recreación, ambos bandos se saludaron y llegó el momento de la celebración con unos merecidos tragos en el pueblo. Tras ellos se celebró la acostumbrada y muy buena cena en el Mesón El Cid, donde también se encuentra el impresionante Museo de La Batalla del Jarama.
Una vez más, un muy buen fin de semana con los amigos de recreaciones en el que intentamos rendir un homenaje a todos los que durante esta batalla lucharon, sufriendo las duras condiciones y combates, siendo heridos o perdiendo la vida.

Dani García

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