Crónica La Batalla del Ebro. XI Recreación (Memorial Enric Jara)

La narración de Josep María Estartit del Bon 903 de la 42ª división del asalto a los AUTS. Julio 25 – Agosto 5 de 1938.

Esta es la carta, la última misiva a su hermano, ficticia, que un combatiente republicano del ejército del Ebro escribió en los primeros días de la batalla en torno a los Auts. 
Fue hallada y guardada como souvenir de guerra por un alférez del 17 de Burgos con manchas de su sangre. 
Su hermano convaleciente en el hospital de retaguardia supo que algo le había pasado a Josep María cuando dejó de recibir cartas de él a mediados de julio. Al principio se enfadó. Luego supo que estaba en el fregado del Ebro. Como tanta otra gente. Ya le escribiría mas adelante. El se moría de aburrimiento y su hermano en la mayor ofensiva de los leales. Se lo tenía que contar. Nunca llegó a leerlo.

Estimado Manel:
Hoy me viene mejor que nunca escribirte, me ayudará a olvidarme del nudo que me aprieta las tripas desde hace ya unos días. Algo gordo se esta preparando y pienso además que importante. Llevamos tres días agazapados a nuestra orilla del río Ebro sin casi movernos para no ser descubiertos entre las riberas, sin movernos apenas y sin fumar. Ya sabes tú lo que me cuesta esto último pero las ordenes son las ordenes. Como entenderás no puedo contar mucho pero la cosa parece viene gorda ya que los de intendencia nos dicen que no paran de ver gente y material desde aquí hasta retaguardia. Tampoco dan más detalles pero nosotros que tenemos mucha guerra ya sabemos lo que significa. Ahora te he de dejar pues ni un candil nos dejan encender. Se echa la noche encima y este calor y los mosquitos dan ganas de que uno desobedezca y se eche a dar un baño en el río. Cuanto me acuerdo de nuestros veranos en Calonge tú. Quien volviera a esos años felices.

Ayer estuve todo el día raro. Por eso no escribí. Nervioso como los compañeros. Fumamos en corrillos bajo las arboledas. Se oye un murmullo pero no hacemos ruido.
No me lo tomes a mal hermano pero preferiría estar donde estas tú, con tus dolores y heridas que con esta congoja. Mis sospechas son un rumor que corre todo el frente. Estamos a punto de algo gordo y nosotros vamos los primeros. La aviación facciosa nos pasa por encima pero no nos bombardean. Señal de que no se han dado cuenta que si no ya los conoces. Nos han prohibido dispararles para no delatar nuestra posición. No puedo estar más tiempo quieto, son cuatro días más. Si ves a Miguel Ángel, salúdale de mi parte y cuídate tú también.

Hermano, hoy por fin dimos el salto. Te escribo porque pese al enorme cansancio, las emociones, el calor que hemos pasado, los tiros y explosiones, la lucha, he de sacarme todo esto del pecho.
El comisario nos dijo cuando cruzamos al amanecer en esas barcas, ¡había una de Calonge tú!, que han traído de toda nuestra Cataluña: camaradas hoy la República avanza para echar a los facciosos de la tierra catalana y con el objetivo de desbaratarles los planes en Levante. ¡Quizá te vea pronto en Valencia!
Ha sido increíble, les hemos pillado por sorpresa y hemos ido como un aluvión de Mequinensa. Solo hemos visto pocos muertos. Nuestras avanzadillas los han cogido por sorpresa. Han sido nadadores de nuestra tierra Manel, gente dura. A lo largo de la mañana nos hemos desplegado toda la 42ª división en un estrecho espacio y hemos tomado los Auts. Estábamos pletóricos. Nunca antes en la guerra, excepto en aquellos primerísimos días, habíamos avanzado tanto. No somos los mismos.

Hoy te vuelvo a escribir. No se si alguna vez terminaré esta carta. No hemos parado construyendo atrincheramientos. Hoy parece que nos hemos llevado nosotros todas las bombas de los facciosos aunque dicen que hemos cruzado en todo el frente hasta Amposta. ¿Te haces idea hermano de lo que es esto?. Somos lo mejor del ejército de la República. Eso dice el comisario que anda ufano entre los bombardeos. Eso si, en el asalto nadie le vio disparar. Es un hombre muy politizado de Reus.

Ahora estoy en una cueva. Estamos al abrigo de la artillería, en cuevas y refugios, todo el batallón 903. Descansando. En grupos ayer bajamos al río a bañarnos. Que gusto tú. La ensalada de tiros y los obuses se oyen cerca pero es a los pobres del 902 y 901 que están en primera línea, a pocos kilómetros de aquí. 
Hemos tenido pocas bajas. Si esto va así nos plantamos en Teruel pronto. Se que queda lejos pero, ¿te haces idea de la operación?. Hay un cambio enorme desde la batalla de Aragón donde fuimos retrocediendo desordenadamente y hasta con vergüenza. Hoy la disciplina y organización son bien diferentes Manel.

Perdona hoy la letra. Tengo las manos doloridas de golpes y arañazos. Nos tocó hoy rechazar contra ataques facciosos. Parece que están todos enfrente nuestro aunque sabemos que esto es general. Dicen que hemos tomado Gandesa pero nosotros no avanzamos. Estamos aquí con el río a nuestras espaldas y entre peñascosa desnudos y tierra seca. El único pueblo cercano es Fayón. Aquí las gentes hablan nuestra lengua pero lo hacen bien raro. A veces no entiendo a los paisanos. Hay algunos escondidos mas abajo cerca del río. Les cogimos de sorpresa a ellos también.

Ayer me quedé dormido con la pluma en la mano. Alguien me la cogió y hoy solo tengo un lapicero. Perdona la letra Manel. Entre esto y el cansancio. Estoy manchado de sangre de los arañazos. Combatimos bien. Sudados y sucios de polvo.
Estamos en Punta Quemada. Y ahora aun más porque creo que no ha habido un metro sin batir. No han parado con la artillería. La nuestra hace fuego pero no a los de enfrente nuestro. ¿Porque no les tiran a los que tenemos enfrente?
Siempre lo mismo. Bombardeo y asalto. Parece hemos cogido una buena tunda. Nuestra zona esta un poco mas atrás pero viendo los sanitarios llevando a toda esa gente de vuelta al río nos da una idea. A veces querría ir en una camilla de esas a donde estás tú. Estamos nerviosos. He de apagar el candil. Bona nit.

Llevamos ya más de una semana igual desde que pasamos. La carta de ayer Manel quedó empapada de sudor y la tuve que echar. Me la dejé en el bolsillo. El agua que tenemos escasa se nos va en sudar. Sudar de calor y de miedo. Ya no tenemos reservas y no nos dan cuartel. Carles y su hermano no se han retirado de la posición antes de que cayera frente al enemigo. Que habrá sido de ellos. El Sargento castellano nuestro murió de un tiro a la espalda. Mientras yacía en el suelo juraba de esa manera que solo ellos saben hacer. Igual por eso nadie intentó sacarle del cráter del obús mientras corríamos por nuestras vidas saltando de cráter en cráter. Huele ya mal, a pólvora ya y carne putrefacta. Las moscas tú. Son más que todos nosotros juntos en cada metros cuando baja el sol. Durante el día ni se atreven ellas tampoco. Me dedico a observarlas. Solo así me distraigo. Recordaros solo me entristece. Casi no hablamos entre nosotros. Hemos pasado de la euforia al abatimiento. Pero dicen que no hay retirada posible.

Hoy los he visto de frente; sus caras. Tenían tanto miedo como nosotros pero se echaban encima. Creo que he matado a varios. Me he quedado varias veces sin munición. He vaciado todas las cartucheras de los caídos que me he cruzado. No se cuanto más aguantaremos así.

Hoy más de lo mismo. Estamos agotados y dicen que no recibiremos refuerzos, que el esfuerzo principal esta en Gandesa, ¿pero es que no la habíamos tomado ya?.
La aviación se ha cebado en nosotros, ¿porque no se irán a Gandesa?. Todo el día agazapados rechazándolos en la distancia. Hoy nos tanteaban. Al teniente dice que nos toman la medida. Parece que mañana es el día en que nos asaltarán pero es que no han parado de hacerlo desde el segundo día. Hay muchas caras que ya no veo. Era un buen consejo el tuyo el de no hacer amistades en el batallón. Se echa menos en falta a la gente. 
Un payés del Urgell no para de llorar. Ha perdido a sus amigos hoy. Él no lo sabe pero los demás vimos quedar su posición tapada bajo un manto de tierra y piedras tras un ataque aéreo. Nadie le dice nada. Le quisimos decir que habían sido cogido prisioneros pero el teniente lo prohibió. Era malo para la moral de combate dijo. No nos rendimos. Sabemos que no es verdad. En los primeros días vimos como cogieron a unos muchachos que andaban sin munición cuando nos retirábamos.

Hermano, hoy creía que era el último día. Del 903 no quedamos ni la mitad. El acoso es constante. Nuestra situación insostenible. Hasta el teniente anda abatido. Nos han encajonado con el río a nuestras espaldas. Ya no llega la munición abundante como hasta ahora. ¿Querrá decir que nos dan por perdidos?.
A la noche se sigue oyendo ruido. Mucho ruido aquí. Y cuando para aquí se oye más allá. Todo arde, hasta el Río.

Han abierto las compuertas del Pirineo y la riada se ha llevado los puentes. Un desastre. Si ya teníamos poca munición ahora dicen que no nos podrá llegar nada. Los que estaban abajo en el río, muchos, se han ido con él. Hasta los buenos nadadores. Imagínate. 
Por no tener no tenemos ni agua. Algunos beben del río pero dicen que lo han envenenado. Yo mas bien creo que es el fondo que se ha revuelto. Lo que nos faltaba. La gente con cagalera. Yo prefiero la sed. Maldita sed.
Más de lo mismo, sed y lucha en las trinchera. Hoy les hemos rechazado varios ataques pero no podemos más. Mataron a un chico joven que se volvía como sonámbulo para atrás. Decía que se iba a su casa. Que no le gustaba la guerra. Se lo llevaron hacia el río. Oímos un tiro. Todos supimos que había pasado. 
Los mandos andan muy tensos. Se habla de que nos deberíamos de retirar. Las órdenes son otras. Me voy a dormir. Si no vuelvo dales un abrazo la madre y nuestras hermanas. Otro abrazo para Montse. Me acuerdo mucho de ella.

Te escribo hoy desde un agujero. Llevo toda la mañana aquí. Me tiemblan las manos. No oigo nada. Tengo un regusto en la boca que no se va y ya ni siento la sed. Soy parte de ella. Creo que no saldré de aquí. De tanto en tanto la tierra tiembla con un ruido que creo que me ha dejado sordo, ya no lo oigo, solo lo siento.
Estoy solo. me asomé antes y no quedaba nada de nuestro atrincheramiento hasta donde llega la vista. He visto algunos cuerpos. No me preocupo por ellos. No se mueven. Alguno debe de quedar pues se oyen paqueos nuestros. Yo no disparo. Casi no tengo fuerzas ni para escribir. Para mi sorpresa los facciosos no avanzan. ¿Será que quieren que nos muramos de sed?.
Tengo todas las cuartillas en el macuto. No se cuando te las mandaré. No tengo mucho mas papel. ¿Será una señal?.
Igual que el cepillo y la pasta dentífrica. De que me vale eso aquí. No tengo ni hambre pero he enflaquecido ya que me he apretado el cinturón un par de veces.
A la noche saldré para bajar hacia el río. Nos siguen bombardeando. No aguanto más. Por lo menos el sol no quema pero el calor abrasa. Solo quiero volver a veros.

El cuerpo de Josep María Estartit fue hallado por zapadores de la 17 de Burgos agazapado y cubierto de tierra. Estaba abrazado a un cuaderno sucio y no llevaba arma. Uno más. Otro más. Habían caído como chinchillas. Para la 17 de Burgos no era más que un capítulo más. Los moverían a los dos días como reserva para continuar por otros dos meses y medio más. Así todos los días. Era el nunca acabar. Fue la batalla del Ebro.

Etxegarai

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Museo Memorial del Cinturón de Hierro.
Berango (Bizkaia)

Museo Memorial del Cinturón de Hierro - 01

Museo Memorial del Cinturón de Hierro.
Berango (Bizkaia)

En la Casa de Cultura Berangoeta podemos encontrar este interesante museo. En él tenemos acceso a toda la información relativa a la famosa línea defensiva que circundaba Bilbao para evitar que la ciudad cayese en manos de las tropas sublevadas.
A través de diversos paneles informativos se van desgranando sus características, fases de construcción, sectores en los que estaba dividido; así como también asistimos a los duros combates que finalmente dieron al traste con tan formidable entramado defensivo.
En sus vitrinas también podemos descubrir objetos y uniformes utilizados por los gudaris y milicianos que, parapetados tras sus muros, trataron de frenar el avance rebelde. Objetos de la vida cotidiana, periódicos, armas, documentación, banderas,…
Además, periódicamente se realizan visitas guiadas a esta sala de exposiciones y a los vestigios de este cinturón defensivo en Berango. Se trata de una trinchera de comunicación recuperada a un nido de ametralladoras situados en Mendibe-Areneburu.
Para asistir a las citadas visitas es necesario apuntarse con anterioridad a la misma. Las explicaciones corren a cargo del director del museo Aitor Miñambres, gran conocedor de la Guerra Civil y especialista en lo que concierne al conocimiento del Cinturón de Hierro.
En el año 2016 el museo también ha puesto en marcha el proyecto educativo: Educar para la Paz. Un programa de visitas al museo y a las fortificaciones orientado para alumn@s de la ESO y Bachillerato.

DIRECCIÓN
Simon Otxandategi 64.
48640 Berango (Bizkaia).
Tel: 946682143
Email: burdinhesia@berango.org

HORARIO
Lunes-Viernes: 12-14 y de 17-20 horas.
HORARIO DE VERANO
Julio: 8:00 – 15:00.
Agosto: cerrado.

Museo Memorial del Cinturón de Hierro - 02

Museo Memorial del Cinturón de Hierro.
Berango (Bizkaia)

Fotografías en http://www.berango.net y http://www.uribefm.com.

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¿Qué fue la Guerra Civil?

Nuestra historia explicada a los jóvenes

¿Qué fue la Guerra Civil?
Carlos Fernández Liria, Silvia Casado Arenas, David Ouro
Ediciones Akal, 2017

Desde la muerte del dictador Francisco Franco se ha consolidado un relato complaciente de la Guerra Civil española: la guerra que comenzó en 1936 fue un enfrentamiento fraticida entre iguales, un conflicto lleno de dolor que tuvo su origen en los errores de unos y otros. Pareciera que, en cierta forma, ambos bandos perdieron. Esta narración, sin ser incierta en su totalidad, es tendenciosa. La equidistancia respecto de los acontecimientos históricos no depende tan solo de lo que se dice, y en la historia de esta guerra son muchas las cosas que no se dicen.
En este libro, ¿Qué fue la Guerra Civil? Nuestra historia explicada a los jóvenes, se ofrece un relato alternativo de la guerra, un relato de vencedores y vencidos, uno que no elude la responsabilidad de quien provocó la guerra y mantuvo el país en la oscuridad por mucho más de cuarenta años. Ser equidistante, cuando se trata de víctimas y de verdugos, consiste en identificar a las primeras y señalar a los segundos.

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Crónica “Guerra Civil, Arqueología y Memoria Histórica”
Zientzia Astea 2017, Vitoria-Gasteiz

Guerra Civil, Arqueología y Memoria Histórica, Zientzia Astea 2017, Vitoria-Gasteiz (Araba) - 01

Guerra Civil, Arqueología y Memoria Histórica.
Zientzia Astea 2017, Vitoria-Gasteiz (Araba)

El pasado sábado 11 de noviembre, Lubakikoak volvió a formar parte de la Zientzia Astea de la EHU-UPV en el Museo BIBAT de Vitoria-Gasteiz (Araba), al estar presente en el txoko de “Guerra Civil, Arqueologia y Memoria Histórica”, en el que se mostraba al público el conocimiento generado sobre la guerra civil española desde la ciencia arqueológica. La parte que correspondió a nuestro compañero fue la de mostrar a los asistentes tanto la indumentaria vestida, como los pertrechos y armas utilizadas por los combatientes, durante la contienda en Frente Vasco.
Desde Lubakikoak, gracias un año más al equipo arqueólogos y arqueólogas de la EHU-UPV, por el trabajo de recuperación de nuestra Historia y nuestra Memoria que realizan.

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Crónica “Candamo 36-37”
VI Jornadas de Recreación Histórica


Asturias a 22 de febrero de 1937.

Querida Madre
Ahora que la calma ha vuelto a caer sobre las hermosas montañas de Asturias aprovecho para escribirte unas líneas. ¿Estáis bien todos en casa? Dile a mis hermanos pequeños que me encuentro bien, combatiendo como un jabato por una buena causa y que pronto iré por casa a abrazarlos. Os añoro a todos y espero que pronto regresemos a Bilbao. ¿Padre ha conseguido curar sus dolores de tripa?
Aquí poco hay que contar. Ocupamos el tiempo en ejercitarnos en la instrucción, bromear con los compañeros en la taberna, pasear por el campamento y visitar a algún camarada herido mientras se recupera en el hospital.
Ayer tarde la suerte volvió a acompañarme y he conseguido salir intacto del campo de batalla. Una vez más hemos sabido, los comunistas vascos, comportarnos como verdaderos hombres y demostrar nuestra valía a los traidores fascistas. Hemos soportado lo indecible para defender para la causa leal las posiciones conquistadas en la loma de Pando y, cuando la situación se iba tornando más y más crítica, llegaron en nuestro auxilio los camaradas asturianos del Sangre de Octubre para expulsar a los fascistas definitivamente.
Nuestro batallón consiguió aproximarse a las posiciones enemigas sin que sus soldados lo advirtiesen y una vez alcanzado este objetivo nos lanzamos en furioso ataque contra los parapetos consiguiendo con nuestra bravura expulsar a los facciosos. Enseguida nos hicimos fuertes pero fue tal el ímpetu de los rebeles que nos vimos obligados a replegarnos a un último atrincheramiento donde nos hicimos fuertes y resistimos a costa de la pérdida de muchos de nuestros camaradas. Los muchachos del Sangre de Octubre consiguieron arrancar un grito unánime de júbilo cuando, con la tricolor en vanguardia, rompieron el cerco de moros y legionarios que prometía engullirnos sin remisión. Fue una jornada histórica.
Como justo premio a nuestro esfuerzo esa noche disfrutamos de un espectáculo de fama internacional a cargo del gran Rodrigo de Triana, Lauro de Odón y Luciana de Estambul y sus bailes exóticos. Fue esta actuación la que mayor expectación levantó entre los soldados del pueblo. En un extraño giro de esos que os guarda el destino, asistieron al evento algunos soldados contrarios y tal fue también su entusiasmo por las voluptuosas formas de las bailarinas, que casi convertimos aquel oasis de diversión en un campo de batalla cuando los ánimos se alteraron por conseguir el favor y las atenciones de las señoritas. Finalmente el capitán nos hizo desistir y logró enderezarnos a todos.
Madre, enseguida estaré de vuelta en casa y os llevaré algunas cosas que he conseguido para que os llevéis a la boca.
Su hijo que le quiere.


Sergio Balchada

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Crónica Falencia / Hitzaldia “Anarquistas galegos en Euskadi: O Batallón Bakunin”

El pasado día 16 de septiembre nuestro compañero Sergio Balchada ofreció una conferencia en el Fato Cultural Daniel Castelao de Trintxerpe, Pasaia (Gipuzkoa), sobre los anarquistas galegos en Euskadi durante la Guerra Civil Española. Muchos de ellos eran residentes en Trintxerpe y pertenecientes al sindicato, afecto a la CNT, Avance Marino y formaron parte del Batallón Bakunin, nº1 de la CNT en el frente vasco. Sobre el Bakunin y su devenir en la guerra se basó la conferencia, acompañando a sus integrantes hasta caida del Frente Vasco y sus últimos combates en Cantabria antes de la rendición en Santoña.
La conferencia se desarrolló durante una hora y media, ante una reducida pero selecta audiencia, y finalizó con un tiempo para preguntas que se alargó ante la participación de los asistentes. Tras esto, un grupo de hijas de milicianos galegos, se acercaron para preguntar y compartir la información que tenían sobre sus familiares con nuestro compañero.
Desde Lubakikoak queremos agradecer al Fato Cultural Daniel Castelao por la labor que realiza para no perder la Memoria de tantas personas que combatieron convencidas en defensa de sus ideas.

Dani García

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Amaos los unos a los otros,
12 de agosto de 1936

Amaos los unos a los otros

Amaos los unos a los otros.
Publicado en La Libertad, el 12 de agosto de 1936

Chiste gráfico Amaos los unos a los otros, por Bluff, seudónimo de Carlos Gómez Carrera, publicado en La Libertad el 12 de agosto de 1936. Esta viñeta satiriza el posicionamiento y la participación de la iglesia y de las esferas religiosas, desde el primer momento, en la sublevación y posterior Guerra Civil Española.
Aunque había parte del bando republicano que había luchado contra la iglesia y el poder que ostentaba antes del conflicto, es bien cierto que muchos de los que permanecieron del lado de la República también eran católicos, creyentes e incluso miembros de esa misma iglesia, a los que, los dirigentes y muchos de los integrantes del clero, abandonaron, delataron y persiguieron contribuyendo o permitiendo su represión.
La de Bluff fue una firma asidua de la prensa humorística de Madrid. Durante su prolífica carrera dibujó para títulos como Macaco, Gutiérrez, Buen Humor, y en revistas como Estampa o Nuevo mundo. Llegada la Segunda República, también lo hizo en el semanario ¡PUM!, “Portavoz del humorismo republicano”. La guerra comenzó mientras Bluff era dibujante fijo en el diario madrileño La Libertad. En este periódico trabajó hasta finales de 1936 para, durante la guerra, colaborar ya desde Valencia, con publicaciones republicanas como Adelante, La Correspondencia de Valencia y La Traca. Encarcelado tras la contienda, trabajó para intentar reducir su condena en el periódico de prisiones Redención, donde su humor e ironía eran seguidos por multitud de presos, algo que no pasó desapercibido para sus carceleros y los que le habían condenado.
Por la viñeta mostrada aquí, y por otras muchas caricaturas y chistes gráficos que Bluff firmó durante su trayectoria profesional, tristemente y dando prueba del nivel de ajuste de cuentas y venganza existente tras la contienda, Carlos Gómez Carrera, un dibujante, un artista, un humorista, fue fusilado en Paterna (Valencia) en 1940.

Dani García


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La Casa del Salvador de Amurrio: De Reformatorio a Cuartel de Milicias

La Casa Reformatorio del Salvador fue una obra promovida por el presidente del Tribunal de Menores de Bilbao, Gabriel María de Ibarra, ante la necesidad que existía de una institución que acogiese a los menores en estado de delincuencia,corrupción o rebeldía del aspirante (Madinabeitia, 1979) de Bilbao y de Vitoria. Para ello, se procura financiar la obra acudiendo a las clases pudientes de la buena sociedad de ambas capitales de provincia, creándose para ello una especie de asociación protectora donde cada cual aporta una cantidad de dinero. Una vez rematadas las instalaciones, el capital que los socios protectores continúan donando se ocupa en el mantenimiento del reformatorio y en la manutención de sus moradores.

Colocación de la primera piedra de la Casa Reformatorio del Salvador de Amurrio en 1917

Colocación de la primera piedra de la Casa Reformatorio del Salvador de Amurrio en 1917.
Fotografía en: http://aztarna.es

Su construcción da comienzo en 1917 y tres años después abren al fin sus puertas. La dirección del mismo está a cargo de la congregación de religiosas de los Hermanos Terciarios de Nuestra Señora de los Dolores.

La impronta de carácter religioso de la institución viene marcada desde sus primeros pasos:
Su denominación es Casa Reformatorio del Salvador. Se llama Casa para denotar el calor y el afecto del hogar. Se llama Reformatorio para expresar su objeto social, o sea la reforma protectora de niños delincuentes, corrompidos o indisciplinados. Se llama del Salvador, porque es precisamente una escuela de salvación y porque sus fundadores entendieron que no podían escoger para esta empresa nombre más adecuado que un nombre de Cristo. (Madinabeitia, 1979).

El centro, una vez en marcha, será considerado uno de los más modernos y con la mejor normativa jurídica de la época, además de ser el primero en el Estado con sus características. Cuenta con una granja, huertas, talleres, una vaquería y diversas instalaciones deportivas y de recreo. También destaca por su innovación como rasgo propio que lo desvincula de los demás centros de menores: un laboratorio de psicología experimental. Además de una educación cultural, en el centro se enseña a los menores un oficio en los diferentes talleres para, una vez reformado, tengan ocasión de ganarse la vida de una forma honrada.

Milicianos del Batallón Bakunin en Amurrio

Milicianos del Batallón Bakunin en Amurrio (Araba).
Fotografía propiedad de Jacinto Pérez

La Casa-Reformatorio, llegado el año 1936, va a cambiar radicalmente sus funciones y a acoger a nuevos inquilinos: Milicianos del batallón CNT Nº 1 Bakunin.

En octubre de 1936 el batallón Bakunin es enviado al frente de Álava, concretamente al sector Amurrio-Orozko, estableciendo el cuartel en el Reformatorio de Amurrio, población cercana a las posiciones que principalmente ocuparán, hasta abril del año siguiente, en los montes Txibiarte y Sobrehayas. Ante la inminente llegada de los milicianos ácratas, los religiosos del reformatorio son reubicados en algunas casas de la población cercada de Llodio/Laudio.

El frente alavés se ha estabilizado a finales de septiembre, además de Bizkaia y un reducido pedazo de Gipuzkoa, el gobierno de José Antonio Aguirre tenía jurisdicción sobre una importante franja del norte de Araba: Dando comienzo en Arceniega continua por el límite de la provincia con Burgos para regresar más adelante a Vizcaya por Lendoño de Arriba; continua por Orduña, por la vía del ferrocarril, hasta Lezama y el cruce de Berganza (Aguirregabiria, Tabernilla; 2008).

El batallón está comandado por Isaac Olmos (Peñafiel, Valladolid) y como comandante intendente Julio Martínez “Lenin”. En sus filas cuenta con un numeroso contingente de pecadores gallegos bregados en los combates desarrollados en Gipuzkoa durante el verano. En su mayoría son vecinos de Pasaia y de villas aledañas, aunque también cuentan con algunos paisanos que llegaron a las costas vascas huyendo de Galicia.

Además de la quema de los santos de la ermita de San Prudencio de Lezama para hacer café y chocolate, los milicianos del Bakunin destrozaron la biblioteca del Reformatorio, donde se atesoraban gran número de libros de temática religioso y piadosa (Azkue, 2004).

Al poco tiempo de establecerse en Amurrio, concretamente el 13 de octubre, tuvo lugar un episodio luctuoso en el cual se vieron involucrados milicianos del batallón Bakunin. Nos referimos al asesinato de cinco guardias de asalto que habían llegado al cuartel desde Bilbao. Se trataba de los cabos Jesús Echevarría Prado, Ceferino Fernández Llamas y Domingo Monje Vázquez y los guardias Augusto Rodríguez Ruiz y José María López Pérez.

Oficialidad del Batallón Bakunin CNT nº1

Oficialidad del Batallón Bakunin CNT nº1.
Fotografía en: http://aztarna.es

Los cinco se personaron en el cuartel de El Reformatorio, presentando credenciales conforme llegaban, como Instructores de Infantería del batallón; inmediatamente son alojados en una habitación de uno de los oficiales en espera de la llegada del comandante, que estaba ausente. Llegado éste, da cuenta de la reunión que acaba de abandonar con el teniente coronel Aizpuru, a la sazón jefe del sector, donde se le ha informado de que los guardias de asalto que duermen en su habitación pertenecen a la 5ª columna y tiene órdenes superiores de ejecutarlos. Esa misma noche la oficialidad del batallón Bakunin dilucida quien será el brazo ejecutor; quien nos relata los hechos, Sebastián Mendivil, que había excusado su presencia, se entera por la mañana temprano de la suerte corrida por los guardias. Fueron paseados (Mendivil,1992).

Tras unos días, dos de las esposas de los guardias preguntan por sus maridos y se les dice que hace poco se han pasado al enemigo. La mentira piadosa no convenció a las mujeres; en Amurrio era un secreto a voces que se comentaba en las tabernas, y nada discretamente por cierto. (Aguirregabiria,Tabernilla; 2008).

A principios de febrero de 1937 reciben, los milicianos del batallón Bakunin, la visita de la reportera tolosarra Cecilia García de Guilarte en calidad de reportera del periódico CNT del Norte. Tras visitar las posiciones defendidas en Txibiarte, la reportera y su acompañante tienen tiempo de compartir, en el reformatorio, la cena con los combatientes que permanecen como reserva en el cuartel (CNT del Norte, 02/02/37).

Revista Horizontes del 25 de marzo de 1937

Revista Horizontes nº4 del 25 de marzo de 1937

Los milicianos del Bakunin también tuvieron tiempo de inaugurar el Hogar del Miliciano el 14/03/1937. Espacio para la cultura y el esparcimiento, donde milicianos y los chiquillos de Amurrio y los pueblos de alrededor pueden acudir para disfrutar de su biblioteca y de las diversas actividades y juegos que allí se organizan. La revista Horizontes se hace eco de esta inauguración en su número 4, correspondiente al 25/03/1937.

La inauguración es cubierta por el periódico CNT del Norte, hasta el cuartel acuden autoridades políticas y civiles delante de las cuales desfila el batallón, al que se acaba de hacer entrega de una bandera que los represente: en la que a pesar de destacar el rojo y negro, aparecían hermanados los colores de todas las organizaciones antifascistas. (CNT del Norte 17/03/2017). Los actos estuvieron amenizados en todo momento por la banda de música La Libertad, afecta a la CNT.

El tedio en el frente, salpicado con algún ligero paqueo e intercambio artillero, se ve roto el 24 de marzo de 1937; ese día en Bilbao el Gobierno Vasco presidido por el lehendakari José Antonio Aguirre colisiona con el sindicato anarquista. La CNT había adquirido los talleres del periódico El Noticiero Bilbaíno, dotado de unas instalaciones modernas, para editar su rotativo CNT del Norte. Los sindicalistas supieron entonces de una maniobra por parte del gobierno vasco, en connivencia con el Partido Comunista, que pretendía llevar a cabo una redistribución de los talleres de impresión con la intención de ceder, a éstos últimos, los utilizados por los anarquistas y editar así Euzkadi Roja. Y la CNT pasaría a ocupar los de El Nervión, donde la maquinaria era vieja y de mala calidad. La compra de dichas instalaciones se concreta el 23 de febrero. (Chiapuso-Aberasturi, 2009).

A pesar de ello, y valiéndose del Departamento de Hacienda, se suspenden las tiradas de varios rotativos, entre ellos El Noticiero Bilbaíno, y el 23 de marzo dotaciones de la ertzaña acceden a las instalaciones sitas en Gran Vía donde, ante la pasividad de los allí presentes, los responsables del periódico cenetista son sacados del edificio y conducidos a la Dirección General de Seguridad. En consecuencia, ante estos hechos los batallones de la CNT no permanecen ociosos y se declaran en rebeldía, consideran un atropello y una traición lo acontecido. En Amurrio Isaac Olmos, comandante del Bakunin, no da crédito a lo que ven sus ojos: fuera del cuartel de El Reformatorio, el edificio es cercado por dos batallones nacionalistas; en su interior las dos compañías que permanecen de descanso, se prestan a repeler un posible ataque ocupando ventanas y accesos con las armas a punto.

Hubo largas discusiones entre los comandantes nacionalistas y Olmos, el comandante del Bakunin, quien amenazaba con retirar del frente las dos compañías si los nacionalistas no se volvían a Bilbao. (Chiapuso-Aberasturi,2009).

Ramón Ibarrola, que combatió en el batallón nacionalista Araba, estuvo aquella jornada rodeando el cuartel de los anarquistas junto a efectivos del batallón nacionalista Gordexola (Núñez,1997):
Entonces nos ordenaron de La Muera de Orduña que estábamos en el cuartel nosotros, coger de madrugada y rodeamos el cuartel del Bakunin en Amurrio. (…). Nada, ni un tiro. Lo rodeamos todo, había un campo de fútbol al lado. Y no se si era para las 2 o las 3 de la tarde ya estábamos de vuelta en La Muera. (Entrevista a Ramón Ibarrola, 14/03/2011).

Casa Reformatorio del Salvador de Amurrio en la actualidad

Casa Reformatorio del Salvador de Amurrio (Araba) en la actualidad.
Fotografía de Sergio Balchada

Finalmente, el batallón Bakunin abandonará definitivamente las instalaciones del Reformatorio en mayo del 37, el día 12 de dicho mes releva al batallón asturiano 212 Mario en la cumbre del monte Sollube. La Casa Reformatorio del Salvador de Amurrio recuperó, tras los avatares de la contienda, su función primigenia por muchas décadas después, hasta su cierre a finales de los años 70 del siglo XX.

Sergio Balchada


Bibliografía

  • Aguirregabiria, Josu M.; Tabernilla, Guillermo. El Frente de Álava. I Parte. De la Sublevación a Vísperas de la Batalla de Villarreal. Bilbao, 2008.
  • Azkue, Koldo. Araba, oi Araba! La Lucha en Araba por la Libertad de Euskal Herria. Bilbao, 2004.
  • Chiapuso, Manuel; Jiménez de Aberasturi, Luis Mª. Los Anarquistas y la Guerra en Euskadi. San Sebastián, 2009.
  • Madinabeitia, José. El Libro de Amurrio. Diputación Foral de Álava, 2ª edición, 1979.
  • Mendivil Urquijo, Sebastián. Miliciano, Militar y Fugitivo. Memorias de un Baracaldés. Bilbao, 1992.
  • Núñez Uribe, Félix. Amurrianos Ilustres. Ayto. De Amurrio, 1997.
  • Vargas Alonso, F. Manuel. Anarquismo y Milicias de la CNT en Euskadi. Eusko Ikaskuntza, 1996.

Otras Fuentes

  • Periódico CNT del Norte.
  • Compañero Olmos. Blog elgajedeloficio.wordpress.com
  • Entrevista a Ramón Ibarrola, gudari del batallón Araba, realizada en Laudio el 14/03/2011.

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La guerra en Euskadi.

Trascendentales revelaciones de unos testigos de excepción acerca de la guerra del 36 en el País Vasco

La guerra en Euskadi
Luis María y Juan Carlos Jiménez de Aberásturi
Plaza & Janés, 1978

Luis María y Juan Carlos Jiménez de Aberásturi, autores de «La guerra en Euskadi», nos ofrecen un impresionante abanico de datos y hechos completamente desconocidos por el gran público, acerca de cómo se desarrolló la guerra del 36 en el País Vasco. Buscando los testimonios personales de los que, desde distintas posiciones, desempeñaron un papel significativo en dicha contienda, los autores han intentado dar un panorama lo más exacto posible de aquella realidad, contradictoria y compleja y tan difícil de encerrar en unos cuantos tópicos o interpretaciones míticas. Han tenido que recurrir a menudo a desempeñar el papel de “abogados del diablo”, con el fin de que los entrevistados intentaran resolver sobre la marcha las evidentes contradicciones de las distintas versiones de los hechos, como, por ejemplo, el famoso Pacto de Santoña, la utilidad o ineficacia del Cinturón de Hierro, el bombardeo de Guernica… hechos todos de trascendental importancia y sobre los cuales no siempre concuerdan las opiniones registradas en el libro.

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Crónica X Recreación Histórica de la Batalla del Ebro, “Memorial Enric Jara”

Me llamo Cándido y pertenezco al 903º batallón de la 226 Brigada Mixta. Estoy escribiendo desde una trinchera a la luz de un pequeño farol encubierto para no delatarme al enemigo. Quiero contar brevemente lo que he vivido hoy.
Hemos llegado Divisiones de muchos puntos de la España leal con la misión de cambiar el rumbo de la guerra. Se trata de posicionarse en la margen derecha del rio Ebro. Antes de la operación, el comisario nos ha estado aleccionando sobre la importancia que para la España republicana significaba la operación que íbamos a ejecutar: nada menos que cruzar el Ebro y sorprender a las tropas rebeldes que se encontraban al otro lado del rio.
Tras la arenga, nos dirigimos al borde del agua donde nos hemos ido embarcando en unos inestables botes, remando con suavidad para no delatarnos, íbamos aproximándonos a la orilla opuesta. Las caras de mis camaradas reflejaban la angustia del momento, no solo por el hecho de entrar en combate, sino porque muchos de ellos no sabían nadar, entrando en pánico cada vez que el bote se bamboleaba más de lo normal.
Llegados a los cañaverales, comenzamos a distribuirnos entre los arbustos y árboles de la ribera; mientras, unos compañeros se deshacían de los centinelas pasándoles a cuchillo por sorpresa. Un miliciano que estaba junto a mí me comentaba que los que cortaban el cuello eran hombres de campo acostumbrados a degollar cerdos y ovejas.
Tras esto, avanzamos hasta una primera línea de trincheras, llamada Punta Quemada, pero fuimos descubiertos por el enemigo entablando combate. Los que ocupaban las trincheras parecían regulares y nos freían a morterazos y granadas consiguiendo detener nuestro avance. Malamente, nos acomodamos en el terreno para intentar un nuevo asalto más tarde.
Al de unas horas apareció la aviación con la intención de ablandar las posiciones enemigas y debilitar su defensa. Cuando acabó su trabajo salimos nuevamente a intentar desalojar a los fascistas de sus posiciones. El combate fue duro, hubo intercambio de disparos y las granadas volaban alrededor nuestro provocando multitud de bajas entre nuestras filas. Al final, llegó la orden de asalto, iba con el pánico en el cuerpo, no sabiendo lo que me deparaba esa cuesta final, mientras disparaba mi fusil y me arrastraba por el polvo. Cuando salté a la trinchera veía entre el humo multitud de cadáveres y unos pocos soldados ofreciendo resistencia a nuestra tropa. Al poco rato vi ondear la bandera republicana en la posición… ¡Habíamos ganado!
Ahora, en la serenidad de la noche, viendo los cuerpos agotados y heridos de mis camaradas, pienso si este triunfo será como dice nuestro comisario, el inicio del camino de la Republica hacia la victoria. Cuando veo los rostros cansados y la mirada triste de mis compañeros pese al éxito obtenido, me invade una profunda congoja. El tiempo nos llevará a la gloria o nos sumergirá en el infierno.

Plácido Ugarte

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